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Trailrunning doping free

l1Hace pocos días el mundo del deporte se escandalizó por las declaraciones de Lance Armstrong sobre su relación con el dopaje durante los años en los que fue aclamado por muchos como el mejor ciclista de su época, siendo el único que venció de manera consecutiva 7 Tours de Francia.

Varios han sido los ciclistas que han reconocido que se doparon durante algún periodo de su carrera deportiva para obtener mejores resultados, o simplemente porque así estaba instaurada la cultura en el pelotón. Después de poder leer durante este pasado verano el libro de David Millar, Racing through the dark, se puede confirmar todo lo generalizadas que estaban dentro del pelotón estas prácticas.

De la misma manera ha pasado en otros deportes, siendo el atletismo otra de las prácticas deportivas más señaladas y perseguidas en el mundo del deporte.

Podría entrar a discutir el tipo de controles que pasan unos deportistas y que no pasan otros, la poca unificación de substáncias que para un deportistas son doping y para otros deportistas tan solo son un remedio para curar un resfriado o acelerar el tiempo de recuperación de una lesión, el egoísmo individual de cada deportista que hace que tan solamente mire por sus intereses en vez de luchar por los intereses de un colectivo, etc… Pero esto me llevaría más de una entrada en este blog y poco tendría que ver con el mundo del trailrunning.

Pero… ¿os habéis preguntado porqué no se han dado casos (o muy esporádicos) de doping en el mundo del trailrunning? Y digo muy esporádicos porque también los hay. En abril de 2012 según información publicada por el Diario Vasco Aitor Osa, Walter Becerra e Imanol Goñi dieron positivo en una cursa de montaña con EPO, anabolizantes y cannabZegama2010ais. El primero de ellos con una dilatada experiéncia en el ciclismo profesional.

Quizás el anterior ha sido el único caso que un servidor ha escuchado acerca de doping en cursas de montaña. Del porqué no utiliza estas prácticas ilegales el corredor de montaña intentaré hacer una breve explicación según mi modo de verlo.

Utilizaré el paralelismo con el deporte de dos ruedas para que se pueda hacer una comparación más cercana, ya que en esta última semana parece que todo el mundo conoce el mundo del ciclismo como si de profesionales en activo se tratara.

Des de mi punto de vista la primera gran diferencia son las casas comerciales. En el mundo del trailrunning las casas comerciales que crean equipos son aquellas que fabrican materiales destinados al deporte en si y cuentan con corredores semi-profesionales (o profesionales en casos puntuales) que testan sus productos y que son la imagen de la marca. Los casos más significativos los tenemos en las personas de Kilian Jornet con Salomon o de Anton Kupricka con New Balance, atletas que viven de los ingresos de sus patrocinadores sin tener que “preocuparse” por tener un trabajo “de lunes a viernes” como pueden tener otros. Estas marcas comerciales reciben ingresos de los aficionados al deporte a través de las compras, con lo que su mercado objetvio es relativamente pequeño.

En el caso del ciclismo grandes marcas como Movistar, Saxo-Bank, Leopard, Sky, etc… reciben ingresos de múltiples vías y tienen un público mucho mayor. En estos casos el patrocinio es una herramienta más de publicidad dentro de sus planes de márketing.Estas marcas comerciales, a diferencia de las primeras, renuevan sus contratos de patrocinio cada 3-4 años, al no ser su “negocio” principal el ciclismo, en el caso de no tener resultados deportivos el patrocinio se acaba, con lo que se acaba el empleo para un mínimo de entre 30-40 personas que forman parte de la estructura del equipo.

En cambio en el trailrunning la marca tiene en su negocio principal el deporte (en este caso el trailrunning), por lo que la marca no puede patrocinar, por poner un ejemplo exagerado, a un coche de fórmula uno.

La segunda gran diferencia radica en la presión mediática. Dos ejemplos de nuevo, el vencedor del Tour vs. el vencedor del UTMB. ¿A qué presión mediática se enfreta uno y a qué presión mediática se enfreta otro? En ocasiones el temor a decepcionar a gente, el temor a perder un contrato para el año siguiente, el temor a no conseguir unos objetivos sabiendo que de ellos depende la renovación del contrato con el que das de comer a tu familia hace que algunos deportistas acudan al dopaje.

En España hasta hace relativamente poco (bueno y sigue pasando actualmente), a la que un ciclista escalador novel empieza a despuntar ya decimos que va a ser el siguiente ganador del Tour de Francia, y quizás el chaval tiene 20 años, Armstrong con 22 años ganó el campeonato mundial de ciclismo en ruta en Oslo, Tom Boonen con 22 años hizo 3º en la París-Roubaix siendo neo-profesional y años después se vió envuelto en problemas con la cocaína y el alcohol, todo debido a la presión mediática.

Los corredores de montaña no tienen esa presión mediática de tener a centenares de medios de comunicación delante diciéndoles des del primer día que van a ser campeones de no se qué o vencedores de no se cuanto. De hecho la presión, en muchas ocasiones, nos la ponen los compañeros de salida picándonos subida si y subida también.

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La tercera gran diferencia son los premios en la cursas. En el Tour el ganador de cada etapa se lleva 8000€, el ganador de la general se lleva 450000€, 200000€ el segundo y 100000€ el tercero, etc… (clicando aquí podéis ver el reparto total de los más de 2 millones de € que se reparten en premios).

Si ponemos como ejemplo el UTMB el ganador recibe… 0€, nada. Un trofeo en calidad de ganador y se acabó. Por poner otro ejemplo en nuestro país, Cavalls de Vent, el ganador recibe 1500 €, el segundo 1000€ y el tercero 500€. ¿Os imagináis qué pasaría si al ganador de UTMB recibiera 450000€? ¿O ni tan solo 30000€?

Y la última gran diferencia (repito que hay muchas más seguro), radica en el sentimiento. En los inicios ciclistas y corredores de montaña empiezan porque les apasiona su deporte, les gusta lo que hacen, viven para ello. Hasta el momento en el que en el ciclismo se tiene que dar un pasito más y se entra en el mundo del profesionalismo, para muchos esto se convierte en un trabajo como cualquier otro y pierden parte de la pasión inicial, cosa que en el corredor de montaña, al saber que no vamos a vivir de ello, nos sigue moviendo tan sólo el disfrutar de lo que hacemos y no la mejora del contrato que  nos pueda dar nuestro patrocinador.

Sirva esta entrada no para justificar las prácticas dopantes que se realizan en algunos deportes, pero si para poder entender algo más el porqué unos se ven envueltos en esas prácticas y otros no le ven un sentido a ellas. De la misma forma des de aquí pedir disculpas a algún ciclista que se pueda sentir ofendido, no es la intención, del mismo modo que mis inicios están en la bicicleta, pero si que resulta el caso más claro a la hora de explicar los ejemplos anteriormente comentados.

 

 

Frontal Black Diamond Icon 200

BlackDiamond_logo_lgDías antes de Cavalls de Vent 2012 decidí que tenía que comprarme un frontal potente, de esos que hacen que parezca de día aunque no haya rastro del sol. Empecé a buscar por páginas webs, foros y algún que otro blog sobre experiéncias, recomendaciones o cualquier otra información que me hiciera escoger un modelo u otro.

Después de ver algún foro y algún que otro vídeo en youtube lo tenía ya casi decidio. El precio también es algo que debía tener en cuenta, ya que economías poco bollantes no permiten grandes desembolsos. Por aquel entonces se había lanzado al mercado el nuevo Petzl Nao, novedoso pero a un precio cercano a los 150 € que me hacían dirigirme a otras opciones y descartar esta de inicio.

