Archivos Mensuales: noviembre 2012

Montserrat tomada por Piratas

No se asuste nadie, el título no hace mención a la portada de El Mundo de hoy, ni la de ayer, ni siquiera la del domingo. Pero justamente eso fue lo que pasó el sábado 24 de noviembre en las montañas de Montserrat.

Un año más, y con este ya van 4, el equipo Koala’s Team organizaba la “Marató Pirata de Montserrat” que a la vez era el 2º Memorial Claudi Cots y el 1er Memorial Teresa Farriol. Una “cursa” de 42 km de distancia con un desnivel positivo de 2500-2700 (aquí los hay que tienen sus diferencias respecto al desnivel) con salida y llegada en la población de el Bruc y en la que se tomaba la salida por grupos, para ajustarte mejor a tu ritmo.

El grupo de “profesionales” salió a las 2 a.m. de la noche del sábado al domingo, habiendo dado cuenta de una buena cena y mejor sobremesa en un restaurante cercano a la salida. El objetivo era llegar a las 13:00 horas del día siguiente, con lo que queda claro que este era el grupo más “sabio” de todos, iban a disfrutar mucho más que el resto (y sufrir mucho menos).

Los siguientes grupos eran a las 4:00 a.m., las 5 a.m., las 6 a.m., 6:30 a.m. y 7 a.m., dejando la salida a las 8 a.m. para los participantes en la media maratón, todos ellos con el objetivo de llegar de nuevo al sitio donde habíamos salido hacia las 13 horas para después dar habida cuenta del buffet libre del hotel del Bruc.

Inicialmente me inscribí en el grupo de las 6:30 pero un esguince de tobillo 6 días antes me hizo ser un poco más prudente y “regalarme” media hora más de disfrute.

Con estas a las 6 nos empezamos a organizar (por llamarlo de alguna manera ya que a los piratas lo de la organización, la justa y necesaria), un pequeño “briefing” a cargo del guía del grupo de las 6 y a punto para salir. El guía, Carles, ya nos advierte de que el grupo se va a romper subiendo a Sant Jeroni, así que mejor seguir a alguien que lleve un GPS… y si ya lo sabe hacer funcionar mejor que mejor. En ese momento me da la sensación de que Carles es primo hermano de Kupricka… mientras la mayoría vamos con mallas 3/4, mangas largas, guantes y algún que otro gorro, él se nos presenta con pantalón “extra-corto”, camiseta sin mangas… y unos manguitos, no sea que le coja algo de frío.

El primer tramo nos da para empezar a entrar en calor y poder estirar las piernas, corremos a un ritmo suave por una pista entre olivos. Un poco más adelante giramos a la izquierda y empezamos la subida a Sant Jeroni por el camí dels francesos. Aquí veo que voy relativamente cómodo y puedo ir en cabeza del grupo la mayoría de la subida.

Durante la subida algunos nos intentan “eliminar” con la más sutil de las estratégias… a base de gases. El Koala y un servidor vamos en primera fila y por momentos hasta paramos para dejar que “corra el aire”, a Rubén se le nota que no le sentó nada bien la cena del día anterior. Por si fuera poco dura la subida, él nos pone un punto más de riesgo… en busca del límit…

Arriba de Sant Jeroni la niebla es espesa y poco más allá de 20-30 metros se puede ver. Foto de rigor y para abajo, que hace un frío que tira para atrás, y mientras Carles a lo suyo con los tirantes, ¡pero si yo voy tieso y llevo una térmica!

Bajando Sant Jeroni hago lo que mejor se hacer últimamente en las cursas, tropezar y al suelo. Como que ya lo tengo por la mano, hasta parezco profesional cayendo, en vez de espanzurrarme ruedo sobre mi y me vuelvo a poner de pie. Hasta ha quedado bonito me dicen por detrás. Uno que empieza a tener cierto estilo… hasta para caerse.

