Corriendo en la nieve

Man running in snowPara los que vivimos cerca de la costa el pasado fin de semana ha sido algo diferente, por llamarlo de alguna manera.

Toda y la grandeza del territorio donde vivo, cerca de Barcelona, tengo los Pirineos a poco más de 1 hora en coche y las escapadas a la alta montaña pueden ser bastante frecuentes, sin tener que recorrer grandes distancias o tener que pasar demasiado tiempo conduciendo.

Que nieve a escasos 100 metros por encima del nivel del mar tampoco es algo usual. Por lo que las condiciones de meteo de la noche del viernes al sábado pasado nos dieron como premio 5 centímetros de nieve en a poco más de 200 metros de altura.

A los que nos gusta correr por la montaña, que nos cubran de blanco los lugares típicos de entrenamiento es como mínimo un regalo de reyes, ni que sea un poco retrasado por la fecha.

Se entiende que las personas que estan acostumbradas a tener estas condiciones de meteo no les suponga ninguna novedad correr por la nieve, pero para nosotros, los de “can fanga” como se nos conoce… pues es hacernos sentir un poco niños pequeños, sólo nos falta parar a hacer un muñeco de nieve.

Así que el sábado las zapas puestas, bien abrigados (gorro, guantes, térmica, etc…) y el gore-tex encima y a la montaña bien temprano que lo que queremos pisar es nivel polvo y no los barrizales en lo que se convertiría unas horas después.

Al ser nieve polvo no nos hacían falta zapas con clavos, con unas zapas con un buen grip la fotoo con un buen taqueado íbamos a tener suficiente (yo calzaba las Salomon Slab5 Softground), y os puedo confirmar que agarraban como las que más.

Correr por la nieve tiene su qué. Des de luego nos va a exigir un esfuerzo mayor que correr por terreno normal, por el que solemos entrenar a diario, la musculatura va a sufrir menos impactos por la amortiguación de la nieve, pero nos va a suponer una mayor potencia al no tener la misma estabilidad que en suelo firme.

Del mismo modo (si vamos con cuidado) vamos a fortalecer tobillos, rodillas y caderas, ya que trabajaremos indirectamente ejercicios de propiocepción, pero hay que ir con cuidado, si nos emocionamos en demasía también nos podemos torcer un tobillo, una rodilla o acabar de morros en el suelo. Y es que no saber lo que hay debajo del manto blanco tiene sus riesgos también.

Más sobre correr con todo nevado… o sabes muy bien por donde vas, o todos los caminos te parecen iguales. En nuestra salida del sábado suerte tenía de que con los compañeros de fatiga que iba sabían muy bien por los senderos que íbamos, porque incluso habiendo pasado por ellos en más de una ocasión, había momentos que bien bien me parecían todos los caminos iguales.

Como dicho, para muchos no es parecerá ninguna cosa nueva, pero para otros… ¡No podemos correr en nieve cada día!

Os dejo un video de Anton Krupicka corriendo en invierno y sobre la nieve… con unas Minimus MT00… sin comentarios.

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Publicado el 25 de febrero de 2013 en Entrenos, trailrunning y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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