Llegué a la tienda, pregunté por el que tenía decidido y… zas! me alertan de algún inconveniente que puede llegar a tener el pasador que hace que flexe el frontal. Les comenté para que lo quería y rápido me recomendaron el Black Diamond Icon de 200 lúmenes. En aquel momento recordé una imagen de Lizzy Hawker en la salida de UTMB12 con un frontal Black Diamond, el mismo. Por un precio de 79 € me llevaba de la tienda un frontal potente con el que no tener que sufrir en las cursas donde paso buena parte de la noche.

En el Black Diamond Icon 200 no encontramos un frontal estrictamente “ligero” (220 g. con las pilas incluidas), pero si que mucho menos pesado de lo que aparenta a primera vista. Para poder tener la potencia de 200 lúmenes debemos poner 4 pilas AA que quedan situadas en la parte trasera de nuestra cabeza, algo que pensaba que iba a ser más incómodo y pesado de lo que al final es.DL_120901_UTMB_157

La bombilla QuadPower LED ofrece los 200 lúmenes de máxima potencia y nos permite tener una visión potente de hasta 100 metros y con una duración de 75 horas. Si bajamos la potencia del mismo LED hasta los 4 lúmenes tendremos una visión de 14 metros durante 175 h según la casa.

Si cambiamos el modo de iluminación y pasamos a utilizar los 2 LEDs sencillos que tiene podemos variar la potencia de iluminación de los 35 lúmenes máximos a los 4 lúmenes mínimos oscilando entre 75 horas y las 250 horas en su potencia más baja, así conseguiremos iluminar entre 10 y 4 metros respectívamente.

La iluminación con el QuadPower LED se hace muy útil para correr por senderos estrechos en los que queremos ver bien donde vamos a poner los pies y necesitamos el máximo de iluminación, de la misma forma resulta muy útil para enfocar en direcciones concretas para tener mayor visión de lo que tenemos a nuestro alrededor. Este potente LED da una sensación de seguridad completa.

Por otra parte, los 2 LEDs sencillos van muy bien para iluminar pistas por donde el terreno es poco irregular o momentos en los que vamos corriendo dentro de un grupo y no necesitamos tanta potencia de iluminación.

Si vamos detrás de alguien y utilizamos el QuadPower LED seguramente la persona que vaya delante se gire para dejarnos pasar o para decirnos que bajemos la potencia. El motivo es que él mismo se hará sombra con nuestra luz y preferirá que pasemos a iluminar bien el camino que a iluminarle bien la espalda.

Paralelamente también encontramos 2 LEDs sencillos rojos para una mejor visión nocturna.

Dentro de los modos de iluminación podemos encontrar:

ON/OFF: para encender el frontal y apagarlo, sin más.

Proximidad y distancia: podemos hacer que el QuadPower LED se acorte o se alargue en función de la distancia que necesitemos.

Atenuación: bajar la intensidad de la luz de nuestro frontal.

Visión roja nocturna: anteriormente comentada.

Intermitente: emite ráfagas de luz.

El compartimento donde van las pilas es resistente al agua, tecnicamente lo describen como sumergible 1 metro durante 30 minutos (IPX7).

Como os decía lo compré para Cavalls de Vent 2012 pero no lo llegué a utilizar. No lo llevaba des de la salida en la mochila, lo tenía en la drop bag de mitad de camino y en la mochila llevaba el ligero para pasar el control de material en caso de que lo pidieran. Así que allí no lo estrené.

La vez que lo estrené, en un entreno con el “Comando del Vallés”, pensé que iba a ser demasiado pesado, pero todo lo contrario, ajustas las correas y no se mueve por más saltos y brincos que llegues a dar.

Fue encenderlo y hacerse de día, luz por doquier para dar y regalar y para ver hasta las piedras más pequeñas del camino. Para los senderos estrechos e iluminar en un punto concreto se reveló como si el faro del puerto se tratara. Puesto en modo “correr por pista” no tiene nada que envidiar a las máximas potencias de otros frontales de menor categoría.

Sin duda un muy buen producto calidad/precio recomendable al 100%. Os dejo un vídeo (en inglés) para que tengáis una mejor explicación.

Planificando 2013

Con 2012 ya cerrado y con un 2013 acabado de estrenar, la mayoría de nosotros ya estamos planificando nuestro calendario de cursas para este año (¡seguro que muchos ya lo tienen planificado desde noviembre!).

Muchos nos fijaremos en cursas que ya hemos hecho este año, en las que queremos rebajar nuestro tiempo, cursas que no tuvimos la oportunidad de participar, otras que no pudimos acabar por distintos motivos y algunas a las que no llegamos con la mejor preparación del año.

A algunas esperaremos hasta las 00:00 del día que se habran inscripciones para apuntarnos ya que de lo contrario nos quedamos sin plaza, en otras sabemos que tenemos tiempo más que suficiente para inscribirnos ya que, cosa rara en estos tiempos, no están muy masificadas y en otras deberemos esperar al ansiado sorteo para saber si nos toca plaza en ellas o no (que poco nos gusta esta forma de inscripción).

Por lo que corresponde a mi calendario este año va a variar, sobretodo la primera mitad del año. En años anProyecto SUMMITteriores (bueno en los dos anteriores que he empezado a correr por montaña) hacía medio año de bicicleta de carretera, de donde vengo, y medio año de cursas de montaña. También debido a problemas con las cintillas iliotibiales (a estas alturas en 2012 no era capaz de correr más de 10 minutos seguidos), problema que desapareció gracias a unas plantillas.

En 2013 voy a centrarme en las cursas de montaña, sin dejar de dar pedales para las sesiones de fondo y recuperación. El hecho de haber sido seleccionado para el Proyecto Summit de Emma Roca condiciona esta preparación, menos kilómetros en bici para más kilómetros a pata y más días de series.

En cuanto a qué cursas haré algunas las tengo claras y otras… pues menos claras.

En junio participaré en la Volta a la Cerdanya (85 km i 4435m+), cursa donde se monitoreará a los participantes del Proyecto Summit, por lo que esta será un si o si. Esta será la primera ultra de la temporada.

Mucho antes, en el mes de febrero ya tengo la inscripción para la Nocturna de Rocacorba (24,5 km i 1400m+), ya participé en 2012 y está muy bien organizada, además de pasar una tarde-noche de sábado entretenida.

Para el mes de marzo la cosa se empieza a poner seria, el 17 de marzo la Marató de la Vall del Congost (42 km i 3000m+) prometen empezar a poner las piernas a tono, o mejor tenerlas a tono para la fecha si no se quiere sufrir en demasia.

Antes, para el 23 de febrero ya sabremos si nos ha tocado plaza para Zegama o si tenemos que buscar mejor plan para el último fin de semana de Mayo.

Estas serían las cursas hasta mitad de año, almenos las fijas, luego está pendiente ver si hago la Maratón del UTBCN o alguna cursa más que caiga por medio para rellenar el mes de abril.

A partir de Julio la cosa está más en suspense, un par o tres tengo fijas;

La neorural (23,8 km y 1400m+), hacia el mes de diciembre, este año me la perdí pero si en 2013 me la salto se de alguno que no me perdona…

La Marxassa (65 km y 2300m+), finales de octubre, es más una marcha de resisténcia que la mayoría de participantes hacen caminando, pero se hace cerca de casa, cae en sábado y a la hora de comer estamos en casa, buena opción de pasar una mañana de sábado.

Marató Pirata de Montserrat (43 km y 2500m+), en noviembre, este año participé por primera vez… y se convirtió en un fijo en el calendario. El día que no pueda salir con los de las 6:00 de la mañana saldré con los de las 2:00 si hace falta, pero se hace si o si.

Del resto, todo dependerá de una; Cavalls de Vent (84,2 km y 6098m+). Es mi espinita. En 2011 los pies no me dejaron acabarla (ni los pies ni haber hecho Matagalls-Montserrat 15 días antes) y en 2012… todos sabéis la que nos cayó este año pasado. Si me toca plaza para Cavalls el último fin de semana de septiembre participaremos por 3er año consecutivo allí con la esperanza de acabar (que conste que Kilian también tardó 3 años en acabarla… lo que pasa es que cuando la acabó la ganó, y yo no voy a hacer eso…).