En la salida Carles nos avisó que el que fuera con él no se perdería. Cierto. No nos perdimos porque íbamos con él, pero desviarnos del camino un par o tres de veces, eso es clase. Volviendo de uno de esos desvíos y siguiendo una bajada se escuchan unos gritos por detrás; – Bueno! Bueno! Bueno! y luego ya vemos una espalda y unas piernas bajando a toda velocidad por el pedregal. Nos acaba de adelantar Jaume Folguera, Guido, que salió una hora después que nosotros… y sólo llevamos 14 km. No hace falta que os diga nada más ¿no? Algunos intentan seguirle en la bajada pero se juegan el físico.

Ya llegamos a Collbató, primer avituallamiento, y este es el mejor momento del día, las 8:45 de la mañana… y para avituallarnos tenemos la combinación perfecta, el sumum de todo pirata, Voll-Damm con donuts. Y lo bien que entran, hasta me tiro a los donetes para acabarlo de arreglar.

De Collbató vamos a subir hacia el monasterio, empezamos subiendo por unas escaleras para después coger un sendero, un poco más arriba nos cruzamos con un montón de gente bajando… que no acaban de entender que suban 40 tipos (bueno 40 tipos y la Muixí) a un ritmito guasón que pa qué. Lo mismo les pasa a los japos que nos cruzamos llegando al monasterio, parece que no les acabe de cuadrar tanto tio en mallas o pantalón corto y corriendo, así que toca “foto-japonesa”.

Salimos del monasterio y vuelven las escaleras, nadie avisó que encendieran las mecánicas y nos toca subir a pata. Parecen interminables, pobre el paleta que las hiciese y se le olvidase algo abajo. Una vez arriba giramos en dirección hacia Sta. Cecilia y nos encontramos a Pau y a Xeix dando habida cuenta de un desayuno… de los de verdad, con café y carajillo de ron incluido. Nos ofrecen pero no me veo capaz de darle un trago al ron en esos momentos. Son muy grandes estos dos, pocos saben disfrutar de la montaña como ellos.

Llegamos a Sta. Cecilia y tenemos el segundo avituallamiento. Después de estos avituallamientos las cursas no volverán a ser lo mismo para mi, aquí tenemos bocadillos, Voll-Damms, Donuts, donettes, bollicaos… ¡¡y una fondué de chocolate con fruta!!! Cualquiera nos arranca de allí para seguir corriendo. Al final Carles nos apremia a seguir porque empieza a hacer fresco.

De Sta. Cecilia vamos en dirección Can Maçana, poco más de 7 km y estaremos allí, en el camino de nuevo más escaleras, mucho más empinadas que las anteriores, y con las piernas que empiezan a recordarme que estoy fuera de forma total. Qué lejos queda el mes de septiembre cuando estaba a tope de caras a Cavalls.

Al final corremos un buen rato por un sendero con multitud de colores y que nos hacen disfrutar al 100% de la mañana. Poco antes de llegar a Can Maçana salimos a una pista y llegamos. Como no podía ser de otra manera allí nos tienen preparada la mejor de las sorpresas… sesión de maquillaje, gafas, guirnaldas y a cazar patos de feria… ¡con su respectivo premio de ratafia! Un poco de minigolf, una xarranca y… Voll-Damm, Donuts, donettes, galletas príncipe, etc… Me giro y vuelvo a ver a Guido, me extraña que esté allí si nos pasó hace años luz ya, pregunto y me dicen que ha dado un rodeo más para que al final le salgan 50 km… sin palabras.

Arrancamos ya hacia nuestro final y aquí ya vamos con la frase de: “Esto en un Ultra se camina ¿no?”, señal de que las piernas van justitas y para pocas carreras cuesta arriba. Pasado un refugio seguimos hacia la Canal del Lloro, por llamarle de alguna manera ya que por allí no bajan ni lloros, ni periquitos… ni cabras. Si no sabes que está allí el camino haces un recto en toda regla.

