Archivo del sitio

Frontal Black Diamond Icon 200

BlackDiamond_logo_lgDías antes de Cavalls de Vent 2012 decidí que tenía que comprarme un frontal potente, de esos que hacen que parezca de día aunque no haya rastro del sol. Empecé a buscar por páginas webs, foros y algún que otro blog sobre experiéncias, recomendaciones o cualquier otra información que me hiciera escoger un modelo u otro.

Después de ver algún foro y algún que otro vídeo en youtube lo tenía ya casi decidio. El precio también es algo que debía tener en cuenta, ya que economías poco bollantes no permiten grandes desembolsos. Por aquel entonces se había lanzado al mercado el nuevo Petzl Nao, novedoso pero a un precio cercano a los 150 € que me hacían dirigirme a otras opciones y descartar esta de inicio.

Llegué a la tienda, pregunté por el que tenía decidido y… zas! me alertan de algún inconveniente que puede llegar a tener el pasador que hace que flexe el frontal. Les comenté para que lo quería y rápido me recomendaron el Black Diamond Icon de 200 lúmenes. En aquel momento recordé una imagen de Lizzy Hawker en la salida de UTMB12 con un frontal Black Diamond, el mismo. Por un precio de 79 € me llevaba de la tienda un frontal potente con el que no tener que sufrir en las cursas donde paso buena parte de la noche.

En el Black Diamond Icon 200 no encontramos un frontal estrictamente “ligero” (220 g. con las pilas incluidas), pero si que mucho menos pesado de lo que aparenta a primera vista. Para poder tener la potencia de 200 lúmenes debemos poner 4 pilas AA que quedan situadas en la parte trasera de nuestra cabeza, algo que pensaba que iba a ser más incómodo y pesado de lo que al final es.DL_120901_UTMB_157

La bombilla QuadPower LED ofrece los 200 lúmenes de máxima potencia y nos permite tener una visión potente de hasta 100 metros y con una duración de 75 horas. Si bajamos la potencia del mismo LED hasta los 4 lúmenes tendremos una visión de 14 metros durante 175 h según la casa.

Si cambiamos el modo de iluminación y pasamos a utilizar los 2 LEDs sencillos que tiene podemos variar la potencia de iluminación de los 35 lúmenes máximos a los 4 lúmenes mínimos oscilando entre 75 horas y las 250 horas en su potencia más baja, así conseguiremos iluminar entre 10 y 4 metros respectívamente.

La iluminación con el QuadPower LED se hace muy útil para correr por senderos estrechos en los que queremos ver bien donde vamos a poner los pies y necesitamos el máximo de iluminación, de la misma forma resulta muy útil para enfocar en direcciones concretas para tener mayor visión de lo que tenemos a nuestro alrededor. Este potente LED da una sensación de seguridad completa.

Por otra parte, los 2 LEDs sencillos van muy bien para iluminar pistas por donde el terreno es poco irregular o momentos en los que vamos corriendo dentro de un grupo y no necesitamos tanta potencia de iluminación.

Si vamos detrás de alguien y utilizamos el QuadPower LED seguramente la persona que vaya delante se gire para dejarnos pasar o para decirnos que bajemos la potencia. El motivo es que él mismo se hará sombra con nuestra luz y preferirá que pasemos a iluminar bien el camino que a iluminarle bien la espalda.

Paralelamente también encontramos 2 LEDs sencillos rojos para una mejor visión nocturna.

Dentro de los modos de iluminación podemos encontrar:

ON/OFF: para encender el frontal y apagarlo, sin más.

Proximidad y distancia: podemos hacer que el QuadPower LED se acorte o se alargue en función de la distancia que necesitemos.

Atenuación: bajar la intensidad de la luz de nuestro frontal.

Visión roja nocturna: anteriormente comentada.

Intermitente: emite ráfagas de luz.

El compartimento donde van las pilas es resistente al agua, tecnicamente lo describen como sumergible 1 metro durante 30 minutos (IPX7).

Como os decía lo compré para Cavalls de Vent 2012 pero no lo llegué a utilizar. No lo llevaba des de la salida en la mochila, lo tenía en la drop bag de mitad de camino y en la mochila llevaba el ligero para pasar el control de material en caso de que lo pidieran. Así que allí no lo estrené.

La vez que lo estrené, en un entreno con el “Comando del Vallés”, pensé que iba a ser demasiado pesado, pero todo lo contrario, ajustas las correas y no se mueve por más saltos y brincos que llegues a dar.

Fue encenderlo y hacerse de día, luz por doquier para dar y regalar y para ver hasta las piedras más pequeñas del camino. Para los senderos estrechos e iluminar en un punto concreto se reveló como si el faro del puerto se tratara. Puesto en modo “correr por pista” no tiene nada que envidiar a las máximas potencias de otros frontales de menor categoría.

Sin duda un muy buen producto calidad/precio recomendable al 100%. Os dejo un vídeo (en inglés) para que tengáis una mejor explicación.

Las chicas son guerreras

No hace muchos años preguntar a la gente si sabían quién era Agustí Roc suponía una utopía. Hace 3 años, qué digo 3 años, hace poco más de 1 año hacer la misma pregunta a la misma gente y cambiando el nombre por el de Kilian Jornet suponía la misma decepción para los corredores de montaña.

Del mismo modo que hasta hace recientemente poco tiempo nos miraban de manera “rara” la gente que nos veía por la montaña corriendo por sitios por donde la mayoría suben caminando… y con su merecido esfuerzo. Quién no ha escuchado de fondo aquello de “Estos están locos”…

Con el paso del tiempo y con el auge del populismo del deporte son muchos los deportitas de élite son más conocidos, principalmente el reciente campeón del mundo de Skyrunning.

Pero… ¿qué pasa con las chicas? Preguntamos a la gente si nos saben decir el nombre de la reciente ganadora del campeonato del mundo de Skyrunning… ¿o mejor no nos queremos deprimir con sus respuestas?

Nombres como Núria Picas, Nerea Martínez, Mireia Miró, Emma Roca, etc… por citar algunas de las atletas de élite de casa ofrecen unos rendimientos excelentes en el 99,9% de cursas de montaña en las que participan.

A nivel internacional podemos hablar de Lizzy Hawker, Anna Frost, Darcy Africa, Fernanda Maciel o la irrupción de esta temporada Emilie Forsberg.

Hace relativamente poco tiempo también resultaba “extraño” el encontrar a chicas en las salidas de pruebas de montaña, especialmente ultras, me refiero claro esta a atletas populares y no a atletas de élite, las cuales hace bastante más tiempo que se prodigan por este tipo de pruebas.

La tenacidad y la capacidad de sufrimiento que tienen las chicas respecto a los chicos es mucho mayor, y no porque lo diga un servidor, seguramente de esto no os tengo que convencer a ninguno de vosotros.

Para muestra un botón, en la pasada edición de Cavalls de Vent con un tiempo insoportable, frío, agua, nieve y con la mayoría de los corredores retirados o bien por hipotermia o bien por precaución a no entrar en estado de esta, acabaron 13 corredoras. La primera clasificada, Núria Picas, realizó el recorrido en 10:34:42. Además de batir el récord femenino de la prueba, las 3 primeras clasificadas (Picas, Frost y Forsberg) se colaron el top 10 de la clasificación general. ¿Que hubo muchos retirados? Ellas jugaron con las mismas cartas que todos.

Qué se puede decir de Lizzy Hawker, más conocida como Madame Montblanc por haber ganado en 5 ocasiones la mítica prueba alpina (168km y +9600m). En 2011, con un recorrido íntegro realizó el recorrido en poco más de 25 horas, mientras el ganador, Kilian Jornet, invirtió 20 horas y media.

Hace apenas unas semanas Fernanda Maciel realizó su proyecto White Flow. Consistía en recorrer el Camino de Santiago corriendo y sin asistencia… a favor de los niños con cáncer, ¡y realizó los 900 km en 10 días! Todo tesón, capacidad de sufrimiento, superación y constáncia.

Revisar las marcas de estas corredoras en cualquier prueba que realizen es constatar que están más que capacitadas para codearse con cualquier individuo del sexo masculino… y ¡encima pasarle la mano por la cara! Bromas a parte, estos resultados han hecho que muchas casas comerciales hayan apostado fuertemente por ellas y las patrocinen. Del mismo modo estas casas comerciales han apostado fuerte por ellas lanzando ropa técnica de altísimo nivel según sus necesidades específicas y de las que el público femenino en general se puede aprovechar.

Pero como todo en este mundo, en más de una ocasión al deporte femenino no se le da el valor real que tiene, sobretodo por parte de los medios, ya que para la mayoría de corredores de montaña el poder compartir cursas con la élite mundial femenina resulta todo un honor y un privilegio.