En el caso de que en el sorteo de Cavalls no toque plaza ganará enteros la opción de Rialp-Matxicots (82km y 7000m+) a mediados de septiembre.

A partir de estas primeras opciones pueden modificarse algunas y a buen seguro que otras se pueden añadir.

Y como que la mayoría somos unos enfermos de este deporte… ¡ya pensamos en 2014! Si esta temporada fuese bien, en 2014 nos estrenaríamos en los Ultras de más de 100 km… ¡Cosas de muy pirados!

Las chicas son guerreras

No hace muchos años preguntar a la gente si sabían quién era Agustí Roc suponía una utopía. Hace 3 años, qué digo 3 años, hace poco más de 1 año hacer la misma pregunta a la misma gente y cambiando el nombre por el de Kilian Jornet suponía la misma decepción para los corredores de montaña.

Del mismo modo que hasta hace recientemente poco tiempo nos miraban de manera “rara” la gente que nos veía por la montaña corriendo por sitios por donde la mayoría suben caminando… y con su merecido esfuerzo. Quién no ha escuchado de fondo aquello de “Estos están locos”…

Con el paso del tiempo y con el auge del populismo del deporte son muchos los deportitas de élite son más conocidos, principalmente el reciente campeón del mundo de Skyrunning.

Pero… ¿qué pasa con las chicas? Preguntamos a la gente si nos saben decir el nombre de la reciente ganadora del campeonato del mundo de Skyrunning… ¿o mejor no nos queremos deprimir con sus respuestas?

Nombres como Núria Picas, Nerea Martínez, Mireia Miró, Emma Roca, etc… por citar algunas de las atletas de élite de casa ofrecen unos rendimientos excelentes en el 99,9% de cursas de montaña en las que participan.

A nivel internacional podemos hablar de Lizzy Hawker, Anna Frost, Darcy Africa, Fernanda Maciel o la irrupción de esta temporada Emilie Forsberg.

Hace relativamente poco tiempo también resultaba “extraño” el encontrar a chicas en las salidas de pruebas de montaña, especialmente ultras, me refiero claro esta a atletas populares y no a atletas de élite, las cuales hace bastante más tiempo que se prodigan por este tipo de pruebas.

La tenacidad y la capacidad de sufrimiento que tienen las chicas respecto a los chicos es mucho mayor, y no porque lo diga un servidor, seguramente de esto no os tengo que convencer a ninguno de vosotros.

Para muestra un botón, en la pasada edición de Cavalls de Vent con un tiempo insoportable, frío, agua, nieve y con la mayoría de los corredores retirados o bien por hipotermia o bien por precaución a no entrar en estado de esta, acabaron 13 corredoras. La primera clasificada, Núria Picas, realizó el recorrido en 10:34:42. Además de batir el récord femenino de la prueba, las 3 primeras clasificadas (Picas, Frost y Forsberg) se colaron el top 10 de la clasificación general. ¿Que hubo muchos retirados? Ellas jugaron con las mismas cartas que todos.

Qué se puede decir de Lizzy Hawker, más conocida como Madame Montblanc por haber ganado en 5 ocasiones la mítica prueba alpina (168km y +9600m). En 2011, con un recorrido íntegro realizó el recorrido en poco más de 25 horas, mientras el ganador, Kilian Jornet, invirtió 20 horas y media.

Hace apenas unas semanas Fernanda Maciel realizó su proyecto White Flow. Consistía en recorrer el Camino de Santiago corriendo y sin asistencia… a favor de los niños con cáncer, ¡y realizó los 900 km en 10 días! Todo tesón, capacidad de sufrimiento, superación y constáncia.

Revisar las marcas de estas corredoras en cualquier prueba que realizen es constatar que están más que capacitadas para codearse con cualquier individuo del sexo masculino… y ¡encima pasarle la mano por la cara! Bromas a parte, estos resultados han hecho que muchas casas comerciales hayan apostado fuertemente por ellas y las patrocinen. Del mismo modo estas casas comerciales han apostado fuerte por ellas lanzando ropa técnica de altísimo nivel según sus necesidades específicas y de las que el público femenino en general se puede aprovechar.

Pero como todo en este mundo, en más de una ocasión al deporte femenino no se le da el valor real que tiene, sobretodo por parte de los medios, ya que para la mayoría de corredores de montaña el poder compartir cursas con la élite mundial femenina resulta todo un honor y un privilegio.

No resulta nada extraño comprobar cómo los espectadores que se encuentran en la montaña viendo el paso de los corredores se vuelcan animando a estos, pero los chillidos de ánimo y aplausos se multiplican al paso de cada una de ellas.

Así que ya sabéis… ¡Las chicas son guerreras!

Novedades Salomon 2013

En la recta final del año 2012 muchos empezamos a pensar en la próxima temporada. Insaciables. Así nos podríamos definir la mayoría de corredores de montaña, no hemos acabado una cursa o un entreno que ya estamos pensando en la siguiente.

Lo mismo nos pasa con el material. Almenos a algunos entre los que me incluyo. Hace apenas 1 mes y medio adquirí mi último par de zapas y ya estoy fisgoneando con novedades y nuevas cosas que las marcas punteras puedan sacar a la venta (que no provar con sus pros) para el público en general.

Si hablamos de marcas punteras en el trailrunning, entre algunas otras, tenemos que mirar hacia Annecy casa de la francesa Salomon que cuenta con una “plantilla” de trailrunners que quitan el hipo.

De todas las novedades que Salomon tiene preparadas para su lanzamiento durante el 2003, principalmente en primavera, me gustaría destacar 3, las cuales ya se presentaron en la feria Outdoor Retailer Summer Market a principios del mes de agosto.

La primera novedad sera la adaptación más “ergonomicamente” de las ya conocidas Hydrapacks. Se lanzará el Salomon Sense Hydro S-Lab pack. En la actualidad podemos encontrar las Hydrapacks en dos tamaños, Soft flask en 148 ml. y Soft flask en 237 ml.

Los que ya dispongáis de estos Soft Flask habréis podido comprobar de la comidad que representa salir a correr con uno de ellos en la mano, no molestan, apenas pesan y no es tan “engorroso” como correr con un bidón de 500 0 750 ml enganchado a la mano.

Con el Salomon Sense Hydro S-Lab pack se va un paso más allá y se acopla un Soft Flask a un guante y con un cierre para sostenerlo mejor. Totalmente ergonómico. El guante utiliza Sensifit y se muestra totalmente suave y ventilado con un buen agarre del Soft Flask que hace que no tengamos que ir “sujetando” con nuestros dedos la botella constantemente.

Puede ser un buen artículo de venta… para los que les moleste tener que sujetar un Soft Flask, personalmente llevo 1 mes corriendo con uno de ellos en la mano para mis tiradas de 20-25 km y resulta cómodo incluso sin el guante.

La segunda novedad a destacar serían las próximas Salomon Sense Mantra… y no penséis que me he equivocado al escribir la palabra que sigue a Sense.

En la pasada edición de Cavalls de Vent 2012 una de mis curiosidades era saber con qué zapatillas iban a correr los pros. Así Kilian calzaba unas Sense (al igual que Núria Picas), Kupricka nos sorprendía con sus típicas minimalistas, Emma Roca con sus inseparables Hoka, Tófol con unas Slab 4 y dos “sorpresas”; la primera, ver a Miguel Heras con unas SpeedCross 2 (las utiliza mucho) y la segunda… ¿Qué zapatillas lleva Emelie Forsberg?

