Archivos Mensuales: septiembre 2012

Cavalls de Vent tramo 5

Refugi del Gresolet (1243 m) – Ermita Sant Martí (990 m) – Refugi Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m), 26 km.

De todos los tramos descrito en estas anteriores entradas este es el más largo de todos. Nos vamos a enfrentar a 26 km como un único tirón pero que, como veréis, nos van a pasar mucho más rápido que, por ejemplo, los 28 que habían des de la salida hasta el refugio del Serrat de les Esposes, en el que la mayoría de gente puede tardar unas 5-6 horas. Como veréis a continuación hay muchos tramos corribles y a buen ritmo, en el caso de que tengamos algo de fuerzas guardadas.

Salimos del Refugi del Gresolet por la parte de atrás y encaramos la pista que nos viene adelante, van a ser unos 200 metros hasta que encontremos a nuestra izquierda un pequeño sendero señalizado con las marcas de la cursa. Ahí iniciaremos el ascenso al Coll de la Bauma (1577 m). No se trata de un gran desnivel acumulado, ya que tan sólo vamos a subir 300 metros de desnivel positivo, pero dependiendo de cómo hayamos comido anteriormente se nos puede atragantar más o menos.

Al principio cruzaremos un pequeño bosque con suelo de tierra y con raíces de árboles de por medio, al ser en subida no hay mayor problema que asegurar bien nuestros pasos para no resbalar en algún momento, para posteriormente pasar a un camino ancho lleno de hojas de los árboles que cubren nuestras cabezas. En el último tramo de ascenso volvemos a coger un sendero estrecho y con algo más de desnivel hasta llegar arriba. Sin darnos cuenta ya habremos superado un Coll más en busca de nuestro objetivo, por lo que seguiremos restando kilómetros.

Pasado este Coll aparece ante nosotros un ligero descenso en el que se puede correr bien, o si más no trotar, el piso no muestra complicaciones, inicialmente por un sendero para pasar después, a la altura de Els Terrers, a una pista. Nos dirigimos hacia el Coll de la Bena (1439 m), paso que apenas se aprecia con un ligerísima subida más anecdótica que sufrida.

Seguimos adelante y llegando a un punto donde encontramos una pista ancha de frente que nos llevaría hasta Gisclareny, tomamos un sendero estrecho a izquierdas, iniciamos el sendero y a nuestra izquierda pasamos junto a la Font del Coll de la Bena, la última vez que pasé por allí iba seco de agua y todo y eso, decidí no beber allí, me dió poca confianza.

Sendero abajo vamos avanzando bajando del Coll de la Bena y en dirección a nuestro próximo avituallamiento, nos encontramos con una sendero con el piso de tierra y lleno de hojas muertas de la arboleda que nos acompaña, hay que vigilar ya que con la humedad del rocío podemos sufrir algún resbalón. Intermitentemente también encontraremos alguna piedra suelta que no nos será de más importáncia a la hora de esquivar.

Llegados al Collet de Murcarols (1151 m) pasamos a una pista ancha (esta pista es la misma que cruzamos en el Coll de la Bauma y… la misma por la que llegamos al Refugi de Lluís Estasen). Continuamos por esta pista con ligero descenso hasta dejarla por otra más estrecha que nos aparece a nuestra izquierda que nos hace llegar hasta la Ermita de Sant Martí del Puig (990 m).

En Sant Martí del Puig encontramos de nuevo otro avituallamiento, este compuesto por bebidas, gominolas, galletas y bollería. Miguel Heras llegó aquí con un tiempo de 7h 17min en 2011. Este representará el último punto en el que podamos abandonar. Si decidimos salir de aquí tenemos que saber que ya deberemos de llegar a meta con nuestros própios recursos.

El avituallamiento lo encontramos en lo que sería el “patio” de la ermita, salimos de él y cruzamos la pista que hemos dejado para adentrarnos de nuevo en un sendero algo más ancho que los que hemos encontrado hasta ahora. Este sendero nos hará ir hasta una pista que nos llevará hasta Cal Cerdanyola. Aquí encontraremos una fuente donde, en caso de havernos olvidado de cargar agua en Sant Martí, podremos aprovisionarnos.

Dejamos la pista que gira a derechas y tomamos el camino que encontramos a nuestra izquierda. El sonido del agua del río se hace notar y en condiciones de calor, se agradece remojar las piernas allí.

Empezamos la subida hacia el Refugi de Sant Jordi por els Empedrats. Inicialmente el camino que nos encontramos es de tierra, básicamente sendero en el que vamos ganando altura muy poco a poco. Es llegado ha els Empedrats, própiamente, que el camino se transforma en un contínuo saltar entre bloques de piedra, cruzando el pequeño riachuelo de lado a lado en un par de ocasiones. Esta parte resulta una buena excursión para poder hacer con niños dejando el coche en Cal Cerdanyola y subir hasta St. Jordi y después Coll de Pendís (a apenas 1,5 km).

Subiendo els Empedrats dejaremos en un par de ocasiones senderos estrechos en el Estret d’Escriu que nos harían llegar a Escriu, por donde sigue la cursa, para eliminar la picardía de algunos… el control en el Refugi de Sant Jordi.

Seguimos subiendo por el Torrent del Pendís y después de aparecer a un claro podremos ver las luces del refugio al que nos dirigimos, hay que subir hasta él para el control y avituallamiento y después bajar otra vez un poco (10 metros) por el mismo camino para coger la ruta que nos llevará hasta Bagà.

En el Refugi de Sant Jordi (1565 m, km 72,54) encontramos el último avituallamiento hasta llegar a meta. Aquí encontraremos bebida, fruta, frutos secos, gominolas, bollería y caldo. El vencedor de la pasada edición llegó a este punto en 8h 01min.

Salimos del refugio, bajamos 10 metros y giramos a izquierdas, empezamos con unos metros llanos para rápidamente empezar una bajada hasta Escriu, se trata de un camino ancho (no es ni mucho menos una pista) en el que encontramos bastante piedra suelta, pero en el que se puede correr bien. Si cogemos un buen ritmo en este tramo podemos adelantar mucho tiempo.

Al final de esta bajada encontraremos una casa a mano derecha del camino, Escriu, en este punto llanea unos metros para después empezar la subida al Coll d’Escriu (1509 m) y última subida en nuestro itinerario. La subida se inicia por la pista por la que vamos para después de unas curvas dejarla por un sendero (aquí no recuerdo si a izquierdas o a derechas, ya que la última vez que pasé me colé y seguí por la pista que nos hace llegar al mismo sitio), en la parte final de este sendero la subida es pronunciada y si vamos justos de fuerza se nos va a hacer algo larga.

Una vez llegados arriba vemos la pista que dejamos anteriormente y la que debemos de seguir, a partir de aquí TODO bajada… y de las rápidas. Recomendable volver a comer algo en este punto para que nos ayude a llegar con fuerzas durante la bajada y el tramo final.

Iniciamos la bajada por una pista ancha pero con un piso irregular, muchas piedras sueltas en el camino y surcos de agua que ha bajado préviamente por allí. También encontraremos hojas muertas durante todo el tramo. Si todavía nos quedan fuerzas podemos coger una buena velocidad de cruzero de aquí hasta el final, sin cebarnos, pero sin parar. La bajada se alarga y alternamos curvas a izquierdas y curvas a derechas y llegados al Clot d’en Pere debemos seguir por la pista principal ya que a nuestra derecha aparecerá un camino con un cartel que pone Bagà, este camino nos haría llegar a la carretera sin pasar por el pueblo de Grèixer (a 4 km de meta).

Continuamos bajando y llega un punto en el que cruzamos una especie de puente y el camino empieza a llanear, en la distancia podremos ver las luces del pueblo de Gréixer (1102 m), dejamos el pueblo a nuestra izquierda y seguimos bajando por la pista que tenemos delante, curva a derecha abierta, curva a izquierda cerrada, pendiente, una señal de ceda al paso y… salimos a la carretera que viene de Bagà y se dirige al Coll de Pal.

Tomamos la carretera dirección Bagà, 100 metros de llano para ir perdiendo pendiente, seguimos avanzando a buena velocidad, trotando pero sin parar. Con el asfalto nuestras articulaciones puede que nos duelan algo más, pero ya lo tenemos. En 4 km podremos decir que hemos acabado Cavalls de Vent 2012. El tiempo será lo de menos.

Llegados a Rigoréixer dejamos a nuestra izquierda un edificio y a nuestra derecha un área de picnic. Unos metros más adelante giramos a derechas por la pista en ligera bajada que nos aparece delante. Cruzamos el puente hacia el otro lado y volvemos a ir a parar a un sendero estrecho. Básicamente en ligerísima bajada y llaneo y con algún pequeño repecho de 10 metros. Vamos a desembocar a una pista algo más ancha y al Cámping Bastareny.