No resulta nada extraño comprobar cómo los espectadores que se encuentran en la montaña viendo el paso de los corredores se vuelcan animando a estos, pero los chillidos de ánimo y aplausos se multiplican al paso de cada una de ellas.

Así que ya sabéis… ¡Las chicas son guerreras!

Novedades Salomon 2013

En la recta final del año 2012 muchos empezamos a pensar en la próxima temporada. Insaciables. Así nos podríamos definir la mayoría de corredores de montaña, no hemos acabado una cursa o un entreno que ya estamos pensando en la siguiente.

Lo mismo nos pasa con el material. Almenos a algunos entre los que me incluyo. Hace apenas 1 mes y medio adquirí mi último par de zapas y ya estoy fisgoneando con novedades y nuevas cosas que las marcas punteras puedan sacar a la venta (que no provar con sus pros) para el público en general.

Si hablamos de marcas punteras en el trailrunning, entre algunas otras, tenemos que mirar hacia Annecy casa de la francesa Salomon que cuenta con una “plantilla” de trailrunners que quitan el hipo.

De todas las novedades que Salomon tiene preparadas para su lanzamiento durante el 2003, principalmente en primavera, me gustaría destacar 3, las cuales ya se presentaron en la feria Outdoor Retailer Summer Market a principios del mes de agosto.

La primera novedad sera la adaptación más “ergonomicamente” de las ya conocidas Hydrapacks. Se lanzará el Salomon Sense Hydro S-Lab pack. En la actualidad podemos encontrar las Hydrapacks en dos tamaños, Soft flask en 148 ml. y Soft flask en 237 ml.

Los que ya dispongáis de estos Soft Flask habréis podido comprobar de la comidad que representa salir a correr con uno de ellos en la mano, no molestan, apenas pesan y no es tan “engorroso” como correr con un bidón de 500 0 750 ml enganchado a la mano.

Con el Salomon Sense Hydro S-Lab pack se va un paso más allá y se acopla un Soft Flask a un guante y con un cierre para sostenerlo mejor. Totalmente ergonómico. El guante utiliza Sensifit y se muestra totalmente suave y ventilado con un buen agarre del Soft Flask que hace que no tengamos que ir “sujetando” con nuestros dedos la botella constantemente.

Puede ser un buen artículo de venta… para los que les moleste tener que sujetar un Soft Flask, personalmente llevo 1 mes corriendo con uno de ellos en la mano para mis tiradas de 20-25 km y resulta cómodo incluso sin el guante.

La segunda novedad a destacar serían las próximas Salomon Sense Mantra… y no penséis que me he equivocado al escribir la palabra que sigue a Sense.

En la pasada edición de Cavalls de Vent 2012 una de mis curiosidades era saber con qué zapatillas iban a correr los pros. Así Kilian calzaba unas Sense (al igual que Núria Picas), Kupricka nos sorprendía con sus típicas minimalistas, Emma Roca con sus inseparables Hoka, Tófol con unas Slab 4 y dos “sorpresas”; la primera, ver a Miguel Heras con unas SpeedCross 2 (las utiliza mucho) y la segunda… ¿Qué zapatillas lleva Emelie Forsberg?

Las Salomon Sense Mantra las han definido como el “paso previo al minimalismo”, entendiendo minimalismo como zapas de drop igual o inferior a 4 mm. Como escribí en posts anteriores la adaptación al minimalismo debe de hacerse lenta y paulatinamente, de lo contrario podemos a llegar a provocarnos lesiones.

Con las Mantra podremos ir adaptando nuestra forma de correr más hacia la técnica correcta para correr “minimalista”. De una forma natural el tipo de zapa nos hará correr más de metatarso pero sin llegar a abandonar la protección y amortiguación que necesitamos todavía para este paso al minimalismo. Además con el sistema EndoFit nos permitirá la opción de correr sin calcetin para poder tener todavía un mejor contacto con el suelo sin que las pequeñas piedras que puedan entrar en la zapa nos hagan parar continuamente.

Y la tercera novedad, algo en lo que hace tiempo se viene trabajando (pude encontrar algunas fotos hacia el mes de junio), unas zapas a las que he marcado para tenerlas como “exposición” en el comedor de casa. Las Salomon S-Lab Sense Ultra.

A la mayoría si os hablo de las Salomon S-Lab Sense ya no os tengo que descubrir nada, podéis encontrar multitud de “reviews” que dan amplia explicación de la grandeza de estas zapas. Pero… (siempre existe un pero) ¿¿se podía gastar un runner de “a pie” más de 150 € en unas zapas que, según la marca francesa, no nos recomendaban alargar su vida más allá de los 200 km?? Para muchos esto representa zapatillas nuevas cada… ¡¡dos semanas!! Cierto es de que se tratan de unas zapas específicas de competición, que no deberíamos utilizarlas para entrenar, etc… etc… Pero somos como somos y nos gustaría llevarlas puestas hasta para andar por casa.

Las Salomon S-Lab Sense Ultra no pierden el alma de las Sense, continúan siendo unas zapas para competición, con un drop de 4 mm y a falta de conocimiento de PVP seguro que estaran en la línea de sus hermanas. Pero a diferencia de las Sense con estas podremos alargar su vida más de esos 200 km, han añadido una suela algo más duradera, más reforzada en la zona del talón y… y han dejado todo lo demás como las Sense, porque esos es lo que son, unas Sense en toda regla.

Estas zapas siguen estando bajo el marco conceptual de “voladoras”, presentándose ultra ligeras, con lo que para corredores con ritmos de carrera que no sean altos no es la mejor de las opciones.

Como véis esto es un no parar… ¡Quién da más!

Minimalismo 1.0

En la pasada edición de Cavalls de Vent me rondaba una duda. Seguramente una tontería para muchos pero una curiosidad para mi (y para alguno más tengo que confesar).

Entre el cartel de participantes elites que acudían a la cita de Bagà se encontraba Aton Kupricka, corredor del equipo New Balance. A Kupricka se le ha empezado a conocer (muchos corredores de montaña le conocíamos de hace tiempo) hace relativamente poco en nuestro país. No resultaba muy extraño decir su nombre y que la gente te mirara con cara de extrañeza, bueno también decías el nombre de Kilian Jornet y te miraban con la misma cara, gracias a un programa de TV3 parece que ahora todo el mundo se íntimo suyo.

Kupricka es el actual abanderado del minimalismo, con todo lo que ello abarca. Escucharlo hablar sobre minimalismo es escuchar cómo explica una filosofía de vida en vez de hablar de las zapatillas que lleva (en lo que sólo se fijan muchos).

La duda que me rondaba por la cabeza antes de la Cavalls era si Kupricka sería capaz de correr con sus New Balance Minimus la dicha cursa.

Es cierto que ha corrido muchas pruebas de trail running con ellas, pero la orografía de la cursa que pasa por la Serra del Cadí tiene zonas algo “especiales” para ese tipo de zapa (y más con las condiciones climáticas del fin de semana de la carrera).

Nos plantamos en la salida y… allí aparece él, con sus New Balance Minimus dispuesto a correr una prueba con 12000 metros de desnivel acumulado. Cierto es que para la segunda mitad de la prueba pueden paracer un buen calzado (mucha pista para poder correr bien), pero para la primera mitad, a mi modo de ver, más técnica y con bajadas más “especiales”  las veía una apuesta arriesgada.

Pero no era el único que corría con las “mal llamadas” zapas minimalistas. No. Jornet, Picas, Conway y más atletas del Salomon team y otros que no eran del Salomon team corrieron con “minimalistas” también.

Nadie se piense que me he vuelto loco no, Kupricka corrió con unas New Balance con un drop (diferencia de la suela entre la parte delantera y la trasera) de 4mm, y los otros corredores antes mencionados corrieron con las Salomon Sense… con un drop de 4 mm igualmente.

En el libro “Born to Run” de Christopher McDougall se explica la procedencia del minimalismo, la tribu de los Tarahumara que podían correr millas y millas en sus sandalias y la história de Caballo Blanco.

Al igual que entiende Kupricka, en el libro se entiende el minimalismo no sólo como con qué tipo de calzado corremos, si no con el hecho de correr con “lo mínimo”, en general.

A mi modo de entender comparto en gran parte la visión de este minimalismo, el salir a correr con el menor equipamiento posible pero con el necesario, no por llevar cuanto menos mejor tenemos que forzar una “pájara” en un entreno largo o no cargar con un cortaviento en salidas en las que nos va a hacer falta.