Las Salomon Sense Mantra las han definido como el “paso previo al minimalismo”, entendiendo minimalismo como zapas de drop igual o inferior a 4 mm. Como escribí en posts anteriores la adaptación al minimalismo debe de hacerse lenta y paulatinamente, de lo contrario podemos a llegar a provocarnos lesiones.

Con las Mantra podremos ir adaptando nuestra forma de correr más hacia la técnica correcta para correr “minimalista”. De una forma natural el tipo de zapa nos hará correr más de metatarso pero sin llegar a abandonar la protección y amortiguación que necesitamos todavía para este paso al minimalismo. Además con el sistema EndoFit nos permitirá la opción de correr sin calcetin para poder tener todavía un mejor contacto con el suelo sin que las pequeñas piedras que puedan entrar en la zapa nos hagan parar continuamente.

Y la tercera novedad, algo en lo que hace tiempo se viene trabajando (pude encontrar algunas fotos hacia el mes de junio), unas zapas a las que he marcado para tenerlas como “exposición” en el comedor de casa. Las Salomon S-Lab Sense Ultra.

A la mayoría si os hablo de las Salomon S-Lab Sense ya no os tengo que descubrir nada, podéis encontrar multitud de “reviews” que dan amplia explicación de la grandeza de estas zapas. Pero… (siempre existe un pero) ¿¿se podía gastar un runner de “a pie” más de 150 € en unas zapas que, según la marca francesa, no nos recomendaban alargar su vida más allá de los 200 km?? Para muchos esto representa zapatillas nuevas cada… ¡¡dos semanas!! Cierto es de que se tratan de unas zapas específicas de competición, que no deberíamos utilizarlas para entrenar, etc… etc… Pero somos como somos y nos gustaría llevarlas puestas hasta para andar por casa.

Las Salomon S-Lab Sense Ultra no pierden el alma de las Sense, continúan siendo unas zapas para competición, con un drop de 4 mm y a falta de conocimiento de PVP seguro que estaran en la línea de sus hermanas. Pero a diferencia de las Sense con estas podremos alargar su vida más de esos 200 km, han añadido una suela algo más duradera, más reforzada en la zona del talón y… y han dejado todo lo demás como las Sense, porque esos es lo que son, unas Sense en toda regla.

Estas zapas siguen estando bajo el marco conceptual de “voladoras”, presentándose ultra ligeras, con lo que para corredores con ritmos de carrera que no sean altos no es la mejor de las opciones.

Como véis esto es un no parar… ¡Quién da más!

Minimalismo 1.0

En la pasada edición de Cavalls de Vent me rondaba una duda. Seguramente una tontería para muchos pero una curiosidad para mi (y para alguno más tengo que confesar).

Entre el cartel de participantes elites que acudían a la cita de Bagà se encontraba Aton Kupricka, corredor del equipo New Balance. A Kupricka se le ha empezado a conocer (muchos corredores de montaña le conocíamos de hace tiempo) hace relativamente poco en nuestro país. No resultaba muy extraño decir su nombre y que la gente te mirara con cara de extrañeza, bueno también decías el nombre de Kilian Jornet y te miraban con la misma cara, gracias a un programa de TV3 parece que ahora todo el mundo se íntimo suyo.

Kupricka es el actual abanderado del minimalismo, con todo lo que ello abarca. Escucharlo hablar sobre minimalismo es escuchar cómo explica una filosofía de vida en vez de hablar de las zapatillas que lleva (en lo que sólo se fijan muchos).

La duda que me rondaba por la cabeza antes de la Cavalls era si Kupricka sería capaz de correr con sus New Balance Minimus la dicha cursa.

Es cierto que ha corrido muchas pruebas de trail running con ellas, pero la orografía de la cursa que pasa por la Serra del Cadí tiene zonas algo “especiales” para ese tipo de zapa (y más con las condiciones climáticas del fin de semana de la carrera).

Nos plantamos en la salida y… allí aparece él, con sus New Balance Minimus dispuesto a correr una prueba con 12000 metros de desnivel acumulado. Cierto es que para la segunda mitad de la prueba pueden paracer un buen calzado (mucha pista para poder correr bien), pero para la primera mitad, a mi modo de ver, más técnica y con bajadas más “especiales”  las veía una apuesta arriesgada.

Pero no era el único que corría con las “mal llamadas” zapas minimalistas. No. Jornet, Picas, Conway y más atletas del Salomon team y otros que no eran del Salomon team corrieron con “minimalistas” también.

Nadie se piense que me he vuelto loco no, Kupricka corrió con unas New Balance con un drop (diferencia de la suela entre la parte delantera y la trasera) de 4mm, y los otros corredores antes mencionados corrieron con las Salomon Sense… con un drop de 4 mm igualmente.

En el libro “Born to Run” de Christopher McDougall se explica la procedencia del minimalismo, la tribu de los Tarahumara que podían correr millas y millas en sus sandalias y la história de Caballo Blanco.

Al igual que entiende Kupricka, en el libro se entiende el minimalismo no sólo como con qué tipo de calzado corremos, si no con el hecho de correr con “lo mínimo”, en general.

A mi modo de entender comparto en gran parte la visión de este minimalismo, el salir a correr con el menor equipamiento posible pero con el necesario, no por llevar cuanto menos mejor tenemos que forzar una “pájara” en un entreno largo o no cargar con un cortaviento en salidas en las que nos va a hacer falta.

Recuerdo que en mis primeras salidas largas por alta montaña (más de 2500 metros) mi Salomon Skin Slab 5L parecía que iba a reventar. No cabía nada más. Cosas y cosas y más cosas por el simple hecho de “por si acaso”. Hasta el punto en que en muchas ocasiones se ha hecho hasta incómodo el correr con ese “lastre” en la espalda.

En la última Cavalls recuerdo haberle dicho a mi compañero; “- Creo que llevo demasiadas pocas cosas en la mochila”. Incluso llevando el material obligatorio y algo más, tenía la sensación de que llevaba poca cosa.

Esta claro que cambia mucho si se trata de un entreno donde no nos pueden “asistir” en ningún punto o si estamos en una cursa donde encontraremos un avituallamiento cada X kilómetros y encima una bolsa a mitad de recorrido (de aquí que muchos élites vayan con lo mínimo, por el buen soporte que tienen en algunos puntos de la cursa).

El tema de las zapas da mucho de si, incluso pudiendo llegar a afirmar que corro minimalista…. pero con unas zapas con control de pronación y plantillas. Pero esto ya es motivo para verlo en la siguiente entrada del blog.

¡Salud y metros!

Se veía venir…

Antes de ponerme a escribir hoy me gustaría que quedase claro que no pretendo ofender a nadie ni enfadar a la gran familia del colectivo trail running, mucho menos a empresas privadas que hacen esfuerzos para atendernos en momentos complicados.

Como todos sabéis este fin de semana pasado se disputó Cavalls de Vent 2012. Podría escribir una crónica de mi participación pero no serviría de nada. Del mismo modo que de poco pueden haber servido las indicaciones que di sobre el recorrido dadas las condiciones meteorológicas del sábado.

El viernes en el briefing previo de carrera ya nos avisaron. El parte meteorológico era muy impredecible y no se podía afirmar con ciéncia cierta que condiciones nos encontraríamos al día siguiente. Dadas estas circumstáncias la organización planificó 2 recorridos alternativos (como en el año pasado) y la opción de retrasar la cursa en el caso de que haciendo esto pudiésemos salir “en seco”.

Efectivamente salimos en seco con un cielo amenazador hasta llegada la hora y media de cursa. En ese momento las primeras gotas nos hicieron ser optimistas y seguir para poco después tener que parar a colocarnos los impermeables. Algunos teníamos la esperanza de que cesara pronto.

Lejos de nuestra realidad no cesó. Ya en Niu de l’Àliga empiezan los abandonos, todo y no ser un punto de abandono la organización gestiona la evacuación de más de 100 personas.