Bajamos un trozo hormigonado, giramos a la derecha, 50 metros más y estamos en la carretera que lleva a Gisclareny. Giramos a la izquierda y en poco más de 1 km estaremos en nuestro destino. Llegando a Bagà giramos a la izquierda y… aparece ante nosotros una subida en asfalto de 150 metros, con algo de desnivel para ya nuestras fatigadas piernas, pero ya que estamos aquí y nos queda nada… ¡es el momento de marcarse una serie hasta arriba!

Acabamos el repecho, giramos por una calle y callejeamos muy poco para salir a las escaleras de delante de donde nos hacen el briefing el viernes. Ya estamos, la gente nos aplaude. El tiempo da igual. 20 metros, cruzamos el arco de llegada, suena el chip y se acabó. ¡Somos finishers de Cavalls de Vent 2012! (Miguel Heras marcó récord en 2011 con un tiempo de 8h 57min)

Una vez en meta es hora de saludar a los que conozcamos, abrazarnos y si hace falta llorar de emoción, ¿porqué no?

La organización nos dirá dónde podemos ir a buscar la bolsa que dejamos en Prat d’Aguiló, allí mismo tendremos comida, pasta principalmente, para reponer fuerzas y recuperar algo (si es que podemos recuperar algo). También hay un servicio de fisioterápia para que nos puedan atender en caso de que lleguemos con la musculatura sobrecargada o con una ligera tendinitis.

De allí a descansar todos y a la entrega de premios al día siguiente.

Esta ha sido una pequeña descripción del recorrido de Cavalls. Espero que os haya sido de ayuda a conocer un poco más el recorrido y si más no, haceros una idea de lo que viene después de cada refugio. En el briefing del viernes (hoy) explican mejor que yo el recorrido, por lo que es muy recomendable ir. También nos tendrán al día de las últimas predicciones meteorológicas para saber si vamos a ir más o menos “hidratados” durante la prueba.

Deseo que todos los que participéis tengáis una buena cursa y podáis cumplir vuestros objetivos. A los que no podáis participar, ¡no os preocupéis! Hay más años que kilómetros, y si más no, siempre se puede disfrutar del recorrido entrenando.

Gracias a todos, ¡Salud y montaña!

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Cavalls de Vent tramo 4

Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi de Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m), 14,4 km

En el primero de los post explicativos de la Ruta de Cavalls de Vent escribí que partía el recorrido en 4 tramos, cuando realmente tendría que haber dicho en 5 tramos. Fallos de cálculo que espero me podáis perdonar, ¡prometo no añadir más kilómetros!

En nuestra última entrada nos quedamos cambiándonos de ropa y comiéndonos el plato de macarrones con atún en el refugi de Prat d’Aguiló. Y como también escribí anteriormente, a mi parecer, aquí empieza la cursa para muchos. Devolvemos la bolsa a la organización y nos disponemos a empezar a subir al Pas de Gosolans (2430 m), será la última vez que estemos por encima de los 2000 metros de altura.

Una vez dejada la bolsa cogemos el sendero que hay a la derecha de los stands de la organización para empezar nuestra ascensión, el primer tramo es suave, con piso de tierra y prado que no hace incómodo nuestro avance. Si subimos de día veremos a lo lejos diminutas personas que avanzan por la subida, si por el contrario la noche nos ha ganado terreno las vistas serán espectaculares, un goteo de frontales que se mueven como luciérnagas en la oscuridad de la montaña. Simplemente precioso.

A medida que vamos ganando altura la pendiente se acentúa y el terreno cambia. Empezamos a encontrarnos más piedra y dejamos atrás el sendero de tierra, el prado ya es una utopía. Seguimos por camino estrecho dejando a nuestra derecha y al fondo de todo el refugio de donde hemos salido, todavía podremos ver cómo van llegando corredores y cómo el movimiento es frenético allí abajo.

En poco más de unos 40 minutos estamos arriba (hablando siempre de mortales, extraterrestres a parte), a partir de aquí una pequeña bajada de 300 metros y encaramos el camino hacia Serra Pedregosa. A nuestra izquierda quedará el Comabona, des de donde se accede por un sendero que pasamos de largo. Rápidamente empezamos a llanear por un prado hasta llegar al Clot Palomar donde giraremos levemente hacia la derecha y el sendero se convertirá en piedra suelta y tierra, este tramo de día es muy bonito y si nos coincide en una puesta de sol más todavía (si esta nublado no veremos ni una ni la otra cosa muy a nuestro pesar).

Salimos de este tramo compuesto por piedras y nos dirigimos, todavía llaneando y en un ligero descenso hacia Prat Llong, volvemos a ganar velocidad corriendo a través del prado que nos rodea. Tenemos que llegar hasta el final del prado y después girar a nuestra  izquierda para seguir con el camino, este se convertirá rápidamente en una pista estrecha y llena de piedra suelta en la que deberemos correr con cuidado ya que cualquier pisada en falso puede hacer que nos torzamos un tobillo con cierta facilidad.

La bajada que viene por delante es de este estilo, pista estrecha, con piedra suelta y ligera inclinación. Después de un buen rato bajando por esta pista y con unos zig-zags por camino más estrecho llegaremos a una pista más ancha y con mejor terreno que nos llevará hasta el siguiente refugio, Lluís Estasen.

Antes de llegar debemos superar esta pista que se hace muy larga pero en la que podemos correr… y a muy buen ritmo. Empieza el momento de sacar aquello que hemos ido reservando hasta ahora para poder imprimir algo de velocidad a nuestros pasos, pista ancha, buen piso y en ligera bajada. Ideal para ganar algunos minutos al crono o para trotar y recuperar algo las piernas, dependiendo de cómo vayamos, pero sobretodo, terreno ideal para comer, comer y volver a comer.

Siguiendo por la pista la dejaremos por un sendero que asciende a nuestra derecha, empieza a ganar algo de desnivel con rapidez y en breve empezamos a escuchar el motor de la “burra” a gasoil que tienen encendido para dar luz, 3 minutos más y veremos la luz del refugio.

Llegamos a Lluís Estasen (1668 m) y encontramos el CP7, con un avituallamiento de bebidas, frutos secos, algún pastelito, galletas, gominolas y té caliente. Miguel Heras llegó aquí en 5h 59min. El tiempo en que alguno de los mortales llegábamos a Serrat de las Esposes… ¡27 km atrás! Los que lleguen a este refugio de día se pueden considerar unos privilegiados, las vistas del Pedraforca des de aquí son impresionantes. Se erige delante nuestro imponente. En este punto podemos llevar ya unas 12-13 horas de cursa tranquilamente.

Salimos del refugio dirección sud siguiendo las marcas de la organización y pronto tomamos un camino estrecho a nuestra izquierda, a través de él volvemos a la pista que hemos dejado anteriormente, la cruzamos y nos introducimos en otro sendero estrecho. Aquí rápido se empieza a ganar desnivel y desnivel y desnivel, la bajada es pronunciada y en condiciones de que esté mojada es muy resvaladiza. No se trata de una bajada técnica pero si que se trata de una bajada en la que hay que poner los 5 sentidos para no dar con nuestras posaderas en el suelo (y ojalá si pasa sean las posaderas). Nos encontraremos trozos en los que tendremos que saltar algún pequeño desnivel, muchas raíces por el suelo y alguna que otra piedra por medio.

Durante la bajada cruzaremos un tramo donde se suele encharcar bastante de agua. Se encuentra en un trozo donde dejamos este camino estrecho y pasamos a uno más ancho, dependiendo de dónde pisemos podemos llenar nuestra zapatilla de barro… o puede que nos llegue hasta el tobillo.

Pasado este camino más ancho volveremos a introducirnos en un sendero más estrecho, la bajada ya no es tan pronunciada como anteriormente y ahora podemos trotar con más facilidad. Si se pasa con la luz del día se puede ver al fondo el Refugi del Gresolet. Seguimos trotando hasta que dejamos de perder desnivel y el camino llanea. En poco menos de 4 km hemos perdido 400 m de desnivel, un 10% negativo de media que nos hace ver el fuerte desnivel inicial del tramo.

Justo antes de llegar al refugio emprendemos una ligera subida de 300 metros que nos llevará hasta el jardín que hay delante del refugio. En el Refugi del Gresolet volvemos a encontrar un avituallamiento completo, bebida, caldo, fruta, frutos secos, pan con tomate y el año pasado tenían pasta. Este punto también es punto de abandono. Igual que en los anteriores. Organización, dorsal y para casa. El campeón del año pasado llegué aquí con 6h 23min des de la salida. Media hora tardó des de Lluís Estasen hasta aquí. La gente de “a pié” tardamos poquito menos de 1 hora en hacer este tramo. Teniendo en cuenta que probablemente lo pasemos de noche y debamos ir con cuidado en la bajada inicial.