Finalmente vamos a para a la pista que ya nos lleva hasta el Bruc de nuevo y de donde salimos esta mañana hace ya 7 horas 15 minutos. Y con mi objetivo personal cumplido, no despegarme de “Carles Kupricka” me doliese lo que me doliese.

En la llegada… pues más de lo mismo, Voll-Damm, olivas, chips, almendras, todo un lujo. Aquí también veo por fin a Santi, organizador de La Neorural en Martorelles, pensaba que me lo encontraría cerca del final pero hasta meta no coincidí con él. Me confirma que ha hecho la media ya que sólo esta entrenando 1 día a la semana y para sufrir… mejor sufrir en el buffet del Bruc después.

Cuando todos habían llegado nos dirigimos hacia el buffet del Bruc para dar rienda suelta a la dieta que teníamos cada uno, o lo que es lo mismo, comer, comer y comer.

Y así pasó un más que agradable mañana de sábado, disfrutando de una Maratón de montaña diferente, pero no por eso menos divertida, especial y bien organizada. Sin ningún tipo de duda se convierte des de ya en cita obligada para los próximos años, y prometo hacerla algún día con los profesionales de las 2:00 a.m.

Finalmente dar las gracias a todas las personas que se involucran en hacer posible cursas como estas recibiendo nada a cambio, voluntarios, organizadores, gente de Koala’s Team y cada una de las personas que ha puesto su granito de arena.

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Gore-Tex Transalpine-Run, bendita locura

A muchos de vosotros os sonará de qué se trata la Gore-Tex Transalpine-Run. Otros tendréis conocimientos de que también se organizan carreras de trail por etapas. Y a otros simplemente os sonará a chino. Así que vamos a explicar de lo que se trata esta bendita locura.

La Gore-Tex Transalpine-Run es una cursa de montaña por etapas que, como ya avanza su nombre, es Transalpina y se hace “corriendo” (o si más no ese es el objetivo).

Para daros datos más concretos ahí van unos cuantos;

– 320 km de distancia.

– 8 etapas (con un mínimo de 32,8 km y un máximo de 49,6 km)

– 15000 metros de desnivel positivo

La cursa esta organizada por PLAN B, una empresa dedicada a eventos deportivos y que también organiza las cursas hermanas Zugspitz Ultratrail, Salomon 4 Trails o Women’s Trail, entre otras. Por lo que el nivel de detalle y preparación de la misma es seguro de acierto.

En el año 2012 participaron en la cursa un total de 337 equipos, entre masculinos, femeninos y mixtos durante el 1 y el 7 de septiembre. Los vencedores en categoría masculino acabaron siendo el dúo del equipo Salomon Internacional Iker Karrera y Phillip Reiter, los cuales no tomaron la salida de UTMB y fueron apuntados a ultimísima hora al evento Transalpino.

Como véis os he dicho que se apuntaron equipos, y es que resulta que esa es una de las características de esta cursa. Se realiza en equipos de dos personas que tienen que ir durante todo el recorrido juntos, lo cual significa que el nivel de forma de los participantes tiene que ir a la par. Existe la posibilidad de que la organización te gestione la búsqueda de un compañero de fatigas en caso de que quieras participar pero no tengas compañero.

El recorrido en 2012 fue el siguiente:

1ª etapa: Ruhpolding (Alemania) – St. Johann in Tirol (Austria), 49,6 km y 1663 metros de desnivel positivo.

2ª etapa: St. Johann in Tirol (Austria) – Kitzbühel (Austria), 34,8 km y 1849 metros de desnivel positivo.

3ª etapa: Kitzbühel (Austria) – Neukirchen am Grossvenediger (Austria), 46,5 km y 2258 metros de desnivel positivo.

4ª etapa: Neukirchen am Grossvenediger (Austria) – Prettau in Ahrntal (Italia), 43,3 km y 1997 metros de desnivel positivo.