El terreno se volvía impracticable, bajando del Coll de la Trapa hasta Serrat tardamos en bajar un sendero que se baja en 5 minutos normalmente como unos 25. Una pisada en falso era ponerse perdido de barro.

A todo esto la temperatura baja y la lluvia que se intensificaba por momentos. Todo empezaba a tener mala pinta para los “populares”. ¿Sólo? No, los profesionales también se veían obligados a retirarse por hipotérmia en Prat d’Aguiló.

Camino de Prat d’Aguiló todo empieza a dejar de tener sentido, cada vez tengo más frío y abrir las barritas para comer se hace harto complicado. De ahí a las primeras sensaciones de hipotérmia hay una delgada línea. A mi compañero, tocado en una rodilla, le digo que mejor dejarlo en Prat d’Aguiló, no me lo estoy pasando bien y no tiene ningún sentido seguir en estas condiciones. Tenemos más a perder que a ganar. La montaña no quiere que hoy se la moleste y así lleva 8 horas advirtiéndolo.

Dentro del refugio de Prat d’Aguiló la escena es casi de la guerra civil. Gente con mantas térmicas, una estufa rodeada, castañeo de dientes por doquier, hipotérmias, suero, etc… Abandonamos. En poco tiempo nos devuelven a Bagà. En la cena lo comentamos con más amigos, lo nuestro es un hobby, para pasarlo mal no nos pagan.

Al día siguiente al despertar mi compañero me dice que alguien ha muerto en la cursa. Mazazo. Se veía venir. En aquellas condiciones no se podía esperar nada bueno. En el desayuno nos reparten el comunicado de la web y alguien tweetea el nombre de la persona. Teresa. Se me hiela el cuerpo. Entro en la página de corredors.cat y se confirman todos mis malos augurios. Teresa Farriol. Se veía venir y esta vez le tocó a ella desgraciadamente.

Se me cruzan por delante la conversación que hemos tenido con ella esta mañana, estaba animada, quería hacer sub 17, su marido Pau le haría seguimiento en algunos puntos de control y ella se mostraba contenta. Nos animaba a seguir adelante para bajar de sub 16. Gastamos bromas y seguimos cada uno a nuestro ritmo. Más adelante, en el Coll de Comafloriu la volvería a pasar, ¿Cómo vas Teresa? Bien, bien! algo de agua pero bien! iba mejor abrigada que yo. Y ni falta hace decir que tenía mucha más experiéncia que muchos de los que estábamos allí.

En la habitación de al lado donde dormíamos se encuentra uno de los chicos que saco a Teresa de la Serra Pedregosa. Nos cuenta con la voz entrecortada la situación de anoche. La verdadera situación y no la que se ha contado en los medios. Patético.

No es el momento de hacer leña del árbol caído pero esto se pudo atajar antes. Si se hubiese hecho la opción de 48 km hubiese sido más segura, no hubiésemos pasado por temperaturas tan bajas y seguramente todos estaríamos hoy en casa con nuestros seres queridos.

Entiendo que recortar una prueba no es del agrado de un organizador, mucho menos cuando has traído a los mejores corredores del mundo, pero no todos somos capaces de hacer el recorrido en 10 horas. Muchos en 8-9 horas todavía estaban a medio recorrido al borde de la hipotérmia.

Espero que lo sucedido este fin de semana nos sirva a todos, corredores primero y organización después, para aprender una lección de qué debemos hacer en cada una de las circunstáncias.

Desgraciadamente nadie nos va a devolver a Teresa.

Cavalls de Vent tramo 5

Refugi del Gresolet (1243 m) – Ermita Sant Martí (990 m) – Refugi Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m), 26 km.

De todos los tramos descrito en estas anteriores entradas este es el más largo de todos. Nos vamos a enfrentar a 26 km como un único tirón pero que, como veréis, nos van a pasar mucho más rápido que, por ejemplo, los 28 que habían des de la salida hasta el refugio del Serrat de les Esposes, en el que la mayoría de gente puede tardar unas 5-6 horas. Como veréis a continuación hay muchos tramos corribles y a buen ritmo, en el caso de que tengamos algo de fuerzas guardadas.

Salimos del Refugi del Gresolet por la parte de atrás y encaramos la pista que nos viene adelante, van a ser unos 200 metros hasta que encontremos a nuestra izquierda un pequeño sendero señalizado con las marcas de la cursa. Ahí iniciaremos el ascenso al Coll de la Bauma (1577 m). No se trata de un gran desnivel acumulado, ya que tan sólo vamos a subir 300 metros de desnivel positivo, pero dependiendo de cómo hayamos comido anteriormente se nos puede atragantar más o menos.

Al principio cruzaremos un pequeño bosque con suelo de tierra y con raíces de árboles de por medio, al ser en subida no hay mayor problema que asegurar bien nuestros pasos para no resbalar en algún momento, para posteriormente pasar a un camino ancho lleno de hojas de los árboles que cubren nuestras cabezas. En el último tramo de ascenso volvemos a coger un sendero estrecho y con algo más de desnivel hasta llegar arriba. Sin darnos cuenta ya habremos superado un Coll más en busca de nuestro objetivo, por lo que seguiremos restando kilómetros.

Pasado este Coll aparece ante nosotros un ligero descenso en el que se puede correr bien, o si más no trotar, el piso no muestra complicaciones, inicialmente por un sendero para pasar después, a la altura de Els Terrers, a una pista. Nos dirigimos hacia el Coll de la Bena (1439 m), paso que apenas se aprecia con un ligerísima subida más anecdótica que sufrida.

Seguimos adelante y llegando a un punto donde encontramos una pista ancha de frente que nos llevaría hasta Gisclareny, tomamos un sendero estrecho a izquierdas, iniciamos el sendero y a nuestra izquierda pasamos junto a la Font del Coll de la Bena, la última vez que pasé por allí iba seco de agua y todo y eso, decidí no beber allí, me dió poca confianza.

Sendero abajo vamos avanzando bajando del Coll de la Bena y en dirección a nuestro próximo avituallamiento, nos encontramos con una sendero con el piso de tierra y lleno de hojas muertas de la arboleda que nos acompaña, hay que vigilar ya que con la humedad del rocío podemos sufrir algún resbalón. Intermitentemente también encontraremos alguna piedra suelta que no nos será de más importáncia a la hora de esquivar.

Llegados al Collet de Murcarols (1151 m) pasamos a una pista ancha (esta pista es la misma que cruzamos en el Coll de la Bauma y… la misma por la que llegamos al Refugi de Lluís Estasen). Continuamos por esta pista con ligero descenso hasta dejarla por otra más estrecha que nos aparece a nuestra izquierda que nos hace llegar hasta la Ermita de Sant Martí del Puig (990 m).

En Sant Martí del Puig encontramos de nuevo otro avituallamiento, este compuesto por bebidas, gominolas, galletas y bollería. Miguel Heras llegó aquí con un tiempo de 7h 17min en 2011. Este representará el último punto en el que podamos abandonar. Si decidimos salir de aquí tenemos que saber que ya deberemos de llegar a meta con nuestros própios recursos.

El avituallamiento lo encontramos en lo que sería el “patio” de la ermita, salimos de él y cruzamos la pista que hemos dejado para adentrarnos de nuevo en un sendero algo más ancho que los que hemos encontrado hasta ahora. Este sendero nos hará ir hasta una pista que nos llevará hasta Cal Cerdanyola. Aquí encontraremos una fuente donde, en caso de havernos olvidado de cargar agua en Sant Martí, podremos aprovisionarnos.

Dejamos la pista que gira a derechas y tomamos el camino que encontramos a nuestra izquierda. El sonido del agua del río se hace notar y en condiciones de calor, se agradece remojar las piernas allí.