En este refugio es importante volver a comer. Nos queda una subida no muy larga pero si muy cansina seguida de una bajada hasta el siguiente avituallamiento y deberemos ir cargado de fuerzas. Tenemos que pensar que a partir de este momento todos los kilómetros que vamos pasando descuentan.

A partir de aquí sólo nos faltará un último tramo, el más largo, 26 km pero el más corrible de todos los tramos, lo que hará que si hemos guardado fuerzas (como os venía anunciando en anteriores entradas) podamos pasar estos km con bastante rapidez (comparando el tiempo que llevamos hasta ahora).

Mañana el último tramo, Refugi del Gresolet (1243 m) – Refugi de Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m).

Cavalls de Vent tramo 3

Refugi Serrat de les Esposes (1551 m) – Refugi dels Cortals (1610 m) – Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m)  15,96 km

De entrada vemos las diferencias entre las alturas en que se encuentran los refugios por los que vamos a pasar y pensamos… bueno, menos de 500 m de desnivel positivo, pero nada más lejos de la realidad.

Dejamos el refugi del Serrat de les Esposes dirección a una cuesta empinada que vemos justo enfrente, lo primero que se nos viene a la cabeza es; ufff, y acabo de comerme tres trozos de pan con tomate y embutido… No hay que alarmarse, es el trozo más duro que nos vamos a encontrar hasta llegar al siguiente refugio (Els Cortals).

A media subida nos encontraremos una fuente a mano izquierda y seguiremos nuestra subida, son apenas 300 metros hasta llegar arriba donde nos vamos a encontrar un pequeño prado y la pista que salía del refugio a nuestra derecha. Avanzaremos a través de ese prado siguiendo un sendero que se ha hecho con el paso de los caminantes y corredores que han pasado por allí con el paso del tiempo.

Seguimos adelante y después de una ligerita subida volvemos a salir a la pista que salía del Serrat. Por ella podemos trotar cómodamente o caminar rápido. Justo alcanzado un paso de puente canadiense (ese que hay atravesados bigas de hierro en el suelo a modo de desagüe) giraremos a la izquierda introduciéndonos de nuevo por un sendero que nos llevará paralelos a la pista. De todos es sabido que es más agradable caminar por un sendero que hacer kilómetros y kilómetros pisteros, que ya nos llegarán.

Durante este momento vamos a ir atravesando un pequeño bosque cubierto de árboles, aquí vamos a encontrar marcas blancas y verdes también junto con las marcas del propio Cavalls. De nuevo el suelo se ecuentra salpicado de raíces y principalmente de tierra. En mis dos últimos pasos por aquí (finales de agosto y 1 de septiembre) encontré árboles caídos en medio del sendero, sin mayor problemas a izquierdas o derechas encontraremos sitio suficiente como para esquivarlos y seguir cómodamente nuestro camino.

Llegados a un claro volvemos a ver la pista de grava-tierra a nuestra derecha, iniciamos una ligera bajada prado a través hasta llegar a ella y poder avanzar unos metros hasta encontrar un desvío a derechas que nos indica a la Font Freda y Refugi dels Cortals. En este primer tramo avanzaremos por un pista más estrecha que la que hemos dejado, los árboles nos volverán a cubrir ofreciéndonos sombra y a nuestra derecha iremos encontrando zonas de picnic con mesas y barbacoas (que nadie se pare aquí a hacerse unas butifarras…). Llegados a la Font Freda pasaremos por encima de zonas con agua proveniente de la fuente (como si nos fuera a preocupar con las previsiones metereológicas).

Poco a poco la pista se va estrechando hasta que después de una bajada un poco pronunciada tomamos un sendero a nuestra izquierda. De nuevo el suelo se vuelve en tierra, alguna piedra suelta y alguna raíz también. Unos metros más adelante, y cuando el bosque a nuestra derecha ya clarea podremos ver el Refugi dels Cortals, nuestro siguiente avituallamiento donde llegamos en menos de 1 hora des de la salida del Serrat. Avanzamos cómodamente y por una zona donde se puede trotar con facilidad hasta llegar al siguiente refugio.

En el Refugi dels Cortals (1610 m. PK 33,24) encontraremos un avituallamiento basado en bebidas, fruta, frutos secos, galletas y gominolas. Miguel Heras llegó aquí en 2011 con un tiempo de 3h 29min. Aquí (si nos encontramos con los mismos colaboradores que el año pasado) ya nos ponen en aviso: comed que ahora viene una subida que se las trae, y hasta el siguiente refugio (Prat d’Aguiló) hay un buen trozo.

Razón no les falta, hasta Prat d’Aguiló nos quedan 11 km en un tramo que la própia Anna Frost ha calificado como el más complejo de toda la prueba. No está de más volver a comer algo aunque hace apenas 5 km que comimos en el Serrat.

Después de haber cargado fuerzas salimos del avituallamiento y cogemos la pista que hay justo enfrente del refugio a mano izquierda, avanzamos por esa pista durante 5 minutos para, después de pasar un abrevadero que nos queda a nuestra izquierda, abandonar esta pista principal (que nos llevaría de nuevo al Coll de la Trapa) y coger la que nos aparece a la derecha. Seguimos por esta pista de buen piso y muy corrible hasta que justo en una curva a derechas de 120º encontramos en una piedra en el suelo a la derecha una X. En ese momento hay que girar a mano izquierda y coger el sendero que nos llevará hasta el Coll de Pendís.

Este tramo es nuevo para este año, en 2011 se seguía recto por la pista hasta empezar la ascensión al Coll de Vimboca, la verdad que la organización nos ha hecho un favor a todos, a los que van primeros y a los que vamos últimos. La subida del Coll de Vimboca por donde el año pasado era imposible de correr, ni tratar… y a duras penas caminarla dignamente, por no decir de algunos tapones que se formaban.

El sendero del Coll de Pendís se encuentra en buen estado y bien marcado, suelo de tierra y restos de hojas de los árboles hasta que nos encontramos unos 300 metros con un acentuado desnivel positivo. Pasado este repecho vuelve a llanear y llegamos al propio Coll. A nuestra izquierda vamos a encontrar un camino que nos indica que por allí se baja al Refugi de Sant Jordi, en poco más de 1 km estaríamos allí, y todavía nos faltarán muchos más kilómetros para llegar en realidad.

Continuamos atravesando el prado y nos dirigimos a la subida del Coll de Vimboca, menos dura que por el otro tramo. De aquí en adelante vamos a encontrar un contínuo sube-baja lleno de piedras y con algunas de las subidas en fuerte desnivel positivo, hasta en ocasiones teniéndonos que ayudar de las manos para superarlo. Esta es la zona de la Serra de la Moixa y del Serrat de la Muga.

Llegados al Collet de les Vaques vemos a nuestra derecha un fuerte desnivel y si adelantamos la vista veremos la bajada por la que tenemos que pasar. Esta bajada es muy parecida, por no decir idéntica, a la que hemos hecho des del Refugi de Niu de l’Àliga hasta el Puig de la Canal Freda. Piedra pequeña suelta y tramos de tartera. Una vez abajo giraremos a la izquierda y seguiremos un pequeño ascenso que nos llevará hasta el Pla de les Creus. Impresionantes las vistas que vemos a nuestra izquierda del Serrat dels Terrers.

En este punto se nos abre un rayo de esperanza… a nuestra derecha, en la distancia, podemos ver ya el Refugi de Prat d’Aguiló. Pensamos que ya estamos ahí, ya lo tenemos. Y nada más lejos de la realidad. Durante gran parte del trayecto que nos queda hasta llegar vamos a ir viendo el refugio y parece que no llega nunca…

Durante un buen rato seguiremos subiendo y bajando por tramos con roca suelta a ratos y tramos de tierra en otros momentos. En este momento nuestra mente empezará a pensar sólo en una cosa (y si no después me lo podréis contar), el plato de macarrones con atún que dan en el avituallamiento. Simple. Sencillo. Pero ningunos macarrones saben tan ricos como esos llegados este momento.

En los últimos 400 metros antes de llegar al refugio ya escuchamos el alboroto de la gente, corremos por la “carena” de un prado donde se puede trotar con facilidad. Miguel Heras llegó a mitad de Cavalls en 2011 en 4h 49min, los ciudadanos de a pie llevaremos entre 8 y 9 horas al llegar aquí. A unos 200 metros antes de llegar nos encontraremos a alguien de la organización que por un walkie va “cantando” los números de los dorsales que van llegando. El motivo no es otro que a nuestra llegada un voluntario rápidamente tendrá preparada nuestra bolsa, la que dejamos en la salida, sin demorarse en tiempo (otro 10 por la organización).