5ª etapa: Prettau in Ahrntal (Italia) – Sand in Taufers (Italia), 32,8 km y 1821 metros de desnivel positivo.

6ª etapa: Sand in Taufers (Italia) – St. Vigil (Italia), 38,5 km y 2289 metros de desnivel positivo.

7ª etapa: St. Vigil (Italia) – Niederdorf in Pustertal (Italia), 41,8 km y 1950 metros de desnivel positivo.

8ª etapa: Niederdorf in Pustertal (Italia) – Sexten (Italia), 33,40 km y 1269 metros de desnivel positivo.

Como véis en el listado de etapas de 2012 no existe un desnivel “excesivo” en etapas puntuales pero es la suma de kilómetros y de desniveles lo que irá gastando al corredor durante el paso de las etapas.

La organización hace que el corredor se tenga que preocupar “solo” de correr, ya que transportan nuestro equipaje diariamente de un punto al otro, nos ofrecen una “Pasta Party” al acabar las etapas y por un pequeño suplemento nos transportan de vuelta a la ciudad de inicio o al aeropuerto de Munich para nuestro regreso a casa.

Y cómo no todo esto tenía que tener un precio. Aquí uno de los puntos que duelen inicialmente, pero que si nos paramos a pensar no resulta tanto en comparación con lo que nos gastaríamos en unas vacaciones (porque no nos engañemos, correr la Transalpine-Run son unas vacaciones para estos benditos locos). El coste de la inscripción es de 1390 € por equipo, o lo que es lo mismo 695 € por persona, inicialmente, después si queremos que nos devuelvan a Munich son 50€ más, si queremos dormir en los “camps” que montan 20 € más por noche, etc… En resumen, la cursa no sale “barata” pero, a mi pensar, vale mucho la pena.

Para la edición de 2013 prometen más emociones, más diversión y un nuevo recorrido que no dejará indiferente a ninguno de los participantes en ella. Os dejo el vídeo teaser que han hecho para promocionar la Gore-Tex Transalpine-Run 2013.

¿Nos veremos en la linea de salida?

Rupit-Taradell 2012

El pasado domingo 18 de noviembre se disputó la edición número 33 de la Marxa Rupit-Taradell, con un total de 43 km y un desnivel acumulado de 2800m. Estos datos nos dan la visión de una marxa asequible para todo el público y corrible en su totalidad para los locos que nos gusta correr por la montaña.

La Marxa transcurre por la comarca de Osona, uniendo pueblos y paisajes de una belleza espectacular. La mayor parte de esta pasa por pistas dejando a los senderos en una segunda posición.

Según la organización la salida hacia Rupit se debía hacer entre las 5:30 y las 6:30 en autobuses que saldrían desde Taradell. Cual fue nuestra sorpresa al llegar a las 5:00 am y poder comprobar 3 autobuses cargados hasta los ojos de participantes y que salían de forma inmediata. El nuestro salió hacia las 5:20 más o menos.

La siguiente sorpresa… la salida. Se anunciaba que la salida sería a las 7:00 am de la mañana, de ahí que no cargara con un frontal. Pensé, a esas horas empieza a clarear y para 20 minutos le “robo” la luz a otro (en realidad a muchos otros). Pero nada más lejano que todo eso. Llegar a Rupit, te sellan la cartulina de control que llevábamos y… ¿dónde es la salida? ¿dónde va toda la gente ya? Pues eso, que la gente a medida que llegaban salían, sin más. Así que nos encontramos empezando a correr junto al compañero a las 6:10 am… y sin frontal.

A la que dejamos las calles de Rupit empezamos a aprovecharnos de la luz de otros participantes, subimos por un sendero estrecho y húmedo lleno de piedras que dificulta avanzar. Llegados un punto nos enganchamos con un corredor que lleva un ritmo… demasiado para empezar tan fuerte y más si llegar a ver ni siquiera el 70% de lo que me gustaría ver. Así que decidimos dejarlo marchar.