Empezamos la subida hacia el Refugi de Sant Jordi por els Empedrats. Inicialmente el camino que nos encontramos es de tierra, básicamente sendero en el que vamos ganando altura muy poco a poco. Es llegado ha els Empedrats, própiamente, que el camino se transforma en un contínuo saltar entre bloques de piedra, cruzando el pequeño riachuelo de lado a lado en un par de ocasiones. Esta parte resulta una buena excursión para poder hacer con niños dejando el coche en Cal Cerdanyola y subir hasta St. Jordi y después Coll de Pendís (a apenas 1,5 km).

Subiendo els Empedrats dejaremos en un par de ocasiones senderos estrechos en el Estret d’Escriu que nos harían llegar a Escriu, por donde sigue la cursa, para eliminar la picardía de algunos… el control en el Refugi de Sant Jordi.

Seguimos subiendo por el Torrent del Pendís y después de aparecer a un claro podremos ver las luces del refugio al que nos dirigimos, hay que subir hasta él para el control y avituallamiento y después bajar otra vez un poco (10 metros) por el mismo camino para coger la ruta que nos llevará hasta Bagà.

En el Refugi de Sant Jordi (1565 m, km 72,54) encontramos el último avituallamiento hasta llegar a meta. Aquí encontraremos bebida, fruta, frutos secos, gominolas, bollería y caldo. El vencedor de la pasada edición llegó a este punto en 8h 01min.

Salimos del refugio, bajamos 10 metros y giramos a izquierdas, empezamos con unos metros llanos para rápidamente empezar una bajada hasta Escriu, se trata de un camino ancho (no es ni mucho menos una pista) en el que encontramos bastante piedra suelta, pero en el que se puede correr bien. Si cogemos un buen ritmo en este tramo podemos adelantar mucho tiempo.

Al final de esta bajada encontraremos una casa a mano derecha del camino, Escriu, en este punto llanea unos metros para después empezar la subida al Coll d’Escriu (1509 m) y última subida en nuestro itinerario. La subida se inicia por la pista por la que vamos para después de unas curvas dejarla por un sendero (aquí no recuerdo si a izquierdas o a derechas, ya que la última vez que pasé me colé y seguí por la pista que nos hace llegar al mismo sitio), en la parte final de este sendero la subida es pronunciada y si vamos justos de fuerza se nos va a hacer algo larga.

Una vez llegados arriba vemos la pista que dejamos anteriormente y la que debemos de seguir, a partir de aquí TODO bajada… y de las rápidas. Recomendable volver a comer algo en este punto para que nos ayude a llegar con fuerzas durante la bajada y el tramo final.

Iniciamos la bajada por una pista ancha pero con un piso irregular, muchas piedras sueltas en el camino y surcos de agua que ha bajado préviamente por allí. También encontraremos hojas muertas durante todo el tramo. Si todavía nos quedan fuerzas podemos coger una buena velocidad de cruzero de aquí hasta el final, sin cebarnos, pero sin parar. La bajada se alarga y alternamos curvas a izquierdas y curvas a derechas y llegados al Clot d’en Pere debemos seguir por la pista principal ya que a nuestra derecha aparecerá un camino con un cartel que pone Bagà, este camino nos haría llegar a la carretera sin pasar por el pueblo de Grèixer (a 4 km de meta).

Continuamos bajando y llega un punto en el que cruzamos una especie de puente y el camino empieza a llanear, en la distancia podremos ver las luces del pueblo de Gréixer (1102 m), dejamos el pueblo a nuestra izquierda y seguimos bajando por la pista que tenemos delante, curva a derecha abierta, curva a izquierda cerrada, pendiente, una señal de ceda al paso y… salimos a la carretera que viene de Bagà y se dirige al Coll de Pal.

Tomamos la carretera dirección Bagà, 100 metros de llano para ir perdiendo pendiente, seguimos avanzando a buena velocidad, trotando pero sin parar. Con el asfalto nuestras articulaciones puede que nos duelan algo más, pero ya lo tenemos. En 4 km podremos decir que hemos acabado Cavalls de Vent 2012. El tiempo será lo de menos.

Llegados a Rigoréixer dejamos a nuestra izquierda un edificio y a nuestra derecha un área de picnic. Unos metros más adelante giramos a derechas por la pista en ligera bajada que nos aparece delante. Cruzamos el puente hacia el otro lado y volvemos a ir a parar a un sendero estrecho. Básicamente en ligerísima bajada y llaneo y con algún pequeño repecho de 10 metros. Vamos a desembocar a una pista algo más ancha y al Cámping Bastareny.

Bajamos un trozo hormigonado, giramos a la derecha, 50 metros más y estamos en la carretera que lleva a Gisclareny. Giramos a la izquierda y en poco más de 1 km estaremos en nuestro destino. Llegando a Bagà giramos a la izquierda y… aparece ante nosotros una subida en asfalto de 150 metros, con algo de desnivel para ya nuestras fatigadas piernas, pero ya que estamos aquí y nos queda nada… ¡es el momento de marcarse una serie hasta arriba!

Acabamos el repecho, giramos por una calle y callejeamos muy poco para salir a las escaleras de delante de donde nos hacen el briefing el viernes. Ya estamos, la gente nos aplaude. El tiempo da igual. 20 metros, cruzamos el arco de llegada, suena el chip y se acabó. ¡Somos finishers de Cavalls de Vent 2012! (Miguel Heras marcó récord en 2011 con un tiempo de 8h 57min)

Una vez en meta es hora de saludar a los que conozcamos, abrazarnos y si hace falta llorar de emoción, ¿porqué no?

La organización nos dirá dónde podemos ir a buscar la bolsa que dejamos en Prat d’Aguiló, allí mismo tendremos comida, pasta principalmente, para reponer fuerzas y recuperar algo (si es que podemos recuperar algo). También hay un servicio de fisioterápia para que nos puedan atender en caso de que lleguemos con la musculatura sobrecargada o con una ligera tendinitis.

De allí a descansar todos y a la entrega de premios al día siguiente.

Esta ha sido una pequeña descripción del recorrido de Cavalls. Espero que os haya sido de ayuda a conocer un poco más el recorrido y si más no, haceros una idea de lo que viene después de cada refugio. En el briefing del viernes (hoy) explican mejor que yo el recorrido, por lo que es muy recomendable ir. También nos tendrán al día de las últimas predicciones meteorológicas para saber si vamos a ir más o menos “hidratados” durante la prueba.

Deseo que todos los que participéis tengáis una buena cursa y podáis cumplir vuestros objetivos. A los que no podáis participar, ¡no os preocupéis! Hay más años que kilómetros, y si más no, siempre se puede disfrutar del recorrido entrenando.

Gracias a todos, ¡Salud y montaña!

Cavalls de Vent tramo 4

Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi de Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m), 14,4 km

En el primero de los post explicativos de la Ruta de Cavalls de Vent escribí que partía el recorrido en 4 tramos, cuando realmente tendría que haber dicho en 5 tramos. Fallos de cálculo que espero me podáis perdonar, ¡prometo no añadir más kilómetros!

En nuestra última entrada nos quedamos cambiándonos de ropa y comiéndonos el plato de macarrones con atún en el refugi de Prat d’Aguiló. Y como también escribí anteriormente, a mi parecer, aquí empieza la cursa para muchos. Devolvemos la bolsa a la organización y nos disponemos a empezar a subir al Pas de Gosolans (2430 m), será la última vez que estemos por encima de los 2000 metros de altura.

Una vez dejada la bolsa cogemos el sendero que hay a la derecha de los stands de la organización para empezar nuestra ascensión, el primer tramo es suave, con piso de tierra y prado que no hace incómodo nuestro avance. Si subimos de día veremos a lo lejos diminutas personas que avanzan por la subida, si por el contrario la noche nos ha ganado terreno las vistas serán espectaculares, un goteo de frontales que se mueven como luciérnagas en la oscuridad de la montaña. Simplemente precioso.