Recuerdo que en mis primeras salidas largas por alta montaña (más de 2500 metros) mi Salomon Skin Slab 5L parecía que iba a reventar. No cabía nada más. Cosas y cosas y más cosas por el simple hecho de “por si acaso”. Hasta el punto en que en muchas ocasiones se ha hecho hasta incómodo el correr con ese “lastre” en la espalda.

En la última Cavalls recuerdo haberle dicho a mi compañero; “- Creo que llevo demasiadas pocas cosas en la mochila”. Incluso llevando el material obligatorio y algo más, tenía la sensación de que llevaba poca cosa.

Esta claro que cambia mucho si se trata de un entreno donde no nos pueden “asistir” en ningún punto o si estamos en una cursa donde encontraremos un avituallamiento cada X kilómetros y encima una bolsa a mitad de recorrido (de aquí que muchos élites vayan con lo mínimo, por el buen soporte que tienen en algunos puntos de la cursa).

El tema de las zapas da mucho de si, incluso pudiendo llegar a afirmar que corro minimalista…. pero con unas zapas con control de pronación y plantillas. Pero esto ya es motivo para verlo en la siguiente entrada del blog.

¡Salud y metros!

Se veía venir…

Antes de ponerme a escribir hoy me gustaría que quedase claro que no pretendo ofender a nadie ni enfadar a la gran familia del colectivo trail running, mucho menos a empresas privadas que hacen esfuerzos para atendernos en momentos complicados.

Como todos sabéis este fin de semana pasado se disputó Cavalls de Vent 2012. Podría escribir una crónica de mi participación pero no serviría de nada. Del mismo modo que de poco pueden haber servido las indicaciones que di sobre el recorrido dadas las condiciones meteorológicas del sábado.

El viernes en el briefing previo de carrera ya nos avisaron. El parte meteorológico era muy impredecible y no se podía afirmar con ciéncia cierta que condiciones nos encontraríamos al día siguiente. Dadas estas circumstáncias la organización planificó 2 recorridos alternativos (como en el año pasado) y la opción de retrasar la cursa en el caso de que haciendo esto pudiésemos salir “en seco”.

Efectivamente salimos en seco con un cielo amenazador hasta llegada la hora y media de cursa. En ese momento las primeras gotas nos hicieron ser optimistas y seguir para poco después tener que parar a colocarnos los impermeables. Algunos teníamos la esperanza de que cesara pronto.

Lejos de nuestra realidad no cesó. Ya en Niu de l’Àliga empiezan los abandonos, todo y no ser un punto de abandono la organización gestiona la evacuación de más de 100 personas.

El terreno se volvía impracticable, bajando del Coll de la Trapa hasta Serrat tardamos en bajar un sendero que se baja en 5 minutos normalmente como unos 25. Una pisada en falso era ponerse perdido de barro.

A todo esto la temperatura baja y la lluvia que se intensificaba por momentos. Todo empezaba a tener mala pinta para los “populares”. ¿Sólo? No, los profesionales también se veían obligados a retirarse por hipotérmia en Prat d’Aguiló.

Camino de Prat d’Aguiló todo empieza a dejar de tener sentido, cada vez tengo más frío y abrir las barritas para comer se hace harto complicado. De ahí a las primeras sensaciones de hipotérmia hay una delgada línea. A mi compañero, tocado en una rodilla, le digo que mejor dejarlo en Prat d’Aguiló, no me lo estoy pasando bien y no tiene ningún sentido seguir en estas condiciones. Tenemos más a perder que a ganar. La montaña no quiere que hoy se la moleste y así lleva 8 horas advirtiéndolo.

Dentro del refugio de Prat d’Aguiló la escena es casi de la guerra civil. Gente con mantas térmicas, una estufa rodeada, castañeo de dientes por doquier, hipotérmias, suero, etc… Abandonamos. En poco tiempo nos devuelven a Bagà. En la cena lo comentamos con más amigos, lo nuestro es un hobby, para pasarlo mal no nos pagan.

Al día siguiente al despertar mi compañero me dice que alguien ha muerto en la cursa. Mazazo. Se veía venir. En aquellas condiciones no se podía esperar nada bueno. En el desayuno nos reparten el comunicado de la web y alguien tweetea el nombre de la persona. Teresa. Se me hiela el cuerpo. Entro en la página de corredors.cat y se confirman todos mis malos augurios. Teresa Farriol. Se veía venir y esta vez le tocó a ella desgraciadamente.

Se me cruzan por delante la conversación que hemos tenido con ella esta mañana, estaba animada, quería hacer sub 17, su marido Pau le haría seguimiento en algunos puntos de control y ella se mostraba contenta. Nos animaba a seguir adelante para bajar de sub 16. Gastamos bromas y seguimos cada uno a nuestro ritmo. Más adelante, en el Coll de Comafloriu la volvería a pasar, ¿Cómo vas Teresa? Bien, bien! algo de agua pero bien! iba mejor abrigada que yo. Y ni falta hace decir que tenía mucha más experiéncia que muchos de los que estábamos allí.

En la habitación de al lado donde dormíamos se encuentra uno de los chicos que saco a Teresa de la Serra Pedregosa. Nos cuenta con la voz entrecortada la situación de anoche. La verdadera situación y no la que se ha contado en los medios. Patético.

No es el momento de hacer leña del árbol caído pero esto se pudo atajar antes. Si se hubiese hecho la opción de 48 km hubiese sido más segura, no hubiésemos pasado por temperaturas tan bajas y seguramente todos estaríamos hoy en casa con nuestros seres queridos.

Entiendo que recortar una prueba no es del agrado de un organizador, mucho menos cuando has traído a los mejores corredores del mundo, pero no todos somos capaces de hacer el recorrido en 10 horas. Muchos en 8-9 horas todavía estaban a medio recorrido al borde de la hipotérmia.

Espero que lo sucedido este fin de semana nos sirva a todos, corredores primero y organización después, para aprender una lección de qué debemos hacer en cada una de las circunstáncias.

Desgraciadamente nadie nos va a devolver a Teresa.

Cavalls de Vent tramo 5

Refugi del Gresolet (1243 m) – Ermita Sant Martí (990 m) – Refugi Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m), 26 km.

De todos los tramos descrito en estas anteriores entradas este es el más largo de todos. Nos vamos a enfrentar a 26 km como un único tirón pero que, como veréis, nos van a pasar mucho más rápido que, por ejemplo, los 28 que habían des de la salida hasta el refugio del Serrat de les Esposes, en el que la mayoría de gente puede tardar unas 5-6 horas. Como veréis a continuación hay muchos tramos corribles y a buen ritmo, en el caso de que tengamos algo de fuerzas guardadas.

Salimos del Refugi del Gresolet por la parte de atrás y encaramos la pista que nos viene adelante, van a ser unos 200 metros hasta que encontremos a nuestra izquierda un pequeño sendero señalizado con las marcas de la cursa. Ahí iniciaremos el ascenso al Coll de la Bauma (1577 m). No se trata de un gran desnivel acumulado, ya que tan sólo vamos a subir 300 metros de desnivel positivo, pero dependiendo de cómo hayamos comido anteriormente se nos puede atragantar más o menos.

Al principio cruzaremos un pequeño bosque con suelo de tierra y con raíces de árboles de por medio, al ser en subida no hay mayor problema que asegurar bien nuestros pasos para no resbalar en algún momento, para posteriormente pasar a un camino ancho lleno de hojas de los árboles que cubren nuestras cabezas. En el último tramo de ascenso volvemos a coger un sendero estrecho y con algo más de desnivel hasta llegar arriba. Sin darnos cuenta ya habremos superado un Coll más en busca de nuestro objetivo, por lo que seguiremos restando kilómetros.

Pasado este Coll aparece ante nosotros un ligero descenso en el que se puede correr bien, o si más no trotar, el piso no muestra complicaciones, inicialmente por un sendero para pasar después, a la altura de Els Terrers, a una pista. Nos dirigimos hacia el Coll de la Bena (1439 m), paso que apenas se aprecia con un ligerísima subida más anecdótica que sufrida.

Seguimos adelante y llegando a un punto donde encontramos una pista ancha de frente que nos llevaría hasta Gisclareny, tomamos un sendero estrecho a izquierdas, iniciamos el sendero y a nuestra izquierda pasamos junto a la Font del Coll de la Bena, la última vez que pasé por allí iba seco de agua y todo y eso, decidí no beber allí, me dió poca confianza.

Sendero abajo vamos avanzando bajando del Coll de la Bena y en dirección a nuestro próximo avituallamiento, nos encontramos con una sendero con el piso de tierra y lleno de hojas muertas de la arboleda que nos acompaña, hay que vigilar ya que con la humedad del rocío podemos sufrir algún resbalón. Intermitentemente también encontraremos alguna piedra suelta que no nos será de más importáncia a la hora de esquivar.