Poco a poco va haciéndose más claro y podemos empezar a “intuir” lo que hay delante nuestro sin necesidad de un frontal. Aquí se hace más sencillo correr ya que vamos por una pista hormigonada… por bastante tiempo.

Entre una cosa y la otra llegamos a Tavertet, un té caliente algo de comer y a seguir. El siguiente trozo es muy bonito, empiezas a bajar por un sendero rodeado de paredes de piedra y las vistas son impresionantes. Bajamos a buen ritmo adelantando a gente, piedras grandes sueltas y húmedas con las que hay que ir con cuidado. En poco rato resbalo en una de ellas y consigo controlar la caída… en parte, ya que me da tiempo a girarme y caer sobre mis manos, pero la rascada en la pierna no me la quita nadie.

Pero poco más adelante… el tobillo izquierdo se dobla completamente. Rápido se que esta vez va en serio, otras veces ha sido un aviso y vuelve a su lugar rápidamente gracias a los ejercicios de propiocepción. Esta vez no. Tengo que parar, el dolor es muy fuerte y hasta tengo que quitarme la zapatilla, en ese momento soy incapaz de mover el pie y empiezo a temer lo peor… faltan 33 km para la llegada y yo con el tobillo torcido. En un par de minutos empiezo a recobrar la movilidad y me puedo volver a calzar la zapa, el compañero me avisa que es mejor que no se me enfríe del todo o será mucho peor, así que seguimos bajando con mucha precaución. El dolor va desapareciendo, por el momento, sobretodo en los tramos de bajada donde puedo apoyar el pie en plano.

Con precaución pero a ritmo seguimos avanzando. El pronóstico del tiempo avisaba de lluvia y dió en el clavo. Llegados al Pantà de Sau empieza a llover, primero un poco y luego más intensamente. Este año serà el recordado por las “carreras pasadas por agua”. Me llovió en mayo en Terra de Remences, en septiembre-octubre en Cavalls del Vent, en octubre en La Marxassa y ahora en noviembre en la Rupit-Taradell. Sólo me he salvado en Sa Guilla por el mes de agosto. Quedan 2 más hasta final de año y espero que sean sobre seco…

Hacia el km 20 mi compañero empieza a sentir un dolor en la rodilla, primero en una, después en la otra también. Por donde me dice que le duele es el Tensor de la Fascia, la famosa cintilla iliotibial. Nos quedan 23 km más y es doloroso seguir corriendo con ese dolor, así que a ratos trotamos y a ratos caminamos. Me insiste en que siga yo a mi ritmo pero decido quedarme con él. Si algo aprendí de mi primera Cavalls donde me pase toda una noche solo con un dolor de pies insoportable es que nunca se deja solo a un compañero que vaya con problemas. El simple hecho de andar junto a él y hablar aunque sea de las flores del campo hace que no pensemos todo el rato en el dolor.

Llegamos a St. Julià de Vilatorta y ya sólo nos quedan 10 km por delante, allí un bocadillo y a seguir a lo nuestro, al CaCo en versión profesional. La gente que nos pasa nos pregunta si vamos bien y algunos se preguntan el porqué no nos hemos quedado en el anterior avituallamiento. ¿Qué se supone que tienes que hacer si el coche está en el pueblo de meta? A mi el tobillo me empieza a avisar de que la tarde será movida, o todo lo contrario… que no podré moverlo. Ahora debo de ir con mucho cuidado donde pongo el pie, la menor piedra y pisada mala me hacen ver las estrellas.

Alcanzamos el Castell de Taradell y ya nos queda bajada. En poco menos de 2 km estamos en el pueblo, enfilamos una calle hasta el local social del Centre Excursionista Taradell y hemos llegado. Un total de 5h 48min para, como le decía a mi compañero, dos lisiados que un poco más y llegan con el caminador de la residencia.