A medida que vamos ganando altura la pendiente se acentúa y el terreno cambia. Empezamos a encontrarnos más piedra y dejamos atrás el sendero de tierra, el prado ya es una utopía. Seguimos por camino estrecho dejando a nuestra derecha y al fondo de todo el refugio de donde hemos salido, todavía podremos ver cómo van llegando corredores y cómo el movimiento es frenético allí abajo.

En poco más de unos 40 minutos estamos arriba (hablando siempre de mortales, extraterrestres a parte), a partir de aquí una pequeña bajada de 300 metros y encaramos el camino hacia Serra Pedregosa. A nuestra izquierda quedará el Comabona, des de donde se accede por un sendero que pasamos de largo. Rápidamente empezamos a llanear por un prado hasta llegar al Clot Palomar donde giraremos levemente hacia la derecha y el sendero se convertirá en piedra suelta y tierra, este tramo de día es muy bonito y si nos coincide en una puesta de sol más todavía (si esta nublado no veremos ni una ni la otra cosa muy a nuestro pesar).

Salimos de este tramo compuesto por piedras y nos dirigimos, todavía llaneando y en un ligero descenso hacia Prat Llong, volvemos a ganar velocidad corriendo a través del prado que nos rodea. Tenemos que llegar hasta el final del prado y después girar a nuestra  izquierda para seguir con el camino, este se convertirá rápidamente en una pista estrecha y llena de piedra suelta en la que deberemos correr con cuidado ya que cualquier pisada en falso puede hacer que nos torzamos un tobillo con cierta facilidad.

La bajada que viene por delante es de este estilo, pista estrecha, con piedra suelta y ligera inclinación. Después de un buen rato bajando por esta pista y con unos zig-zags por camino más estrecho llegaremos a una pista más ancha y con mejor terreno que nos llevará hasta el siguiente refugio, Lluís Estasen.

Antes de llegar debemos superar esta pista que se hace muy larga pero en la que podemos correr… y a muy buen ritmo. Empieza el momento de sacar aquello que hemos ido reservando hasta ahora para poder imprimir algo de velocidad a nuestros pasos, pista ancha, buen piso y en ligera bajada. Ideal para ganar algunos minutos al crono o para trotar y recuperar algo las piernas, dependiendo de cómo vayamos, pero sobretodo, terreno ideal para comer, comer y volver a comer.

Siguiendo por la pista la dejaremos por un sendero que asciende a nuestra derecha, empieza a ganar algo de desnivel con rapidez y en breve empezamos a escuchar el motor de la “burra” a gasoil que tienen encendido para dar luz, 3 minutos más y veremos la luz del refugio.

Llegamos a Lluís Estasen (1668 m) y encontramos el CP7, con un avituallamiento de bebidas, frutos secos, algún pastelito, galletas, gominolas y té caliente. Miguel Heras llegó aquí en 5h 59min. El tiempo en que alguno de los mortales llegábamos a Serrat de las Esposes… ¡27 km atrás! Los que lleguen a este refugio de día se pueden considerar unos privilegiados, las vistas del Pedraforca des de aquí son impresionantes. Se erige delante nuestro imponente. En este punto podemos llevar ya unas 12-13 horas de cursa tranquilamente.

Salimos del refugio dirección sud siguiendo las marcas de la organización y pronto tomamos un camino estrecho a nuestra izquierda, a través de él volvemos a la pista que hemos dejado anteriormente, la cruzamos y nos introducimos en otro sendero estrecho. Aquí rápido se empieza a ganar desnivel y desnivel y desnivel, la bajada es pronunciada y en condiciones de que esté mojada es muy resvaladiza. No se trata de una bajada técnica pero si que se trata de una bajada en la que hay que poner los 5 sentidos para no dar con nuestras posaderas en el suelo (y ojalá si pasa sean las posaderas). Nos encontraremos trozos en los que tendremos que saltar algún pequeño desnivel, muchas raíces por el suelo y alguna que otra piedra por medio.

Durante la bajada cruzaremos un tramo donde se suele encharcar bastante de agua. Se encuentra en un trozo donde dejamos este camino estrecho y pasamos a uno más ancho, dependiendo de dónde pisemos podemos llenar nuestra zapatilla de barro… o puede que nos llegue hasta el tobillo.

Pasado este camino más ancho volveremos a introducirnos en un sendero más estrecho, la bajada ya no es tan pronunciada como anteriormente y ahora podemos trotar con más facilidad. Si se pasa con la luz del día se puede ver al fondo el Refugi del Gresolet. Seguimos trotando hasta que dejamos de perder desnivel y el camino llanea. En poco menos de 4 km hemos perdido 400 m de desnivel, un 10% negativo de media que nos hace ver el fuerte desnivel inicial del tramo.

Justo antes de llegar al refugio emprendemos una ligera subida de 300 metros que nos llevará hasta el jardín que hay delante del refugio. En el Refugi del Gresolet volvemos a encontrar un avituallamiento completo, bebida, caldo, fruta, frutos secos, pan con tomate y el año pasado tenían pasta. Este punto también es punto de abandono. Igual que en los anteriores. Organización, dorsal y para casa. El campeón del año pasado llegué aquí con 6h 23min des de la salida. Media hora tardó des de Lluís Estasen hasta aquí. La gente de “a pié” tardamos poquito menos de 1 hora en hacer este tramo. Teniendo en cuenta que probablemente lo pasemos de noche y debamos ir con cuidado en la bajada inicial.

En este refugio es importante volver a comer. Nos queda una subida no muy larga pero si muy cansina seguida de una bajada hasta el siguiente avituallamiento y deberemos ir cargado de fuerzas. Tenemos que pensar que a partir de este momento todos los kilómetros que vamos pasando descuentan.

A partir de aquí sólo nos faltará un último tramo, el más largo, 26 km pero el más corrible de todos los tramos, lo que hará que si hemos guardado fuerzas (como os venía anunciando en anteriores entradas) podamos pasar estos km con bastante rapidez (comparando el tiempo que llevamos hasta ahora).

Mañana el último tramo, Refugi del Gresolet (1243 m) – Refugi de Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m).

Cavalls de Vent tramo 3

Refugi Serrat de les Esposes (1551 m) – Refugi dels Cortals (1610 m) – Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m)  15,96 km

De entrada vemos las diferencias entre las alturas en que se encuentran los refugios por los que vamos a pasar y pensamos… bueno, menos de 500 m de desnivel positivo, pero nada más lejos de la realidad.

Dejamos el refugi del Serrat de les Esposes dirección a una cuesta empinada que vemos justo enfrente, lo primero que se nos viene a la cabeza es; ufff, y acabo de comerme tres trozos de pan con tomate y embutido… No hay que alarmarse, es el trozo más duro que nos vamos a encontrar hasta llegar al siguiente refugio (Els Cortals).

A media subida nos encontraremos una fuente a mano izquierda y seguiremos nuestra subida, son apenas 300 metros hasta llegar arriba donde nos vamos a encontrar un pequeño prado y la pista que salía del refugio a nuestra derecha. Avanzaremos a través de ese prado siguiendo un sendero que se ha hecho con el paso de los caminantes y corredores que han pasado por allí con el paso del tiempo.

Seguimos adelante y después de una ligerita subida volvemos a salir a la pista que salía del Serrat. Por ella podemos trotar cómodamente o caminar rápido. Justo alcanzado un paso de puente canadiense (ese que hay atravesados bigas de hierro en el suelo a modo de desagüe) giraremos a la izquierda introduciéndonos de nuevo por un sendero que nos llevará paralelos a la pista. De todos es sabido que es más agradable caminar por un sendero que hacer kilómetros y kilómetros pisteros, que ya nos llegarán.