En este avituallamiento encontraremos, además de lo que hemos visto en los anteriores, el famoso plato de macarrones, caldo caliente  y este año barritas gracias a una marca de nutrición deportiva.

Igualmente este refugio es un punto donde se puede abandonar. El mismo procedimiento que en el Serrat. Se le comunica a la organización, se entrega dorsal y a esperar a que te bajen hacia Bagà.

La mayoría de gente utilizamos este punto para cambiarnos de ropa, camiseta, calcetines, algunos dejan otras zapatillas en la bosla, etc… y coger la ropa de abrigo que se vaya a necesitar para pasar las horas de noche que vayamos a necesitar para completar el recorrido. No es bueno demorarse mucho tiempo ya que venimos con el cuerpo caliente y rápidamente podemos empezar a coger frío, recuerdo que el año pasado a las 18:00 de la tarde quedarse allí 15 minutos era empezar a tiritar… con la térmica puesta incluso. Una vez no necesitemos más la bolsa la devolvemos a la organización que nos la volverá a entregar en el Pavellón de Bagà.

Es importante cargar fuerzas, hidratos de carbono para la siguiente subida que nos viene por delante. Para muchos la carrera se acaba aquí (cada año menos) y para muchos otros la carrera empieza aquí. Estamos en el kilómetro 44,2, “sólo” nos quedan por delante 40 kilómetros más y ya hemos hecho la mayor parte del desnivel positivo. Si hemos sido inteligentes y hemos guardado fuerzas (y pata) en la medida que cada uno pueda ir guardando, los próximos kilómetros nos van a pasar muy rápido.

Próximo tramo Refugi Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m)

Cavalls de Vent tramo 2

Refugi Niu de l’Àliga (2520 m) – Refugi Serrat de les Esposes (1511 m) 14,56 km

Como os avancé ayer, este tramo es corto (menos de 15 km) pero no hay que subestimarlo ya que puede seguir comiéndose nuestras fuerzas a un ritmo que no pensamos y que posteriormente nos daremos cuenta.

Salimos del Refugi de Niu de l’Àliga por la parte opuesta a la que hemos entrado, giramos un poco a la izquierda y a escasos 100 metros vamos a encontrar el inicio de la bajada. Ya des de este punto vamos a ver hacia donde nos tenemos que dirigir. La vegetación es nula y el suelo por el que vamos a correr ahora al inicio es de piedrecitas sueltas con algo de tartera a los lados.

La bajada es muy empinada, con un pronunciado desnivel negativo, aquí nuestras rodillas van a sufrir un poco y nuestros cuádriceps se van a cargar un poco más. Hay que llevar especial atención a levantar bien las piernas ya que de lo contrario podemos tropezar con alguna de las piedras sueltas que nos vamos encontrando y el tortazo puede ser de aúpa, por no decir que podemos llegar abajo del valle más rápido que  los que vayan primeros…

Después de bajar un rato nos iniciamos a subir una “tachuela” pequeña, el Puig de la Canal Freda, una subida sin más importáncia que nos va a llevar de nuevo a una bajada menos pronunciada que la anterior.

Esta bajada nos llevará hacia la Pleta del Llamp, las vistas des de aquí sobre la Cerdanya son increíbles. Durante el descenso hasta aquí vuelve a aparecer la vegetación, nos encontraremos arbustos bajos y algún que otro árbol. La bajada invita a trotar y a estirar algo las piernas, el sendero es estrecho y debemos aumentar nuestra atención ya que si bajamos a un ritmo elevado quizás debamos hacer algún “recto” en algún tramo. Recomendación: siempre hacedlo hacia la izquierda, parte alta de la montaña, si se os ocurre hacerlo hacia la derecha… el recto será muy recto!

Una vez pasada la Pleta del Llamp nos dirigimos hacia la subida del Coll de Jou, nos encontramos distintas señalizaciones que nos indican X kilómetros hasta el Coll de Jou, pero parece que no llegue, volvemos a empezar a ascender metros, no con mucho porcentaje de desnivel pero todo suma, aquí los toboganes se suceden, subimos un poco, bajamos otro poco y volvemos a subir y a la que nos queremos dar cuenta hemos pasado el Coll de Jou sin percibirlo ya que no encontramos ninguna señalización arriba.

La bajada del Coll de Jou es muy parecida a la anterior bajada, sólo que aquí encontraremos ya más arboleda con su consecuente incoveniente, las raíces del camino. De nuevo el sendero es estrecho, de tierra y muy corrible a excepción de tramos donde tenemos que saltar algún pequeño desnivel o cruzar algún desnivel a distintas alturas (1 metro como mucho). El sendero invita a trotar a un ritmo cómodo (recordad que hay que ir guardando, sólo llevaremos unos 17-18 km) pero tenemos que extremar la precaución con los esguinces. Pisar mal una raíz de las que hay puede significar convertir nuestro tobillo en una pelota de tenis, y esto significaría abandonar, con la consecuéncia de que todavía deberíamos llegar hasta el siguiente refugio.

Una recomendación personal es volver a comer algo antes de llegar a Penyes Altes, el tramo 2 es corto pero desgasta, la subida a Penyes Altes nos va a desgastar y si queremos poder trotar algo en los trozos que nos vamos a encontrar delante es una muy buena opción el echarse algo al estómago en forma de carbohidratos.

Pasamos el Coll de la Miquela y nos dirigimos hacia Penyes Altes, el camino va ganando desnive progresivamente hasta el último kilómetro antes de Penyes altes donde los números en el marcador de altura empiezan a aumentar. La subida es escarpada y a mitad de ella encontraremos el peor tramo, mucha inclinación y un suelo de tierra que se desliza algo (si llueve, como anuncian, aquello puede ser un barrizal… y subiendo). Pasado este tramo de unos 40-50 metros la pendiente suaviza algo (no mucho) pero el camino se hace más practicable, en apenas un momento estaremos arriba.

Una vez arriba giramos rápidamente a la derecha, sin hacer pico en Penyes Altes. Las vistas des de aquí también son impresionantes, vemos todo el Plà del Moixeró y parte del recorrido que nos viene en breve por delante.

En la bajada de Penyes Altes hay que tener precaución también, no tiene mayor complicación en general pero algunos tramos són delicados. Empezaremos bajando con bastante desnivel por suelo de tierra para llegar a un punto en donde hay un fuerte desnivel en roca, que deberemos sobrepasar de piedra en piedra. No hay que preocuparse pero hay que ir con cuidado, el año pasado la organización (un 10 por ellos) puso allí una cuerda a la que te podías agarrar para bajar ese tramo, con lo que ayudaba bastante.

Seguimos adelante y superamos el pequeño Collet Raset, si de aquí giráramos a la izquierda llegaríamos al pueblo de Gréixer a través del Canal de la Serp, pero nos toca seguir adelante hacia el Plà del Moixeró. Como hemos podido comprobar des de lo alto de Penyes Altes esta zona es preciosa. Prado y  más prado atravesados por senderos. En este trozo no tendremos que ir con cuidado ni con piedras, ni tarteras, ni cosas por el estilo. Aquí debemos ir con cuidado con los “pasteles” que dejan las vacas, y les da igual que sea en medio del sendero por donde pasamos, es más, me parece que si lo hacen en medio les parece hasta mejor.

A trozos el sendero tiene un ligero desnivel positivo y a trozos un ligero desnivel negativo, aquí podemos utilizar la técnica del “CaCo” (caminar-correr) para llegar hasta el final del Plà donde nos desviaremos a nuestra derecha al llegar al Coll de Moixeró. Si en este punto de la ruta siguieramos por la pista que sale del Coll del Moixeró llegaríamos al Refugi de Sant Jordi, de ahí que puede que en este punto nos encontremos algo de público que después volvamos a ver en el Sant Jordi.

Seguimos por nuestro desvío a la derecha y rodearemos el Morro de Moixeró hasta ir a salir a una pista. El camino de la ruta de Cavalls de Vent nos haría seguir recto y hacer una bajada muy pronunciada pero el recorrido de la cursa nos hace coger esa pista a izquierdas dirección el Coll de la Trapa. El motivo es que la zona a cruzar es zona de cría del urogallo y no es lo más recomendable para el medioambiente hacer pasar a mil personas corriendo por allí.

La pista anima mucho a correr, y a correr rápido, pero como siempre, guardar, cabeza, guardar. Al principio la pista tiene una inclinación negativa suave para después de unos zig-zags ir haciendo toboganes. El suelo aquí es irregular, alguna piedra suelta pero si cogemos el camino bueno (como dirían los de la F1 “la trazada”) no tiene porqué incordiarnos.