Llegados al Collet de Murcarols (1151 m) pasamos a una pista ancha (esta pista es la misma que cruzamos en el Coll de la Bauma y… la misma por la que llegamos al Refugi de Lluís Estasen). Continuamos por esta pista con ligero descenso hasta dejarla por otra más estrecha que nos aparece a nuestra izquierda que nos hace llegar hasta la Ermita de Sant Martí del Puig (990 m).

En Sant Martí del Puig encontramos de nuevo otro avituallamiento, este compuesto por bebidas, gominolas, galletas y bollería. Miguel Heras llegó aquí con un tiempo de 7h 17min en 2011. Este representará el último punto en el que podamos abandonar. Si decidimos salir de aquí tenemos que saber que ya deberemos de llegar a meta con nuestros própios recursos.

El avituallamiento lo encontramos en lo que sería el “patio” de la ermita, salimos de él y cruzamos la pista que hemos dejado para adentrarnos de nuevo en un sendero algo más ancho que los que hemos encontrado hasta ahora. Este sendero nos hará ir hasta una pista que nos llevará hasta Cal Cerdanyola. Aquí encontraremos una fuente donde, en caso de havernos olvidado de cargar agua en Sant Martí, podremos aprovisionarnos.

Dejamos la pista que gira a derechas y tomamos el camino que encontramos a nuestra izquierda. El sonido del agua del río se hace notar y en condiciones de calor, se agradece remojar las piernas allí.

Empezamos la subida hacia el Refugi de Sant Jordi por els Empedrats. Inicialmente el camino que nos encontramos es de tierra, básicamente sendero en el que vamos ganando altura muy poco a poco. Es llegado ha els Empedrats, própiamente, que el camino se transforma en un contínuo saltar entre bloques de piedra, cruzando el pequeño riachuelo de lado a lado en un par de ocasiones. Esta parte resulta una buena excursión para poder hacer con niños dejando el coche en Cal Cerdanyola y subir hasta St. Jordi y después Coll de Pendís (a apenas 1,5 km).

Subiendo els Empedrats dejaremos en un par de ocasiones senderos estrechos en el Estret d’Escriu que nos harían llegar a Escriu, por donde sigue la cursa, para eliminar la picardía de algunos… el control en el Refugi de Sant Jordi.

Seguimos subiendo por el Torrent del Pendís y después de aparecer a un claro podremos ver las luces del refugio al que nos dirigimos, hay que subir hasta él para el control y avituallamiento y después bajar otra vez un poco (10 metros) por el mismo camino para coger la ruta que nos llevará hasta Bagà.

En el Refugi de Sant Jordi (1565 m, km 72,54) encontramos el último avituallamiento hasta llegar a meta. Aquí encontraremos bebida, fruta, frutos secos, gominolas, bollería y caldo. El vencedor de la pasada edición llegó a este punto en 8h 01min.

Salimos del refugio, bajamos 10 metros y giramos a izquierdas, empezamos con unos metros llanos para rápidamente empezar una bajada hasta Escriu, se trata de un camino ancho (no es ni mucho menos una pista) en el que encontramos bastante piedra suelta, pero en el que se puede correr bien. Si cogemos un buen ritmo en este tramo podemos adelantar mucho tiempo.

Al final de esta bajada encontraremos una casa a mano derecha del camino, Escriu, en este punto llanea unos metros para después empezar la subida al Coll d’Escriu (1509 m) y última subida en nuestro itinerario. La subida se inicia por la pista por la que vamos para después de unas curvas dejarla por un sendero (aquí no recuerdo si a izquierdas o a derechas, ya que la última vez que pasé me colé y seguí por la pista que nos hace llegar al mismo sitio), en la parte final de este sendero la subida es pronunciada y si vamos justos de fuerza se nos va a hacer algo larga.

Una vez llegados arriba vemos la pista que dejamos anteriormente y la que debemos de seguir, a partir de aquí TODO bajada… y de las rápidas. Recomendable volver a comer algo en este punto para que nos ayude a llegar con fuerzas durante la bajada y el tramo final.

Iniciamos la bajada por una pista ancha pero con un piso irregular, muchas piedras sueltas en el camino y surcos de agua que ha bajado préviamente por allí. También encontraremos hojas muertas durante todo el tramo. Si todavía nos quedan fuerzas podemos coger una buena velocidad de cruzero de aquí hasta el final, sin cebarnos, pero sin parar. La bajada se alarga y alternamos curvas a izquierdas y curvas a derechas y llegados al Clot d’en Pere debemos seguir por la pista principal ya que a nuestra derecha aparecerá un camino con un cartel que pone Bagà, este camino nos haría llegar a la carretera sin pasar por el pueblo de Grèixer (a 4 km de meta).

Continuamos bajando y llega un punto en el que cruzamos una especie de puente y el camino empieza a llanear, en la distancia podremos ver las luces del pueblo de Gréixer (1102 m), dejamos el pueblo a nuestra izquierda y seguimos bajando por la pista que tenemos delante, curva a derecha abierta, curva a izquierda cerrada, pendiente, una señal de ceda al paso y… salimos a la carretera que viene de Bagà y se dirige al Coll de Pal.

Tomamos la carretera dirección Bagà, 100 metros de llano para ir perdiendo pendiente, seguimos avanzando a buena velocidad, trotando pero sin parar. Con el asfalto nuestras articulaciones puede que nos duelan algo más, pero ya lo tenemos. En 4 km podremos decir que hemos acabado Cavalls de Vent 2012. El tiempo será lo de menos.

Llegados a Rigoréixer dejamos a nuestra izquierda un edificio y a nuestra derecha un área de picnic. Unos metros más adelante giramos a derechas por la pista en ligera bajada que nos aparece delante. Cruzamos el puente hacia el otro lado y volvemos a ir a parar a un sendero estrecho. Básicamente en ligerísima bajada y llaneo y con algún pequeño repecho de 10 metros. Vamos a desembocar a una pista algo más ancha y al Cámping Bastareny.

Bajamos un trozo hormigonado, giramos a la derecha, 50 metros más y estamos en la carretera que lleva a Gisclareny. Giramos a la izquierda y en poco más de 1 km estaremos en nuestro destino. Llegando a Bagà giramos a la izquierda y… aparece ante nosotros una subida en asfalto de 150 metros, con algo de desnivel para ya nuestras fatigadas piernas, pero ya que estamos aquí y nos queda nada… ¡es el momento de marcarse una serie hasta arriba!

Acabamos el repecho, giramos por una calle y callejeamos muy poco para salir a las escaleras de delante de donde nos hacen el briefing el viernes. Ya estamos, la gente nos aplaude. El tiempo da igual. 20 metros, cruzamos el arco de llegada, suena el chip y se acabó. ¡Somos finishers de Cavalls de Vent 2012! (Miguel Heras marcó récord en 2011 con un tiempo de 8h 57min)

Una vez en meta es hora de saludar a los que conozcamos, abrazarnos y si hace falta llorar de emoción, ¿porqué no?

La organización nos dirá dónde podemos ir a buscar la bolsa que dejamos en Prat d’Aguiló, allí mismo tendremos comida, pasta principalmente, para reponer fuerzas y recuperar algo (si es que podemos recuperar algo). También hay un servicio de fisioterápia para que nos puedan atender en caso de que lleguemos con la musculatura sobrecargada o con una ligera tendinitis.

De allí a descansar todos y a la entrega de premios al día siguiente.

Esta ha sido una pequeña descripción del recorrido de Cavalls. Espero que os haya sido de ayuda a conocer un poco más el recorrido y si más no, haceros una idea de lo que viene después de cada refugio. En el briefing del viernes (hoy) explican mejor que yo el recorrido, por lo que es muy recomendable ir. También nos tendrán al día de las últimas predicciones meteorológicas para saber si vamos a ir más o menos “hidratados” durante la prueba.

Deseo que todos los que participéis tengáis una buena cursa y podáis cumplir vuestros objetivos. A los que no podáis participar, ¡no os preocupéis! Hay más años que kilómetros, y si más no, siempre se puede disfrutar del recorrido entrenando.

Gracias a todos, ¡Salud y montaña!

Cavalls de Vent tramo 4

Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi de Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m), 14,4 km

En el primero de los post explicativos de la Ruta de Cavalls de Vent escribí que partía el recorrido en 4 tramos, cuando realmente tendría que haber dicho en 5 tramos. Fallos de cálculo que espero me podáis perdonar, ¡prometo no añadir más kilómetros!