Al final una agradable mañana con un par de malos ratos que en compañía se llevan mucho mejor. Y este sábado otra maratón de montaña… ¿quién dijo miedo?

Burriac Xtrem 2012

Cuando a algunos de mis amigos les explico desde la puerta de casa (Argentona) salgo a hacer entrenos de +1350 m de desnivel positivo y 28 km, algunos me miran pensando que estoy loco, diciendo que no hay montañas tan altas alrededor que puedan acumular ese desnivel.

Pues bien, de eso se trata la Burriac Xtreme, una cursa de 28 km con +1350 m saliendo des de la plaza central del pueblo de Argentona, Trofeo Pere Asturiano y este año, Campionat de Catalunya de curses de Muntanya.

La cursa se trata de un auténtico rompepiernas, un contínuo sube y baja que no da ni un segundo de tregua a los participantes. La mayor parte de ella transita por senderos del Parc de la Serralada Litoral y por pistas dentro del mismo siendo una cursa “circular” ya que sale y termina en el mismo punto.

Un total de más de 400 participantes se dieron cita en la prueba maresmenca que este año contó con mejores condiciones climatológicas que las disfrutadas el año anterior, donde la lluvia se unió al frío para hacer más duro el itinerario.

La salida de la cursa en 2012 se daba el domingo 11 de noviembre a las 9:00 de la mañana, los corredores encararon el carrer Gran para hacer un pequeño circuito por dentro del pueblo con el objetivo de estirar todo lo posible al grupo pensando en la entrada del primer sendero en la Font Picant. De allí se asciende rápido en dirección el Turó dels Oriols pero dejando ese sendero a la derecha cuando se llevan apenas 500 metros.

Se sigue subiendo y una pequeña bajada hasta el vecindario de Sta Elena de Agell hace que se dirijan hacia La Pedrera de Can Tanu, primer avituallamiento de la prueba en el km 6 aprox. Des de este punto ya se divisa el Castell de Burriac pero todavía se deben dar un par de rodeos para llegar a él.

Justo antes de llegar a Burriac ya de desmarcaban un grupo de 4 de donde tiraba el a la postre ganador, Dani Tristany. En chicas la primera en pasar por Burriac (7,5 km) fue Montse Martínez, la cual se vió obligada al abandono en el km 10 a causa de una lesión.

En este punto la cursa presentaba una ligera modificación respecto a la de 2011, debido a la instalación de una baranda de protección en la subida a Burriac por la pista.

Pasado este punto se dirigían hasta el punto más alto de la cursa, el Turó dels Cirers, de tan sólo 452 m de altura, lo que certifica el contínuo sube y baja en el que se convierte dicha cursa.

Después del abandono de Montse Martínez pasó a liderar la prueba Ragna Debats, posterior ganadora de la prueba.

La lucha en cabeza de carrera seguía entre Dani Tristany y Josep Viñas durante los kilómetros que venían por delante, un mano a mano que no se decidió hasta el último tramo a 4 km de meta donde el atleta de la AE Mountain Runners del Berguedà consiguió distanciar al corredor de la UE Prats y acabó entrando en meta con 30 segundos de ventaja. El podio lo completó Javi Delgado del Team Spiridon.

El ganador de la prueba invirtió un tiempo total de 2h 16min 23seg.

En chicas la ganadora acabó siendo Ragna Debats (CE Xerta) seguida de Laia Andreu (CE Callús) y completó el podio Paloma Lobera (AE Matxacuca). La vencedora de la prueba invirtió un total de 2h 48min 20seg.

De esta forma Tristany y Debats se hacían con el Campionat de Catalunya de curses de Muntanya.

Las chicas son guerreras

No hace muchos años preguntar a la gente si sabían quién era Agustí Roc suponía una utopía. Hace 3 años, qué digo 3 años, hace poco más de 1 año hacer la misma pregunta a la misma gente y cambiando el nombre por el de Kilian Jornet suponía la misma decepción para los corredores de montaña.