Justo antes de llegar al Coll de la Trapa la pista gana algo de inclinación positiva. Aquí vamos a encontrar un punto de control, que no un avituallamiento. El motivo es controlar que los corredores no “atajen” por la ruta “original” en vez de por la ruta de la cursa, y se ahorren unos buenos kilómetros. A la que vayamos pasando alguien irá cantando nuestros dorsales a otra persona que los anotará. Seguiremos la pista a la derecha (si fuésemos a la izquierda acabaríamos en el Refugi dels Cortals) y debemos ir con cuidado ya que en apenas 100 metros abandonamos la pista por el margen derecho para entrar en un sendero con fuerte pendiente. Este sendero cruza un arbolado y arbustos más abajo con un nivel de inclinación importante, apenas es 1 o 1,5 km para ir a desenvocar de nuevo a la pista original de la ruta. En cursa este anterior sendero se encuentra bien marcado, ha sido habitual el encontrarme este verano a gente entrenando que desconocía de este rodeo por el Coll de la Trapa y que hacían el camino “original”. Nada por lo que preocuparse, más kilómetros y listos.

De nuevo cogemos una pista en la que la arboleda nos va a ir protegiendo del sol durante todo el tramo, inicialmente llana para ir ganando progresivamente inclinación negativa. Vamos escuchando el riachuelo a medida que vamos bajando, curva de 180º a izquierda y curva a 180º a derecha y encaramos el Torrent del Graó de l’Os. Seguimos bajando por la pista bastante cómoda y un poco más adelante de cruzar un trozo de 3 metros de hormigonado que sirve para la evacuación del agua debemos cruzar el río a derechas.

Seguimos más adelante y parece que cogemos algo de desnivel positivo para rápidamente bajar por un camino estrecho a nuestra izquierda, volvemos a cruzar el río e iniciamos el ascenso final hasta el Refugi del Serrat de les Esposes, nos quedan apenas 10 minutos y llegaremos, antes nos encontraremos ganando algunos metros de desnivel y cruzando un pequeño prado. Des de aquí ya se escucha el jaleo del refugio, se puede acceder en coche y es punto de retirada para los que lo deseen. Mucho público arriba y se agradece que en los últimos 10 metros la gente te anime, seas quien seas, y vayas con el tiempo que vayas.

Aquí nos vamos a encontrar el primer avituallamiento sólido además de la bebida, frutos secos, gominolas, fruta, etc… vamos a encontrar pan con tomate y embutidos. Conviene volver a comer de nuevo, ya que llevaremos ya 28 km de cursa y cerca de las 5-6 horas.

En este punto de avituallamiento también hay asisténcia médica, puede que se empiecen a hacer las primeras ampollas o tengamos las primeras rozaduras y aquí os pueden echar una mano.

Del mismo modo es un punto donde nos podemos retirar en caso que no podamos seguir más. El procedimiento es sencillo, se busca a alguien de la organización, se le dice y le entregamos el dorsal. A partir de aquí esperar que llenen una furgoneta con más retirados y nos dejarán de nuevo en Bagà.

Como veis es un tramo de apenas 15 km pero en el que vamos a encontrar de todo, subidas, bajadas, llanos, piedras, tierra, prados, pistas y senderos. De ahí que lo coja mentalmente como un tramo de la cursa. Del anterior refugio hasta aquí podemos tardar entre 2h – 2h 30min. Miguel Heras en 2011 tardó en llegar a este punto 2h 59min, cuando algunos llegábamos a Niu de l’Àliga él y Kilian ya nos sacaban 15 km.

Mañana el 3r tramo, Refugi Serrat de les Esposes – Refugi dels Cortals – Refugi de Prat d’Aguiló

Cavalls de Vent tramo 1

Aprovechando estos pocos días que quedan para el Ultra de la sierra del Cadí, voy a intentar explicaros el recorrido de Cavalls dividido en tramos a lo largo de 4 entradas.

Para la división de los tramos me baso en algo muy personal o si más no cómo planifico mentalmente mi cursa para ir avanzando y estructurando poco a poco la que se me viene encima…

TRAMO 1: Bagà (786 m)-Refugi Niu de l’Àliga (2520 m) – 13,61 km

No me he equivocado con las alturas no. Tampoco me he equivocado con el kilometraje. En el primer tramo de Cavalls, el que va de la salida, ese momento mágico en el que suena “El último mohicano”, hasta llegar al Refuigio de Niu de l’Àliga vamos a ascender +1734 m en 13,61 km de distancia, o lo que es lo mismo, nos enfrentaremos a una pendiente media del 12,74%… teniendo en cuenta que alguna ligera bajadita y algún que otro llano nos vamos a encontrar. Todo esto para empezar a calentar la musculatura, y los pulmones, porque a partir de pasados los 2000 metros de altura la falta de oxígeno empezará a hacer mella en nuestros músculos.

Una vez dada la salida des del centro del pueblo de Bagà (plaza de las arcadas) bajamos por la calle principal y hacemos un corto recorrido de poco más de 1 km por 3-4 calles del pueblo, calles anchas donde no se estorba la gente pero que sirve para estirar algo el grupo. Pero sólo algo.

Rápidamente nos encontraremos con un tramo de carretera que nos llevará hasta el primer contacto con una pista de tierra que dejaremos para seguir ganando metros por un sendero “monte a través” a nuestra izquierda. Es bastante común que se formen tapones en el inicio de estos senderos, el grupo no se estira los suficiente en esos escasos kilómetros previos y todavía estamos muy frescos y nos vemos capaces de hacer alardes de fuerza.

Por este sendero seguiremos ganando altura, en algunos tramos llanea un poco más y en otros el desnivel se constata al inicio del repecho, nada por lo que preocuparse.

De vuelta cruzaremos una pista y de nuevo a otro sendero estrecho, aquí casi que hay que pedir tanda para poder entrar, el tapón que se forma es bastante grande y algunos no nos cargamos de suficiente paciéncia como para esperar (ni que fuésemos a quedar los primeros…). Más adelante encontraremos un tramo llano en el que se puede trotar bastante cómodo, estirando un poco las piernas.

Después de haber vuelto a ganar altura nos cruzaremos con una pista que seguiremos a mano izquierda. Son unos 2 km de pista ancha, donde al trote se va cómodo ya tiene poca inclinación. Esta pista nos llevará hasta el “Paller de Dalt” a través de unos zig-zags que hace, propicios para seguir la distancia más corta entre dos puntos, la linea recta.

En el “Paller de Dalt” nos encontramos una esplanada que nos lleva hasta el inicio de la subida a la Collada Grossa, aquí el desnivel se acentúa y seguramente debamos seguir el paso que llevan los que nos preceden… o los que van detras deban llevar nuestro paso, ya que se hace complicado el poder adelantar.

Salidos de la Collada Grossa giramos a la izquierda y encaramos el camino hacia el Canal de la Mata, aquí la vegetación se cierra y el camino se nos oscurece un poco, el suelo se encuentra salpicado de piedras sueltas durante al menos 400 metros, después volvemos a salir a un sendero donde seguiremos ganando altura hasta cruzar la carretera que se dirige al Coll de Pal. En este punto nos encontraremos a bastante gente animando.

Cruzada la carretera seguiremos ganando altura por un camino más abierto y después de un par de zig zags llegaremos al Cap de la Devesa donde se allana el camino y las piernas nos pediran trotar un poco. Más adelante encontraremos a nuestra derecha la carretera que hemos cruzado antes y un párking de tierra y giraremos en bajada hacia la izquierda. De aquí hasta llegar a nuestro primer avituallamiento encontraremos todo bajada.

Llegamos al Refugi del Rebost (km 7,50 – 1640 m), primer avituallamiento, el ganador de la anterior edición (Miguel Heras) llegó a este punto en 53:20. Este primer avituallamiento se basa principalmente en líquidos, algo de fruta y alguna gominola. Si vamos bien y llevamos líquido suficiente se podría llegar a no parar aquí.

Saliendo del Rebost tomamos el camino a derechas y después de cruzada la pista empezamos a incrementar la inclinación, pasamos por una fuente a nuestra izquierda y cruzamos un pequeño prado con bastante pendiente, cruzamos otra vez la pista y seguimos ganando inclinación hasta llegar a un sendero estrecho a mano izquierda en el que se pueden recuperar bastante bien las piernas, y el que vaya bien puede trotar. Al final de este sendero volvemos a coger inclinación hasta cruzar una pista que deja a la derecha otro párking de la carretera que sube al Coll de Pal.