En nuestra última entrada nos quedamos cambiándonos de ropa y comiéndonos el plato de macarrones con atún en el refugi de Prat d’Aguiló. Y como también escribí anteriormente, a mi parecer, aquí empieza la cursa para muchos. Devolvemos la bolsa a la organización y nos disponemos a empezar a subir al Pas de Gosolans (2430 m), será la última vez que estemos por encima de los 2000 metros de altura.

Una vez dejada la bolsa cogemos el sendero que hay a la derecha de los stands de la organización para empezar nuestra ascensión, el primer tramo es suave, con piso de tierra y prado que no hace incómodo nuestro avance. Si subimos de día veremos a lo lejos diminutas personas que avanzan por la subida, si por el contrario la noche nos ha ganado terreno las vistas serán espectaculares, un goteo de frontales que se mueven como luciérnagas en la oscuridad de la montaña. Simplemente precioso.

A medida que vamos ganando altura la pendiente se acentúa y el terreno cambia. Empezamos a encontrarnos más piedra y dejamos atrás el sendero de tierra, el prado ya es una utopía. Seguimos por camino estrecho dejando a nuestra derecha y al fondo de todo el refugio de donde hemos salido, todavía podremos ver cómo van llegando corredores y cómo el movimiento es frenético allí abajo.

En poco más de unos 40 minutos estamos arriba (hablando siempre de mortales, extraterrestres a parte), a partir de aquí una pequeña bajada de 300 metros y encaramos el camino hacia Serra Pedregosa. A nuestra izquierda quedará el Comabona, des de donde se accede por un sendero que pasamos de largo. Rápidamente empezamos a llanear por un prado hasta llegar al Clot Palomar donde giraremos levemente hacia la derecha y el sendero se convertirá en piedra suelta y tierra, este tramo de día es muy bonito y si nos coincide en una puesta de sol más todavía (si esta nublado no veremos ni una ni la otra cosa muy a nuestro pesar).

Salimos de este tramo compuesto por piedras y nos dirigimos, todavía llaneando y en un ligero descenso hacia Prat Llong, volvemos a ganar velocidad corriendo a través del prado que nos rodea. Tenemos que llegar hasta el final del prado y después girar a nuestra  izquierda para seguir con el camino, este se convertirá rápidamente en una pista estrecha y llena de piedra suelta en la que deberemos correr con cuidado ya que cualquier pisada en falso puede hacer que nos torzamos un tobillo con cierta facilidad.

La bajada que viene por delante es de este estilo, pista estrecha, con piedra suelta y ligera inclinación. Después de un buen rato bajando por esta pista y con unos zig-zags por camino más estrecho llegaremos a una pista más ancha y con mejor terreno que nos llevará hasta el siguiente refugio, Lluís Estasen.

Antes de llegar debemos superar esta pista que se hace muy larga pero en la que podemos correr… y a muy buen ritmo. Empieza el momento de sacar aquello que hemos ido reservando hasta ahora para poder imprimir algo de velocidad a nuestros pasos, pista ancha, buen piso y en ligera bajada. Ideal para ganar algunos minutos al crono o para trotar y recuperar algo las piernas, dependiendo de cómo vayamos, pero sobretodo, terreno ideal para comer, comer y volver a comer.

Siguiendo por la pista la dejaremos por un sendero que asciende a nuestra derecha, empieza a ganar algo de desnivel con rapidez y en breve empezamos a escuchar el motor de la “burra” a gasoil que tienen encendido para dar luz, 3 minutos más y veremos la luz del refugio.

Llegamos a Lluís Estasen (1668 m) y encontramos el CP7, con un avituallamiento de bebidas, frutos secos, algún pastelito, galletas, gominolas y té caliente. Miguel Heras llegó aquí en 5h 59min. El tiempo en que alguno de los mortales llegábamos a Serrat de las Esposes… ¡27 km atrás! Los que lleguen a este refugio de día se pueden considerar unos privilegiados, las vistas del Pedraforca des de aquí son impresionantes. Se erige delante nuestro imponente. En este punto podemos llevar ya unas 12-13 horas de cursa tranquilamente.

Salimos del refugio dirección sud siguiendo las marcas de la organización y pronto tomamos un camino estrecho a nuestra izquierda, a través de él volvemos a la pista que hemos dejado anteriormente, la cruzamos y nos introducimos en otro sendero estrecho. Aquí rápido se empieza a ganar desnivel y desnivel y desnivel, la bajada es pronunciada y en condiciones de que esté mojada es muy resvaladiza. No se trata de una bajada técnica pero si que se trata de una bajada en la que hay que poner los 5 sentidos para no dar con nuestras posaderas en el suelo (y ojalá si pasa sean las posaderas). Nos encontraremos trozos en los que tendremos que saltar algún pequeño desnivel, muchas raíces por el suelo y alguna que otra piedra por medio.

Durante la bajada cruzaremos un tramo donde se suele encharcar bastante de agua. Se encuentra en un trozo donde dejamos este camino estrecho y pasamos a uno más ancho, dependiendo de dónde pisemos podemos llenar nuestra zapatilla de barro… o puede que nos llegue hasta el tobillo.

Pasado este camino más ancho volveremos a introducirnos en un sendero más estrecho, la bajada ya no es tan pronunciada como anteriormente y ahora podemos trotar con más facilidad. Si se pasa con la luz del día se puede ver al fondo el Refugi del Gresolet. Seguimos trotando hasta que dejamos de perder desnivel y el camino llanea. En poco menos de 4 km hemos perdido 400 m de desnivel, un 10% negativo de media que nos hace ver el fuerte desnivel inicial del tramo.

Justo antes de llegar al refugio emprendemos una ligera subida de 300 metros que nos llevará hasta el jardín que hay delante del refugio. En el Refugi del Gresolet volvemos a encontrar un avituallamiento completo, bebida, caldo, fruta, frutos secos, pan con tomate y el año pasado tenían pasta. Este punto también es punto de abandono. Igual que en los anteriores. Organización, dorsal y para casa. El campeón del año pasado llegué aquí con 6h 23min des de la salida. Media hora tardó des de Lluís Estasen hasta aquí. La gente de “a pié” tardamos poquito menos de 1 hora en hacer este tramo. Teniendo en cuenta que probablemente lo pasemos de noche y debamos ir con cuidado en la bajada inicial.

En este refugio es importante volver a comer. Nos queda una subida no muy larga pero si muy cansina seguida de una bajada hasta el siguiente avituallamiento y deberemos ir cargado de fuerzas. Tenemos que pensar que a partir de este momento todos los kilómetros que vamos pasando descuentan.

A partir de aquí sólo nos faltará un último tramo, el más largo, 26 km pero el más corrible de todos los tramos, lo que hará que si hemos guardado fuerzas (como os venía anunciando en anteriores entradas) podamos pasar estos km con bastante rapidez (comparando el tiempo que llevamos hasta ahora).

Mañana el último tramo, Refugi del Gresolet (1243 m) – Refugi de Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m).

Cavalls de Vent tramo 3

Refugi Serrat de les Esposes (1551 m) – Refugi dels Cortals (1610 m) – Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m)  15,96 km

De entrada vemos las diferencias entre las alturas en que se encuentran los refugios por los que vamos a pasar y pensamos… bueno, menos de 500 m de desnivel positivo, pero nada más lejos de la realidad.

Dejamos el refugi del Serrat de les Esposes dirección a una cuesta empinada que vemos justo enfrente, lo primero que se nos viene a la cabeza es; ufff, y acabo de comerme tres trozos de pan con tomate y embutido… No hay que alarmarse, es el trozo más duro que nos vamos a encontrar hasta llegar al siguiente refugio (Els Cortals).

A media subida nos encontraremos una fuente a mano izquierda y seguiremos nuestra subida, son apenas 300 metros hasta llegar arriba donde nos vamos a encontrar un pequeño prado y la pista que salía del refugio a nuestra derecha. Avanzaremos a través de ese prado siguiendo un sendero que se ha hecho con el paso de los caminantes y corredores que han pasado por allí con el paso del tiempo.

Seguimos adelante y después de una ligerita subida volvemos a salir a la pista que salía del Serrat. Por ella podemos trotar cómodamente o caminar rápido. Justo alcanzado un paso de puente canadiense (ese que hay atravesados bigas de hierro en el suelo a modo de desagüe) giraremos a la izquierda introduciéndonos de nuevo por un sendero que nos llevará paralelos a la pista. De todos es sabido que es más agradable caminar por un sendero que hacer kilómetros y kilómetros pisteros, que ya nos llegarán.