Durante este momento vamos a ir atravesando un pequeño bosque cubierto de árboles, aquí vamos a encontrar marcas blancas y verdes también junto con las marcas del propio Cavalls. De nuevo el suelo se ecuentra salpicado de raíces y principalmente de tierra. En mis dos últimos pasos por aquí (finales de agosto y 1 de septiembre) encontré árboles caídos en medio del sendero, sin mayor problemas a izquierdas o derechas encontraremos sitio suficiente como para esquivarlos y seguir cómodamente nuestro camino.

Llegados a un claro volvemos a ver la pista de grava-tierra a nuestra derecha, iniciamos una ligera bajada prado a través hasta llegar a ella y poder avanzar unos metros hasta encontrar un desvío a derechas que nos indica a la Font Freda y Refugi dels Cortals. En este primer tramo avanzaremos por un pista más estrecha que la que hemos dejado, los árboles nos volverán a cubrir ofreciéndonos sombra y a nuestra derecha iremos encontrando zonas de picnic con mesas y barbacoas (que nadie se pare aquí a hacerse unas butifarras…). Llegados a la Font Freda pasaremos por encima de zonas con agua proveniente de la fuente (como si nos fuera a preocupar con las previsiones metereológicas).

Poco a poco la pista se va estrechando hasta que después de una bajada un poco pronunciada tomamos un sendero a nuestra izquierda. De nuevo el suelo se vuelve en tierra, alguna piedra suelta y alguna raíz también. Unos metros más adelante, y cuando el bosque a nuestra derecha ya clarea podremos ver el Refugi dels Cortals, nuestro siguiente avituallamiento donde llegamos en menos de 1 hora des de la salida del Serrat. Avanzamos cómodamente y por una zona donde se puede trotar con facilidad hasta llegar al siguiente refugio.

En el Refugi dels Cortals (1610 m. PK 33,24) encontraremos un avituallamiento basado en bebidas, fruta, frutos secos, galletas y gominolas. Miguel Heras llegó aquí en 2011 con un tiempo de 3h 29min. Aquí (si nos encontramos con los mismos colaboradores que el año pasado) ya nos ponen en aviso: comed que ahora viene una subida que se las trae, y hasta el siguiente refugio (Prat d’Aguiló) hay un buen trozo.

Razón no les falta, hasta Prat d’Aguiló nos quedan 11 km en un tramo que la própia Anna Frost ha calificado como el más complejo de toda la prueba. No está de más volver a comer algo aunque hace apenas 5 km que comimos en el Serrat.

Después de haber cargado fuerzas salimos del avituallamiento y cogemos la pista que hay justo enfrente del refugio a mano izquierda, avanzamos por esa pista durante 5 minutos para, después de pasar un abrevadero que nos queda a nuestra izquierda, abandonar esta pista principal (que nos llevaría de nuevo al Coll de la Trapa) y coger la que nos aparece a la derecha. Seguimos por esta pista de buen piso y muy corrible hasta que justo en una curva a derechas de 120º encontramos en una piedra en el suelo a la derecha una X. En ese momento hay que girar a mano izquierda y coger el sendero que nos llevará hasta el Coll de Pendís.

Este tramo es nuevo para este año, en 2011 se seguía recto por la pista hasta empezar la ascensión al Coll de Vimboca, la verdad que la organización nos ha hecho un favor a todos, a los que van primeros y a los que vamos últimos. La subida del Coll de Vimboca por donde el año pasado era imposible de correr, ni tratar… y a duras penas caminarla dignamente, por no decir de algunos tapones que se formaban.

El sendero del Coll de Pendís se encuentra en buen estado y bien marcado, suelo de tierra y restos de hojas de los árboles hasta que nos encontramos unos 300 metros con un acentuado desnivel positivo. Pasado este repecho vuelve a llanear y llegamos al propio Coll. A nuestra izquierda vamos a encontrar un camino que nos indica que por allí se baja al Refugi de Sant Jordi, en poco más de 1 km estaríamos allí, y todavía nos faltarán muchos más kilómetros para llegar en realidad.

Continuamos atravesando el prado y nos dirigimos a la subida del Coll de Vimboca, menos dura que por el otro tramo. De aquí en adelante vamos a encontrar un contínuo sube-baja lleno de piedras y con algunas de las subidas en fuerte desnivel positivo, hasta en ocasiones teniéndonos que ayudar de las manos para superarlo. Esta es la zona de la Serra de la Moixa y del Serrat de la Muga.

Llegados al Collet de les Vaques vemos a nuestra derecha un fuerte desnivel y si adelantamos la vista veremos la bajada por la que tenemos que pasar. Esta bajada es muy parecida, por no decir idéntica, a la que hemos hecho des del Refugi de Niu de l’Àliga hasta el Puig de la Canal Freda. Piedra pequeña suelta y tramos de tartera. Una vez abajo giraremos a la izquierda y seguiremos un pequeño ascenso que nos llevará hasta el Pla de les Creus. Impresionantes las vistas que vemos a nuestra izquierda del Serrat dels Terrers.

En este punto se nos abre un rayo de esperanza… a nuestra derecha, en la distancia, podemos ver ya el Refugi de Prat d’Aguiló. Pensamos que ya estamos ahí, ya lo tenemos. Y nada más lejos de la realidad. Durante gran parte del trayecto que nos queda hasta llegar vamos a ir viendo el refugio y parece que no llega nunca…

Durante un buen rato seguiremos subiendo y bajando por tramos con roca suelta a ratos y tramos de tierra en otros momentos. En este momento nuestra mente empezará a pensar sólo en una cosa (y si no después me lo podréis contar), el plato de macarrones con atún que dan en el avituallamiento. Simple. Sencillo. Pero ningunos macarrones saben tan ricos como esos llegados este momento.

En los últimos 400 metros antes de llegar al refugio ya escuchamos el alboroto de la gente, corremos por la “carena” de un prado donde se puede trotar con facilidad. Miguel Heras llegó a mitad de Cavalls en 2011 en 4h 49min, los ciudadanos de a pie llevaremos entre 8 y 9 horas al llegar aquí. A unos 200 metros antes de llegar nos encontraremos a alguien de la organización que por un walkie va “cantando” los números de los dorsales que van llegando. El motivo no es otro que a nuestra llegada un voluntario rápidamente tendrá preparada nuestra bolsa, la que dejamos en la salida, sin demorarse en tiempo (otro 10 por la organización).

En este avituallamiento encontraremos, además de lo que hemos visto en los anteriores, el famoso plato de macarrones, caldo caliente  y este año barritas gracias a una marca de nutrición deportiva.

Igualmente este refugio es un punto donde se puede abandonar. El mismo procedimiento que en el Serrat. Se le comunica a la organización, se entrega dorsal y a esperar a que te bajen hacia Bagà.

La mayoría de gente utilizamos este punto para cambiarnos de ropa, camiseta, calcetines, algunos dejan otras zapatillas en la bosla, etc… y coger la ropa de abrigo que se vaya a necesitar para pasar las horas de noche que vayamos a necesitar para completar el recorrido. No es bueno demorarse mucho tiempo ya que venimos con el cuerpo caliente y rápidamente podemos empezar a coger frío, recuerdo que el año pasado a las 18:00 de la tarde quedarse allí 15 minutos era empezar a tiritar… con la térmica puesta incluso. Una vez no necesitemos más la bolsa la devolvemos a la organización que nos la volverá a entregar en el Pavellón de Bagà.

Es importante cargar fuerzas, hidratos de carbono para la siguiente subida que nos viene por delante. Para muchos la carrera se acaba aquí (cada año menos) y para muchos otros la carrera empieza aquí. Estamos en el kilómetro 44,2, “sólo” nos quedan por delante 40 kilómetros más y ya hemos hecho la mayor parte del desnivel positivo. Si hemos sido inteligentes y hemos guardado fuerzas (y pata) en la medida que cada uno pueda ir guardando, los próximos kilómetros nos van a pasar muy rápido.

Próximo tramo Refugi Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m)