Cruzamos de frente y volvemos a coger un sendero lleno de raíces que nos llevará hasta el Pla de Bagà, pasamos de ir cerrados por los árboles a un prado amplio donde simplemente tenemos que seguir recto… hasta que giramos a la izquierda. Justo de frente veremos una pista por donde puedan subir 4×4… y nos acordaremos de toda la subidita que llevamos ya, pero justo en ese punto es donde se gira a izquierdas para dirigirnos a un tramo estrecho y llano hasta llegar a les mines de la Barita.

Des de este punto veremos parte de lo que nos queda por delante de subida, la subida hasta la Collada de Comafloriu (2184 m). Después de llanear un poco rápidamente nos encontraremos con una pared que nos hará relentizar nuestro paso. Encontraremos principalmente suelo de tartera con piedra suelta y más arriba pasto.

Llegados a la Collada… veremos todavía que hay que ascender algo más, cruzamos el prado que tenemos delante y seguiremos ganando metros y metros. Una vez arriba podremos contemplar como la vegetación cambia bastante, pasamos a ver rocas y piedras y sorteamos algún paso entre rocas para llegar al Cap del Serrat Gran (2402 m). Aquí ya vemos nuestro primer objetivo, el Refugi de Niu de l’Àliga, pero nos queda un último esfuero.

Después de una bajada algo pronunciada por camino estrecho de tierra y con piedras en los márgenes iniciamos la corta subida al Puig de Comabella, aquí iremos cresteando y si decide hacer viento ese día… soplará y soplará. Pasados 10 minutos llegaremos a una planicie donde un último repecho de 100 metros nos llevará a Niu de l’Àliga (2520m y 13,61 km, Miguel Heras llegó aquí en 1:42:04) para poder disfrutar de las impresionantes vistas que hay des de aquí y poder “asaltar” el segundo avituallamiento, líquidos, fruta, frutos secos y alguna gominola (el año pasado rascamos hasta galletas).

Este es el primer tramo que me marco en la cursa, son casi 14 kilómetros continuos de subida, con algún pequeño descanso que sirve para estirar las lumbares y las piernas y en el que hay que regular mucho. Es el tramo donde más desnivel positivo acumulado seguido vamos a encontrar. Empezar fuerte aquí, por la inércia de la cursa, porque todavía vamos frescos y nos sentimos con fuerza, etc… puede significar pagarlo más adelante.

En este segundo avituallamiento es recomendable comer, comer y beber. Pensad que el corredor medio puede llegar aquí con 3h  – 3h 45 min des de la salida de la prueba, si no hemos comido durante el trayecto hasta aquí ahora es el momento.

Si el día amanece frío, aquí arriba hará mucho más, hace cerca de 1 mes (1 de septiembre) con día frío y rachas de viento fuertes la sensación térmica era de estar bajo cero. Unos guantes, unos manguitos y un gorro de running son materiales que ocupan muy poco y que nos pueden prevenir de pasar más frío (recordad que el calor se va por los extremos del cuerpo).

Para el tramo des de el Rebost hasta Niu también son recomendables unos bastones, ya se que todos queremos parecernos a los que van rápido y llegan primero que van casi casi que en calzoncillos (que le pregunten a Krupricka) pero unos bastones en pendientes con mucho desnivel nos ayudarán a descargar las lumbares y a reducir la fatiga en nuestros cuádriceps e isquiotibiales en un 15-20%.

Mañana os detallo el 2º tramo de Cavalls, corto pero… ¡con un poco de todo!

¡¡¡Tapering!!!

Ayer escuché por segunda vez este concepto, antes lo había leído no recuerdo muy bien dónde y hoy se lo he vuelto a leer en un tweet a Anna Frost.

Como que uno resulta ser un poco “marujón” me he dicho… a buscar lo que significa esto del tapering.

Según algunos autores el tapering (de la palabra taper, muy distinta a tupper…) es el periodo que existe previo competición donde el volumen de los entrenamientos bajan drásticamente (no la frecuencia) para poder llegar al día D en sobrecompensación, o lo que es lo mismo, con ganas de comerte el mundo y a tope de fuerzas.

Siguiendo con las explicaciones de estos autores y con lo que he podido leer por internet (cosas de la Wikipedia), el tiempo previo en el que se inicia el tapering dependen de varios factores, pero principalmente del tipo de cursa que se vaya a realizar. No será lo mismo el tiempo que cojamos previo a una Maratón o el tiempo previo a una cursa de 10 km.

Estos periodos de tiempo van des de las 3 semanas hasta los 4-5 días en función de la competición que vayamos a hacer, como decía anteriormente.

Creo interesante también añadir la variable del individuo. Los hay que necesitan un descanso más activo, los hay que necesitan más días, otros menos días. Unos necesitaran descansar del todo y sólo hacer estiramientos y otros necesitaran hacer entrenamientos cortos pero manteniendo la intensidad. El secreto es el conocerse a uno mismo y saber cómo reacciona tu cuerpo a las distintas pautas de entrenamiento/tapering que le das. Para beneficio de los que tienen más edad, ellos van con ventaja, más años para probar, mejor se conocen. Así que no es de extrañar que, por poner un ejemplo, la media de edad del UTMB de este año fuese de… ¡¡¡43 años!!!

Con esto he podido ver cómo ya he encontrado una palabra exacta para definir lo que ya hacía desde hace bastante tiempo. No sólo ahora preparando Cavalls en 2012. Normalmente siempre he descansado los días previos a una cursa, si se trata de una media maratón, tanto de montaña como de asfalto, con 3-4 días mi cuerpo tiene suficiente como para recuperar bien. Si se trata de cursas de 10 km con 1-2 días suficiente. Pero si se trata (como es el caso) de una Ultra de montaña necesito cerca de 2 semanas.

En estas 2 semanas no es que me quede en el sofá todo el día con las piernas en alto, no. Estas semanas me las planteo como un reposo activo, pero corriendo como mucho dos días la primera semana y dejando de correr la última semana. Baso el entrenamiento final en la bicicleta (al igual que en pretemporada), el motivo principal es poder recuperar, además de a modo muscular, a modo articular todo lo que son articulaciones del tren inferior, tobillos, rodillas y caderas.

Además en la última semana (o sea la que viene) hago una sesión de “chapa y pintura” con la fisio que me lleva, a poder ser dos días antes de la cursa ya que así aprovecho para poner a punto la musculatura y aplicar tapping (para los no duchos eso de las tiras de esparadrapo de colores…) en las zonas que tengo más propicias a molestias; mis fascias.

Asi ya tenemos la palabra para lo que muchos hacemos los días previos a una competición… ¡me voy de tapering!

Cavalls de Vent 2012… ya la tenemos aquí!

Una semana. Bueno digamos que queda ya menos de una semana. Un año esperando una cita y ya la tenemos aquí. Queda menos de una semana y los nervios me empiezan a comer por dentro.

A estas horas el sábado de la semana que viene estaré bajando del refugio de Lluís Estasen hasta el refugio de Gresolet. Lo haré con luz diurna todavía (esto gracias a la organización que ha decidido adelantar 1 hora la salida). A estas alturas llevaré 9 h y media de cursa y camino de los 55 km. Me dolerán las piernas, las rodillas, los pies, las lumbares, me dolera todo. El consuelo será que no voy a ser el único al que le duela todo.

Muchos llevamos tiempo preparando esta cita, de hecho, des del momento que nos “tocó” el sorteo de la organización (al menos en mi caso) toda la preparación que he estado haciendo ha sido enfocada a esta cursa. Diría que soy el primero que sabe que no va a llegar entre los primeros, pero es que hay muchos que saben que no voy a llegar entre los primeros… así que me conformaré con una cifra que tengo en la cabeza. Si la consigo o no os lo explicaré por aquí también.

Para la próxima semana anuncian lluvias, principalmente miércoles, jueves y viernes. Si es así ya nos está bien, que salga el sol el sábado. Si hace más o menos frío casi que nos da igual, lo principal es que no llueva. Pero si llueve… pues nada, chubasquero y a seguir que esto no es ningún deporte indoor.

Cavalls para mi es especial. Por el ambiente de la jornada previa, por el recorrido, por la dureza y también (no nos vamos a engañar) por el cartel de atletas profesionales que la corren. Impresiona verte al lado de un Miguel Heras, de un Iker Karrera, de un Kilian Jornet (por el año pasado), de un Tófol Castanyer, Núria Picas, Emma Roca, Andy Simons, etc… Este año se suman nombres del calibre de Phillip Reiter, Anton Kuprica, Tom Owens, Anna Frost, Emilie Forsberg, etc…

Para que os podáis hacer una idea todas aquellas personas a las que estos nombres (excepto el de Kilian) os suene a chino, un ejemplo. Imaginaos que pudierais jugar un partido de fútbol junto (en el mismo campo) con Messi, Ronaldo, Iniesta, Xavi, etc… o un partido de baloncesto con los Gasol, Kobe Bryant, Michael Jordan, etc… ¿Os gustaría verdad? Pues eso lo podemos hacer todo los trailrunners que corremos este tipo de prueba. Como suelo decir en más de una ocasión, a la que nos ponemos las mallas y las bambas, todos somos iguales.