Durante este momento vamos a ir atravesando un pequeño bosque cubierto de árboles, aquí vamos a encontrar marcas blancas y verdes también junto con las marcas del propio Cavalls. De nuevo el suelo se ecuentra salpicado de raíces y principalmente de tierra. En mis dos últimos pasos por aquí (finales de agosto y 1 de septiembre) encontré árboles caídos en medio del sendero, sin mayor problemas a izquierdas o derechas encontraremos sitio suficiente como para esquivarlos y seguir cómodamente nuestro camino.

Llegados a un claro volvemos a ver la pista de grava-tierra a nuestra derecha, iniciamos una ligera bajada prado a través hasta llegar a ella y poder avanzar unos metros hasta encontrar un desvío a derechas que nos indica a la Font Freda y Refugi dels Cortals. En este primer tramo avanzaremos por un pista más estrecha que la que hemos dejado, los árboles nos volverán a cubrir ofreciéndonos sombra y a nuestra derecha iremos encontrando zonas de picnic con mesas y barbacoas (que nadie se pare aquí a hacerse unas butifarras…). Llegados a la Font Freda pasaremos por encima de zonas con agua proveniente de la fuente (como si nos fuera a preocupar con las previsiones metereológicas).

Poco a poco la pista se va estrechando hasta que después de una bajada un poco pronunciada tomamos un sendero a nuestra izquierda. De nuevo el suelo se vuelve en tierra, alguna piedra suelta y alguna raíz también. Unos metros más adelante, y cuando el bosque a nuestra derecha ya clarea podremos ver el Refugi dels Cortals, nuestro siguiente avituallamiento donde llegamos en menos de 1 hora des de la salida del Serrat. Avanzamos cómodamente y por una zona donde se puede trotar con facilidad hasta llegar al siguiente refugio.

En el Refugi dels Cortals (1610 m. PK 33,24) encontraremos un avituallamiento basado en bebidas, fruta, frutos secos, galletas y gominolas. Miguel Heras llegó aquí en 2011 con un tiempo de 3h 29min. Aquí (si nos encontramos con los mismos colaboradores que el año pasado) ya nos ponen en aviso: comed que ahora viene una subida que se las trae, y hasta el siguiente refugio (Prat d’Aguiló) hay un buen trozo.

Razón no les falta, hasta Prat d’Aguiló nos quedan 11 km en un tramo que la própia Anna Frost ha calificado como el más complejo de toda la prueba. No está de más volver a comer algo aunque hace apenas 5 km que comimos en el Serrat.

Después de haber cargado fuerzas salimos del avituallamiento y cogemos la pista que hay justo enfrente del refugio a mano izquierda, avanzamos por esa pista durante 5 minutos para, después de pasar un abrevadero que nos queda a nuestra izquierda, abandonar esta pista principal (que nos llevaría de nuevo al Coll de la Trapa) y coger la que nos aparece a la derecha. Seguimos por esta pista de buen piso y muy corrible hasta que justo en una curva a derechas de 120º encontramos en una piedra en el suelo a la derecha una X. En ese momento hay que girar a mano izquierda y coger el sendero que nos llevará hasta el Coll de Pendís.

Este tramo es nuevo para este año, en 2011 se seguía recto por la pista hasta empezar la ascensión al Coll de Vimboca, la verdad que la organización nos ha hecho un favor a todos, a los que van primeros y a los que vamos últimos. La subida del Coll de Vimboca por donde el año pasado era imposible de correr, ni tratar… y a duras penas caminarla dignamente, por no decir de algunos tapones que se formaban.

El sendero del Coll de Pendís se encuentra en buen estado y bien marcado, suelo de tierra y restos de hojas de los árboles hasta que nos encontramos unos 300 metros con un acentuado desnivel positivo. Pasado este repecho vuelve a llanear y llegamos al propio Coll. A nuestra izquierda vamos a encontrar un camino que nos indica que por allí se baja al Refugi de Sant Jordi, en poco más de 1 km estaríamos allí, y todavía nos faltarán muchos más kilómetros para llegar en realidad.

Continuamos atravesando el prado y nos dirigimos a la subida del Coll de Vimboca, menos dura que por el otro tramo. De aquí en adelante vamos a encontrar un contínuo sube-baja lleno de piedras y con algunas de las subidas en fuerte desnivel positivo, hasta en ocasiones teniéndonos que ayudar de las manos para superarlo. Esta es la zona de la Serra de la Moixa y del Serrat de la Muga.

Llegados al Collet de les Vaques vemos a nuestra derecha un fuerte desnivel y si adelantamos la vista veremos la bajada por la que tenemos que pasar. Esta bajada es muy parecida, por no decir idéntica, a la que hemos hecho des del Refugi de Niu de l’Àliga hasta el Puig de la Canal Freda. Piedra pequeña suelta y tramos de tartera. Una vez abajo giraremos a la izquierda y seguiremos un pequeño ascenso que nos llevará hasta el Pla de les Creus. Impresionantes las vistas que vemos a nuestra izquierda del Serrat dels Terrers.

En este punto se nos abre un rayo de esperanza… a nuestra derecha, en la distancia, podemos ver ya el Refugi de Prat d’Aguiló. Pensamos que ya estamos ahí, ya lo tenemos. Y nada más lejos de la realidad. Durante gran parte del trayecto que nos queda hasta llegar vamos a ir viendo el refugio y parece que no llega nunca…

Durante un buen rato seguiremos subiendo y bajando por tramos con roca suelta a ratos y tramos de tierra en otros momentos. En este momento nuestra mente empezará a pensar sólo en una cosa (y si no después me lo podréis contar), el plato de macarrones con atún que dan en el avituallamiento. Simple. Sencillo. Pero ningunos macarrones saben tan ricos como esos llegados este momento.

En los últimos 400 metros antes de llegar al refugio ya escuchamos el alboroto de la gente, corremos por la “carena” de un prado donde se puede trotar con facilidad. Miguel Heras llegó a mitad de Cavalls en 2011 en 4h 49min, los ciudadanos de a pie llevaremos entre 8 y 9 horas al llegar aquí. A unos 200 metros antes de llegar nos encontraremos a alguien de la organización que por un walkie va “cantando” los números de los dorsales que van llegando. El motivo no es otro que a nuestra llegada un voluntario rápidamente tendrá preparada nuestra bolsa, la que dejamos en la salida, sin demorarse en tiempo (otro 10 por la organización).

En este avituallamiento encontraremos, además de lo que hemos visto en los anteriores, el famoso plato de macarrones, caldo caliente  y este año barritas gracias a una marca de nutrición deportiva.

Igualmente este refugio es un punto donde se puede abandonar. El mismo procedimiento que en el Serrat. Se le comunica a la organización, se entrega dorsal y a esperar a que te bajen hacia Bagà.

La mayoría de gente utilizamos este punto para cambiarnos de ropa, camiseta, calcetines, algunos dejan otras zapatillas en la bosla, etc… y coger la ropa de abrigo que se vaya a necesitar para pasar las horas de noche que vayamos a necesitar para completar el recorrido. No es bueno demorarse mucho tiempo ya que venimos con el cuerpo caliente y rápidamente podemos empezar a coger frío, recuerdo que el año pasado a las 18:00 de la tarde quedarse allí 15 minutos era empezar a tiritar… con la térmica puesta incluso. Una vez no necesitemos más la bolsa la devolvemos a la organización que nos la volverá a entregar en el Pavellón de Bagà.

Es importante cargar fuerzas, hidratos de carbono para la siguiente subida que nos viene por delante. Para muchos la carrera se acaba aquí (cada año menos) y para muchos otros la carrera empieza aquí. Estamos en el kilómetro 44,2, “sólo” nos quedan por delante 40 kilómetros más y ya hemos hecho la mayor parte del desnivel positivo. Si hemos sido inteligentes y hemos guardado fuerzas (y pata) en la medida que cada uno pueda ir guardando, los próximos kilómetros nos van a pasar muy rápido.

Próximo tramo Refugi Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m)

Cavalls de Vent tramo 2

Refugi Niu de l’Àliga (2520 m) – Refugi Serrat de les Esposes (1511 m) 14,56 km

Como os avancé ayer, este tramo es corto (menos de 15 km) pero no hay que subestimarlo ya que puede seguir comiéndose nuestras fuerzas a un ritmo que no pensamos y que posteriormente nos daremos cuenta.

Salimos del Refugi de Niu de l’Àliga por la parte opuesta a la que hemos entrado, giramos un poco a la izquierda y a escasos 100 metros vamos a encontrar el inicio de la bajada. Ya des de este punto vamos a ver hacia donde nos tenemos que dirigir. La vegetación es nula y el suelo por el que vamos a correr ahora al inicio es de piedrecitas sueltas con algo de tartera a los lados.