Del mismo modo que hasta hace recientemente poco tiempo nos miraban de manera “rara” la gente que nos veía por la montaña corriendo por sitios por donde la mayoría suben caminando… y con su merecido esfuerzo. Quién no ha escuchado de fondo aquello de “Estos están locos”…

Con el paso del tiempo y con el auge del populismo del deporte son muchos los deportitas de élite son más conocidos, principalmente el reciente campeón del mundo de Skyrunning.

Pero… ¿qué pasa con las chicas? Preguntamos a la gente si nos saben decir el nombre de la reciente ganadora del campeonato del mundo de Skyrunning… ¿o mejor no nos queremos deprimir con sus respuestas?

Nombres como Núria Picas, Nerea Martínez, Mireia Miró, Emma Roca, etc… por citar algunas de las atletas de élite de casa ofrecen unos rendimientos excelentes en el 99,9% de cursas de montaña en las que participan.

A nivel internacional podemos hablar de Lizzy Hawker, Anna Frost, Darcy Africa, Fernanda Maciel o la irrupción de esta temporada Emilie Forsberg.

Hace relativamente poco tiempo también resultaba “extraño” el encontrar a chicas en las salidas de pruebas de montaña, especialmente ultras, me refiero claro esta a atletas populares y no a atletas de élite, las cuales hace bastante más tiempo que se prodigan por este tipo de pruebas.

La tenacidad y la capacidad de sufrimiento que tienen las chicas respecto a los chicos es mucho mayor, y no porque lo diga un servidor, seguramente de esto no os tengo que convencer a ninguno de vosotros.

Para muestra un botón, en la pasada edición de Cavalls de Vent con un tiempo insoportable, frío, agua, nieve y con la mayoría de los corredores retirados o bien por hipotermia o bien por precaución a no entrar en estado de esta, acabaron 13 corredoras. La primera clasificada, Núria Picas, realizó el recorrido en 10:34:42. Además de batir el récord femenino de la prueba, las 3 primeras clasificadas (Picas, Frost y Forsberg) se colaron el top 10 de la clasificación general. ¿Que hubo muchos retirados? Ellas jugaron con las mismas cartas que todos.

Qué se puede decir de Lizzy Hawker, más conocida como Madame Montblanc por haber ganado en 5 ocasiones la mítica prueba alpina (168km y +9600m). En 2011, con un recorrido íntegro realizó el recorrido en poco más de 25 horas, mientras el ganador, Kilian Jornet, invirtió 20 horas y media.

Hace apenas unas semanas Fernanda Maciel realizó su proyecto White Flow. Consistía en recorrer el Camino de Santiago corriendo y sin asistencia… a favor de los niños con cáncer, ¡y realizó los 900 km en 10 días! Todo tesón, capacidad de sufrimiento, superación y constáncia.

Revisar las marcas de estas corredoras en cualquier prueba que realizen es constatar que están más que capacitadas para codearse con cualquier individuo del sexo masculino… y ¡encima pasarle la mano por la cara! Bromas a parte, estos resultados han hecho que muchas casas comerciales hayan apostado fuertemente por ellas y las patrocinen. Del mismo modo estas casas comerciales han apostado fuerte por ellas lanzando ropa técnica de altísimo nivel según sus necesidades específicas y de las que el público femenino en general se puede aprovechar.

Pero como todo en este mundo, en más de una ocasión al deporte femenino no se le da el valor real que tiene, sobretodo por parte de los medios, ya que para la mayoría de corredores de montaña el poder compartir cursas con la élite mundial femenina resulta todo un honor y un privilegio.

No resulta nada extraño comprobar cómo los espectadores que se encuentran en la montaña viendo el paso de los corredores se vuelcan animando a estos, pero los chillidos de ánimo y aplausos se multiplican al paso de cada una de ellas.

Así que ya sabéis… ¡Las chicas son guerreras!