El año pasado no conseguí acabar, me retiré en el km 60, en el refugio de Gresolet, con los dedos de los pies destrozados (al poco tiempo perdí alguna uña). ¿El error? Dos principalmente. Primero es que justo 15 días antes había hecho Matagalls Montserrat… y era la primera vez que hacía una cursa de 85 km…. y encadené otra de 84 km más a las dos semanas. ¡Mis dos primeras ultras y con 15 días de diferencia! El segundo fué no dosificarme. Te das cuenta que en este tipo de cursas tienes que llevar una estrategia, un plan, y seguirlo a rajatabla independientemente de factores externos. Empecé los primeros kilómetros muy fuerte para mi ritmo y llegué al refugio de Prats d’Aguiló (km 45) fundido, literalmente.

Otros de mis errores del año pasado fueron los entrenos, las tiradas más largas las había hecho de 25 km… y con poco desnivel.

Por el contrario este año llego más fresco (me he ahorrado Matagalls-Montserrat), he hecho tiradas largas de 47-50 km por el mismo circuito de Cavalls, conozco el circuito y dónde se puede apretar más, dónde se debe reservar y dónde puedo correr y dónde debo caminar. Así que la táctica está estudiada (a excepción de percances que puedan salir in situ).

Pero sobretodo y antetodo… en lo que más he cambiado de un año a otro… es que hay que salir a disfrutar. Consciente de que cuando llegue el primero yo estaré a un poco más de medio recorrido, me da igual llegar el 100 que el 400 (claro que tengo una cifra en la cabeza, pero el día pone a la gente en su sitio). Soy consciente que voy por que ante todo me gusta y de la misma manera también soy consciente de que los dolores van a salir por algún sitio, pero que el sufrimiento va a ser opcional.

Para los que no hayáis visto el ambiente de la cursa… os dejo un vídeo. Gallina de piel.

Llevamos un año esperando… y tan sólo faltan 7 días.

¡Empieza la cuenta atrás!

A falta de dos semanas para Cavalls de Vent 2012 este sábado pasado me tocó el último entreno “largo” antes de la cursa. A partir de ahora queda ir bajando kilómetros y desnivel para mantener y poder llegar fresco el día de la cursa. Al mismo tiempo aprovecharé para recuperar “algo” mis rodillas que también tienen que llegar en perfectas condiciones al día D.

Así el sábado, mientras algunos valientes se atrevían con la Rialp Matxicots y otros se preparaban para la salida de la Matagalls-Montserrat, yo cogía mis trastos y hacia Núria.

Necesitaba hacer cerca de los 40 km y más de 2500 m de desnivel positivo, así que unas de las pocas maneras de hacerlo por la Vall de Núria sin subir 3 veces el Puigmal es hacer la Olla de Núria subiendo des de Queralbs. Aparcar el coche en el párking del cremallera y empezar a subir.

La montaña te regala todo aquello que tu le das. Si la respetas te puedes encontrar el desayuno preparado a primera hora. Si, ¡el desayuno! En esta época las zarzas están llenas de moras dulces y carnosas que te dan un buen “subidón” de azúcar ¡además de una buena ración de antioxidantes!

Empiezo a buen ritmo, teniendo en cuenta que hay que guardar algo de pata para cuando toque la tremenda subida al Puigmal y su famosa tartera, allí donde más de uno empieza a entender lo que significa hacer esfuerzos por encima de 2000 m de altura.

En 1h 05 min estoy en Núria y no paro, de momento a ratos corriendo a ratos caminando rápido he subido bien, las piernas frescas todavía y la respiración controlada, signos de que el “motor” funciona. Sigo subiendo hacia el Puigmal y la verdad es que me encuentro a muy poca gente, me extraña siendo sábado pero bueno, mejor… ¡Toda la montaña para mi!

Una vez arriba del Puigmal la afluencia de público es mayor, el 95% han subido por Fontalba, el tramo de subida más tendido y más “sencillo”. No deja de ser curiosa la cara de la gente que te ve llegar en manga corta y con unas mallas de lycra cuando ellos van abrigados como si estuviesen en el mes de enero… si subieran a ritmo les sobraría más de la mitad de la ropa.

En la cima bocadillo (para qué comerse una barrita si te puedes comer un bocadillo…) abrigarse un poco y a seguir, corriendo a buen ritmo por las crestas y por los característicos toboganes que forman la Olla de Núria. En el cielo ni una nube. Día espectacular. Algo de viento que se puede sobrellevar bien.

Para los que no conozcáis la Olla de Núria, tanto el recorrido como la cursa, se trata de una vuelta por las montañas que rodean el santuario de Núria, todas ellas (Puigmal, Finestrelles, NouFonts, NouCreus, etc…) entre los 2500-2950 metros de altura. Las vistas son espectaculares y se puede realizar en unas 8-10 horas caminando.

Dada la altura por la que se pasa la mayor parte del tiempo sientes cómo pendientes que al lado del mar (donde vivo) las subes corriendo, aquí… bufff falta el oxígeno, las piernas se cargan y puedes llegar a tener una sensación de “vacío” con el paso de las horas. En el fondo… me encanta esa sensación. Es algo con lo que no estoy acostumbrado a entrenar y donde mi cuerpo reacciona totalmente distinto que cuando entreno cerca de casa. Simplemente fabuloso.

Por algún u otro motivo siempre había recortado antes de llegar al Nou Creus, pero te das cuenta que a partir de ahí empieza lo realmente bonito, cadenas montañosas interminables, más “cresteo” que durante el resto del recorrido y una parte final hasta volver a llegar a Núria muy corrible. Des de Nou Creus se puede acceder a más rutas que te pueden llevar hasta las Gorgues del Carançà o a Bastiments y después a Setcases… (ya están avisados por aquí que un día me dejen en Queralbs por la mañana y me vayan a buscar a Setcases por la tarde…)

El día acompaña y el entorno también, de vuelta en Núria comida y para abajo. Pero no antes comprobando cómo en los dedos gordos de los pies (en ambos) se me han hecho unas ampollas bastante feas, queman mucho y hay que ir con cuidado. La parte positiva; ya se donde tengo que ponerme Compeed en CdV.

Llegando a Queralbs parada de rigor en el río para poner mis piernas en agua fría, la recuperación es pri-mor-dial, y nada mejor que una buena sesión de agua helada para activar el retorno venoso y desinflamar las articulaciones del tren inferior. Muchos miran y piensan que estoy loco… pero ¡¡bendita locura si recupera de esa manera!!

Y de nuevo como al principio, la naturaleza te devuelve el respeto que le has dado durante el día y te regala la merienda, más moras cargadas de antioxidantes y dulces para ayudar a recuperar algo más (además del batido de recuperación claro).

Así que al final un total de 37 km para +2611 m de desnivel positivo en 6h 18min. Por la noche estaba apuntado a una cursa nocturna de montaña de 9 km por Canyamars, pero el curar las ampollas era prioritario, ¡mejor perderse una cursa de 9 km que ir a peores y hacer una mala Cavalls!

Subida al Puigmal con Mad Dogs Barcelona Triathlon

Ayer decidí sacar a unos “tiposhttps://si0.twimg.com/profile_images/2458521179/x35iigb667mej2m8m3ct.jpeg” de su hábitat natural, con algunos integrantes  del grupo Mad Dogs Barcelona Triathlon decidimos salir a “trail runnear” un poco.

Tengo que reconocer que muy bien no me porté con ellos… (o si), ya que no me los llevé a Collserola o al Montseny, si no a todo un Puigmal. Ya que estábamos teníamos que hacer las cosas bien, y mejor subir desde Queralbs a pata que coger el cremallera hasta Núria y subir desde allí como los señores.

La subida (desde Queralbs) tiene un desnivel acumulado de +2000 metros en un total de 13 km aprox. Lo principal era subir cada uno a nuestro ritmo, no es cuestión de ahogarse des del inicio y acabar pagando demostraciones de fuerza a partir de los 2000 metros de altura, donde la concentración de oxígeno es menor y donde a veces el correr se hace harto complicado.

Como que en el grupo hay distintos niveles quedamos en zonas para reagruparnos y seguir después hasta arriba. La primera en Núria, de Queralbs a Núria tardo 57 minutos, a buen ritmo, sin cebarme pero sin parar, poco después van llegando el resto del grupo, ¡se nota que estan en forma!