La bajada es muy empinada, con un pronunciado desnivel negativo, aquí nuestras rodillas van a sufrir un poco y nuestros cuádriceps se van a cargar un poco más. Hay que llevar especial atención a levantar bien las piernas ya que de lo contrario podemos tropezar con alguna de las piedras sueltas que nos vamos encontrando y el tortazo puede ser de aúpa, por no decir que podemos llegar abajo del valle más rápido que  los que vayan primeros…

Después de bajar un rato nos iniciamos a subir una “tachuela” pequeña, el Puig de la Canal Freda, una subida sin más importáncia que nos va a llevar de nuevo a una bajada menos pronunciada que la anterior.

Esta bajada nos llevará hacia la Pleta del Llamp, las vistas des de aquí sobre la Cerdanya son increíbles. Durante el descenso hasta aquí vuelve a aparecer la vegetación, nos encontraremos arbustos bajos y algún que otro árbol. La bajada invita a trotar y a estirar algo las piernas, el sendero es estrecho y debemos aumentar nuestra atención ya que si bajamos a un ritmo elevado quizás debamos hacer algún “recto” en algún tramo. Recomendación: siempre hacedlo hacia la izquierda, parte alta de la montaña, si se os ocurre hacerlo hacia la derecha… el recto será muy recto!

Una vez pasada la Pleta del Llamp nos dirigimos hacia la subida del Coll de Jou, nos encontramos distintas señalizaciones que nos indican X kilómetros hasta el Coll de Jou, pero parece que no llegue, volvemos a empezar a ascender metros, no con mucho porcentaje de desnivel pero todo suma, aquí los toboganes se suceden, subimos un poco, bajamos otro poco y volvemos a subir y a la que nos queremos dar cuenta hemos pasado el Coll de Jou sin percibirlo ya que no encontramos ninguna señalización arriba.

La bajada del Coll de Jou es muy parecida a la anterior bajada, sólo que aquí encontraremos ya más arboleda con su consecuente incoveniente, las raíces del camino. De nuevo el sendero es estrecho, de tierra y muy corrible a excepción de tramos donde tenemos que saltar algún pequeño desnivel o cruzar algún desnivel a distintas alturas (1 metro como mucho). El sendero invita a trotar a un ritmo cómodo (recordad que hay que ir guardando, sólo llevaremos unos 17-18 km) pero tenemos que extremar la precaución con los esguinces. Pisar mal una raíz de las que hay puede significar convertir nuestro tobillo en una pelota de tenis, y esto significaría abandonar, con la consecuéncia de que todavía deberíamos llegar hasta el siguiente refugio.

Una recomendación personal es volver a comer algo antes de llegar a Penyes Altes, el tramo 2 es corto pero desgasta, la subida a Penyes Altes nos va a desgastar y si queremos poder trotar algo en los trozos que nos vamos a encontrar delante es una muy buena opción el echarse algo al estómago en forma de carbohidratos.

Pasamos el Coll de la Miquela y nos dirigimos hacia Penyes Altes, el camino va ganando desnive progresivamente hasta el último kilómetro antes de Penyes altes donde los números en el marcador de altura empiezan a aumentar. La subida es escarpada y a mitad de ella encontraremos el peor tramo, mucha inclinación y un suelo de tierra que se desliza algo (si llueve, como anuncian, aquello puede ser un barrizal… y subiendo). Pasado este tramo de unos 40-50 metros la pendiente suaviza algo (no mucho) pero el camino se hace más practicable, en apenas un momento estaremos arriba.

Una vez arriba giramos rápidamente a la derecha, sin hacer pico en Penyes Altes. Las vistas des de aquí también son impresionantes, vemos todo el Plà del Moixeró y parte del recorrido que nos viene en breve por delante.

En la bajada de Penyes Altes hay que tener precaución también, no tiene mayor complicación en general pero algunos tramos són delicados. Empezaremos bajando con bastante desnivel por suelo de tierra para llegar a un punto en donde hay un fuerte desnivel en roca, que deberemos sobrepasar de piedra en piedra. No hay que preocuparse pero hay que ir con cuidado, el año pasado la organización (un 10 por ellos) puso allí una cuerda a la que te podías agarrar para bajar ese tramo, con lo que ayudaba bastante.

Seguimos adelante y superamos el pequeño Collet Raset, si de aquí giráramos a la izquierda llegaríamos al pueblo de Gréixer a través del Canal de la Serp, pero nos toca seguir adelante hacia el Plà del Moixeró. Como hemos podido comprobar des de lo alto de Penyes Altes esta zona es preciosa. Prado y  más prado atravesados por senderos. En este trozo no tendremos que ir con cuidado ni con piedras, ni tarteras, ni cosas por el estilo. Aquí debemos ir con cuidado con los “pasteles” que dejan las vacas, y les da igual que sea en medio del sendero por donde pasamos, es más, me parece que si lo hacen en medio les parece hasta mejor.

A trozos el sendero tiene un ligero desnivel positivo y a trozos un ligero desnivel negativo, aquí podemos utilizar la técnica del “CaCo” (caminar-correr) para llegar hasta el final del Plà donde nos desviaremos a nuestra derecha al llegar al Coll de Moixeró. Si en este punto de la ruta siguieramos por la pista que sale del Coll del Moixeró llegaríamos al Refugi de Sant Jordi, de ahí que puede que en este punto nos encontremos algo de público que después volvamos a ver en el Sant Jordi.

Seguimos por nuestro desvío a la derecha y rodearemos el Morro de Moixeró hasta ir a salir a una pista. El camino de la ruta de Cavalls de Vent nos haría seguir recto y hacer una bajada muy pronunciada pero el recorrido de la cursa nos hace coger esa pista a izquierdas dirección el Coll de la Trapa. El motivo es que la zona a cruzar es zona de cría del urogallo y no es lo más recomendable para el medioambiente hacer pasar a mil personas corriendo por allí.

La pista anima mucho a correr, y a correr rápido, pero como siempre, guardar, cabeza, guardar. Al principio la pista tiene una inclinación negativa suave para después de unos zig-zags ir haciendo toboganes. El suelo aquí es irregular, alguna piedra suelta pero si cogemos el camino bueno (como dirían los de la F1 “la trazada”) no tiene porqué incordiarnos.

Justo antes de llegar al Coll de la Trapa la pista gana algo de inclinación positiva. Aquí vamos a encontrar un punto de control, que no un avituallamiento. El motivo es controlar que los corredores no “atajen” por la ruta “original” en vez de por la ruta de la cursa, y se ahorren unos buenos kilómetros. A la que vayamos pasando alguien irá cantando nuestros dorsales a otra persona que los anotará. Seguiremos la pista a la derecha (si fuésemos a la izquierda acabaríamos en el Refugi dels Cortals) y debemos ir con cuidado ya que en apenas 100 metros abandonamos la pista por el margen derecho para entrar en un sendero con fuerte pendiente. Este sendero cruza un arbolado y arbustos más abajo con un nivel de inclinación importante, apenas es 1 o 1,5 km para ir a desenvocar de nuevo a la pista original de la ruta. En cursa este anterior sendero se encuentra bien marcado, ha sido habitual el encontrarme este verano a gente entrenando que desconocía de este rodeo por el Coll de la Trapa y que hacían el camino “original”. Nada por lo que preocuparse, más kilómetros y listos.

De nuevo cogemos una pista en la que la arboleda nos va a ir protegiendo del sol durante todo el tramo, inicialmente llana para ir ganando progresivamente inclinación negativa. Vamos escuchando el riachuelo a medida que vamos bajando, curva de 180º a izquierda y curva a 180º a derecha y encaramos el Torrent del Graó de l’Os. Seguimos bajando por la pista bastante cómoda y un poco más adelante de cruzar un trozo de 3 metros de hormigonado que sirve para la evacuación del agua debemos cruzar el río a derechas.

Seguimos más adelante y parece que cogemos algo de desnivel positivo para rápidamente bajar por un camino estrecho a nuestra izquierda, volvemos a cruzar el río e iniciamos el ascenso final hasta el Refugi del Serrat de les Esposes, nos quedan apenas 10 minutos y llegaremos, antes nos encontraremos ganando algunos metros de desnivel y cruzando un pequeño prado. Des de aquí ya se escucha el jaleo del refugio, se puede acceder en coche y es punto de retirada para los que lo deseen. Mucho público arriba y se agradece que en los últimos 10 metros la gente te anime, seas quien seas, y vayas con el tiempo que vayas.

Aquí nos vamos a encontrar el primer avituallamiento sólido además de la bebida, frutos secos, gominolas, fruta, etc… vamos a encontrar pan con tomate y embutidos. Conviene volver a comer de nuevo, ya que llevaremos ya 28 km de cursa y cerca de las 5-6 horas.