De allí salimos todos a ritmo suave para iniciar el camino al Puigmal, poco a poco se estira el grupo hasta quedarnos dos delante, vamos hablando tranquilamente hasta… silencio, completo silencio, síntoma de que vamos justos justitos, mejor guardar el aliento para dar pasos que para explicar batallitas.

Poco a poco el cielo se empieza a cerrar y los truenos hacen su aparición, gracias a Dios no es tormenta eléctrica, algo que nos hubiese hecho darnos la vuelta de inmediato. El tramo de la tartera se hace duro, duelen las lumbares, hace frío… y empiezan a caer las primera gotas. La gente que sube o baja abrigada con prendas de Gore Tex se queda mirando a esos dos locos que suben con poco más que un pantalón de lycra y una camiseta de manga corta… (¡nadie dijo que fuéramos normales!). Llegamos arriba con un tiempo de 2 h 28 min, foto de rigor, abrigarse y esperamos a que suban los demás… o no, porque empieza a llover más fuerte y el frío arrecia. Nos vamos para abajo. A media subida encontramos a dos más del grupo, les quedan 500 metros para llegar arriba, si, no, si, no y de repente empieza a granizar, piedrecitas pequeñas pero que no dejan lugar a dudas a la opción a escoger. Para abajo todos a la voz de ya.

Es en estos momentos donde no puedes dudar mucho en la montaña. Si vas preparado no debería haber mucho problema (siempre y cuando no exista riesgo de tormenta eléctrica) pero con mallas de lycra y un cortavientos que no repele el agua… ¡no te lo pienses mucho!

En la bajada los pierdo, me giro para ver si vienen y ya no están, ahí no te puedes para a esperar, empapado de agua y con el cuerpo caliente, sería peor el remedio que la enfermedad, así que para abajo hasta llegar a Núria.

Ya llegando al santuario cojo a dos integrantes del grupo que decidieron girar visto el tiempo que hacía, uno con problemas de estómago (esas sales…), decidimos vernos ya en Núria.

En media hora nos encontramos todos, estamos empapados, al bar a coger algo de calor, un refresco, una cerveza y al cabo de 1 hora para abajo otra vez.

De nuevo bajando me giro a ver si vienen pero ya no me sigue nadie. Ahí es donde veo la gran diferencia entre el esfuerzo en su deporte y en trailrunnear, la fuerza excéntrica de los músculos no la trabajan (¡¡espero que hoy no tengan agujetas!!) y de ahí que les cueste bajar con más agilidad. Me paro debajo de un puente donde pasa el río, es un placer meter las piernas en agua fría, hasta los muslos, me gustaría que estuviese más fría pero todo no se puede tener. Una vez sales de allí parece que puedas correr otros 20 km sin problemas.

Cuando llegan salgo, calcetines, zapas y para abajo. Al final subir y bajar me ha llevado un tiempo en movimiento de 3 h 15 min. quizás podría haber bajado un poco más el tiempo, ya que en las bajadas las piedras estaban muy mojadas y las zapas no han acabado de agarrar todo lo que hubiera querido, pero contando con los descansos se equilibra algo la balanza.

Está claro que este tipo de entrenos se tienen que repetir, pasamos un día en grande y si más no… ¡¡nuestras risas las echamos!!

Para acabar os dejo un vídeo en medio de la tartera del Puigmal en el momento que empieza a granizar, ¡placeres de la montaña!

Salomon XT Slab5 Softground English Review

 

The decision about what trailrunning shoes buy is a tough’s one, maybe is not that tough when you already have used one model before and you know that them had worked well.

That’s why I opted for the new Salomon XT Slab5 Softground. They are the top shoes of Salomon talking about Trailrunning (without including the Sense).

The shoes I was getting rid of was a Salomon XT Slab3, I had run hundreds of kilometers (until lose count). And because everything was positive with them… Why should I change?

Talking about XT Slab5 we can find two models, one with a normal cleated sole and another one with a SpeedCross cleated sole. The Softground model use this last one.

But let’s go step by step…

 

First of all what you can see, take it out of the box and… they are gorgeous, a black and red combination that makes a characteristic “racing” look that emphasize the Slab range. Personally I think that the people at Salomon hit it with the main black color on the shoe, the red one on previos Slab model used to finish on a “clayey” brown. Personal obsessions about wearing them always as new.

Time will confirm me if the cloth on the shoe finishes ripping, as occured on my previous Slab3 (after lots of kilometers), or can endure more.

On my opinion the XT Slab5 Softground now are a more narrow-fitting shoes, and with a look that can remember you to another strong shoes from an Italian brand.

The part of the toe now is a bit more elevated, so we can fit pretty well our delicate toes inside. This part is also a bit harder than before and will protect better from any impact comming from rocks, roots or any other obstacle that we will find on the path.

Talking about the sole now it has been improved regarding to they predecessor. In the Softground model there are less cleats but deeper ones, specific for running through damp terrain, mud, snow… only? We will see that no.

 

My previous Slab3 had died because of the sole, in that model the rubber on the heel was an independent part of the whole sole (on a black colour). In the new Slab5 this heel part is an integral part of the sole, with this solution I expect that this little problem will be resolved. It doesn’t feel good running with sole pieces unstucked.

And this is not everything, not to long ago I saw a video were some Salomon’s pros where “filing” the sides of the sole on the heel part… narrower, lighter.

That’s what Salomon has already done, the heel part is narrower than in the Slab3 and 4, but means that less stability? Keep on reading…

And then became the moment to wear them…

As on every single running shoes that I buy, the first thing to do is to remove the standard insoles and place my running insoles. They fit properly and don’t move at all.

The previous Slab3 where a 9,5 UK. After running Cavalls del Vent last year I finished without some toenails… solution, next pair a 10 UK. Once I have putted on I’m not quite sure if with a 9,5 UK was enough thanks to the plenty of space on the toe’s part.

The very first day of test I trail runned the Puigmal starting from Queralbs. Puigmal is a mountain where the summit is at 2906 m above sea level with a positive slope of 2000 m accumulated. It’s placed on the Vall de Núria, in the Pyrinees bordering France. On the path we find different grounds.

The first sensation at wearing them is a very good one, seems like I’ve been running with them for long, no slight pain, no rubbing, nothing. Just to say something… on the heel zone didn’t had the feeling of having well holded, maybe that’s because of wearing a 1/3 of a size more, but I prefer that than loosing my toenails again!

Uphill they grip well, anywhere you step the sole’s cleats scratch the terrain and avoid you of slipping in a rock or in chipping path.

Once you start accelerating you start feeling the stability of the shoe, where your feet goes there the shoes fix without risk, is just there where you see how with that narrower heel zone doesn’t risks the stability of your feet, avoiding those feared ankle’s sprains for the ones that doesn’t work that much on proprioception.

As more and more kilometers you run, less and less you remember you are wearing a new pair of shoes. It seems like Salomon already made the running-in for you!

About the cushioning, the one on the XT Slab5 Softground is a very good one, keeping in mind my weight (61 kg) and the lighter they are (lighter than the Slab3), they absorb all the obstacles we will find through our run, rocks, roots, little pot holes, etc… Counting on the small experience I have on this specific footwear I guess that for trailrunners heavier (80-85 kg) the cushioning of the XT Slab5 Softground’s sole could be more than good.

Softgrounds means that, soft grounds… but lets don’t make a mistake about that, these new Slab5 grip perfectly on any single ground. During Puigmal’s uphill and downhill we can find paths, rocks, tracks, and… a very funny chipping downhill! This point is where I should kiss those soles… we can assert that them can manage with all, on the downhill where were I decided to test them and make a very agressive downhill (why follow the path when you can downhill straight), and as said before, where you step your feet there the shoes grips and you don’t have any feeling about falling down or sliding.

After that first test I tested them again on the Cavalls del Vent track. Cavalls del Vent is a circular track on the Cadí and Pedraforca mountains. Salomon makes here every year an UltraTrail of 84 km long and with an accumulated uphill of 6000m.

Here you can find damp paths where, as before, the shoes grip perfectly.

In this last test (longer than the one before, 46 km) I had again the same feeling about my heel, like if they don’t hold properly, that’s why I decided to tighten the laces (Quick Lace system) and at this moment is where I found a bad point. The upper part of my feet start hurting, that’s why I have to untighten the laces back. With the laces that loose the first feeling is to twist your ankle in a moment. But contrary to that, the stability of the XT Slab5 Softground keeps on guiding your foot avoiding “unpleaseant surprises”.

So, after 2 trainnings where the accumulated uphill has been 5000 m and 75 km the result is… Did I wear them for the first time? No rubbing, no slight pain, no blisters, nothing about that, just comfort.

Definitively a very good trailrunning shoes, competitive since minute zero and the ones that I will save for competition!