En este punto de avituallamiento también hay asisténcia médica, puede que se empiecen a hacer las primeras ampollas o tengamos las primeras rozaduras y aquí os pueden echar una mano.

Del mismo modo es un punto donde nos podemos retirar en caso que no podamos seguir más. El procedimiento es sencillo, se busca a alguien de la organización, se le dice y le entregamos el dorsal. A partir de aquí esperar que llenen una furgoneta con más retirados y nos dejarán de nuevo en Bagà.

Como veis es un tramo de apenas 15 km pero en el que vamos a encontrar de todo, subidas, bajadas, llanos, piedras, tierra, prados, pistas y senderos. De ahí que lo coja mentalmente como un tramo de la cursa. Del anterior refugio hasta aquí podemos tardar entre 2h – 2h 30min. Miguel Heras en 2011 tardó en llegar a este punto 2h 59min, cuando algunos llegábamos a Niu de l’Àliga él y Kilian ya nos sacaban 15 km.

Mañana el 3r tramo, Refugi Serrat de les Esposes – Refugi dels Cortals – Refugi de Prat d’Aguiló

Cavalls de Vent tramo 1

Aprovechando estos pocos días que quedan para el Ultra de la sierra del Cadí, voy a intentar explicaros el recorrido de Cavalls dividido en tramos a lo largo de 4 entradas.

Para la división de los tramos me baso en algo muy personal o si más no cómo planifico mentalmente mi cursa para ir avanzando y estructurando poco a poco la que se me viene encima…

TRAMO 1: Bagà (786 m)-Refugi Niu de l’Àliga (2520 m) – 13,61 km

No me he equivocado con las alturas no. Tampoco me he equivocado con el kilometraje. En el primer tramo de Cavalls, el que va de la salida, ese momento mágico en el que suena “El último mohicano”, hasta llegar al Refuigio de Niu de l’Àliga vamos a ascender +1734 m en 13,61 km de distancia, o lo que es lo mismo, nos enfrentaremos a una pendiente media del 12,74%… teniendo en cuenta que alguna ligera bajadita y algún que otro llano nos vamos a encontrar. Todo esto para empezar a calentar la musculatura, y los pulmones, porque a partir de pasados los 2000 metros de altura la falta de oxígeno empezará a hacer mella en nuestros músculos.

Una vez dada la salida des del centro del pueblo de Bagà (plaza de las arcadas) bajamos por la calle principal y hacemos un corto recorrido de poco más de 1 km por 3-4 calles del pueblo, calles anchas donde no se estorba la gente pero que sirve para estirar algo el grupo. Pero sólo algo.

Rápidamente nos encontraremos con un tramo de carretera que nos llevará hasta el primer contacto con una pista de tierra que dejaremos para seguir ganando metros por un sendero “monte a través” a nuestra izquierda. Es bastante común que se formen tapones en el inicio de estos senderos, el grupo no se estira los suficiente en esos escasos kilómetros previos y todavía estamos muy frescos y nos vemos capaces de hacer alardes de fuerza.

Por este sendero seguiremos ganando altura, en algunos tramos llanea un poco más y en otros el desnivel se constata al inicio del repecho, nada por lo que preocuparse.

De vuelta cruzaremos una pista y de nuevo a otro sendero estrecho, aquí casi que hay que pedir tanda para poder entrar, el tapón que se forma es bastante grande y algunos no nos cargamos de suficiente paciéncia como para esperar (ni que fuésemos a quedar los primeros…). Más adelante encontraremos un tramo llano en el que se puede trotar bastante cómodo, estirando un poco las piernas.

Después de haber vuelto a ganar altura nos cruzaremos con una pista que seguiremos a mano izquierda. Son unos 2 km de pista ancha, donde al trote se va cómodo ya tiene poca inclinación. Esta pista nos llevará hasta el “Paller de Dalt” a través de unos zig-zags que hace, propicios para seguir la distancia más corta entre dos puntos, la linea recta.

En el “Paller de Dalt” nos encontramos una esplanada que nos lleva hasta el inicio de la subida a la Collada Grossa, aquí el desnivel se acentúa y seguramente debamos seguir el paso que llevan los que nos preceden… o los que van detras deban llevar nuestro paso, ya que se hace complicado el poder adelantar.

Salidos de la Collada Grossa giramos a la izquierda y encaramos el camino hacia el Canal de la Mata, aquí la vegetación se cierra y el camino se nos oscurece un poco, el suelo se encuentra salpicado de piedras sueltas durante al menos 400 metros, después volvemos a salir a un sendero donde seguiremos ganando altura hasta cruzar la carretera que se dirige al Coll de Pal. En este punto nos encontraremos a bastante gente animando.

Cruzada la carretera seguiremos ganando altura por un camino más abierto y después de un par de zig zags llegaremos al Cap de la Devesa donde se allana el camino y las piernas nos pediran trotar un poco. Más adelante encontraremos a nuestra derecha la carretera que hemos cruzado antes y un párking de tierra y giraremos en bajada hacia la izquierda. De aquí hasta llegar a nuestro primer avituallamiento encontraremos todo bajada.

Llegamos al Refugi del Rebost (km 7,50 – 1640 m), primer avituallamiento, el ganador de la anterior edición (Miguel Heras) llegó a este punto en 53:20. Este primer avituallamiento se basa principalmente en líquidos, algo de fruta y alguna gominola. Si vamos bien y llevamos líquido suficiente se podría llegar a no parar aquí.

Saliendo del Rebost tomamos el camino a derechas y después de cruzada la pista empezamos a incrementar la inclinación, pasamos por una fuente a nuestra izquierda y cruzamos un pequeño prado con bastante pendiente, cruzamos otra vez la pista y seguimos ganando inclinación hasta llegar a un sendero estrecho a mano izquierda en el que se pueden recuperar bastante bien las piernas, y el que vaya bien puede trotar. Al final de este sendero volvemos a coger inclinación hasta cruzar una pista que deja a la derecha otro párking de la carretera que sube al Coll de Pal.

Cruzamos de frente y volvemos a coger un sendero lleno de raíces que nos llevará hasta el Pla de Bagà, pasamos de ir cerrados por los árboles a un prado amplio donde simplemente tenemos que seguir recto… hasta que giramos a la izquierda. Justo de frente veremos una pista por donde puedan subir 4×4… y nos acordaremos de toda la subidita que llevamos ya, pero justo en ese punto es donde se gira a izquierdas para dirigirnos a un tramo estrecho y llano hasta llegar a les mines de la Barita.

Des de este punto veremos parte de lo que nos queda por delante de subida, la subida hasta la Collada de Comafloriu (2184 m). Después de llanear un poco rápidamente nos encontraremos con una pared que nos hará relentizar nuestro paso. Encontraremos principalmente suelo de tartera con piedra suelta y más arriba pasto.

Llegados a la Collada… veremos todavía que hay que ascender algo más, cruzamos el prado que tenemos delante y seguiremos ganando metros y metros. Una vez arriba podremos contemplar como la vegetación cambia bastante, pasamos a ver rocas y piedras y sorteamos algún paso entre rocas para llegar al Cap del Serrat Gran (2402 m). Aquí ya vemos nuestro primer objetivo, el Refugi de Niu de l’Àliga, pero nos queda un último esfuero.

Después de una bajada algo pronunciada por camino estrecho de tierra y con piedras en los márgenes iniciamos la corta subida al Puig de Comabella, aquí iremos cresteando y si decide hacer viento ese día… soplará y soplará. Pasados 10 minutos llegaremos a una planicie donde un último repecho de 100 metros nos llevará a Niu de l’Àliga (2520m y 13,61 km, Miguel Heras llegó aquí en 1:42:04) para poder disfrutar de las impresionantes vistas que hay des de aquí y poder “asaltar” el segundo avituallamiento, líquidos, fruta, frutos secos y alguna gominola (el año pasado rascamos hasta galletas).

Este es el primer tramo que me marco en la cursa, son casi 14 kilómetros continuos de subida, con algún pequeño descanso que sirve para estirar las lumbares y las piernas y en el que hay que regular mucho. Es el tramo donde más desnivel positivo acumulado seguido vamos a encontrar. Empezar fuerte aquí, por la inércia de la cursa, porque todavía vamos frescos y nos sentimos con fuerza, etc… puede significar pagarlo más adelante.

En este segundo avituallamiento es recomendable comer, comer y beber. Pensad que el corredor medio puede llegar aquí con 3h  – 3h 45 min des de la salida de la prueba, si no hemos comido durante el trayecto hasta aquí ahora es el momento.

Si el día amanece frío, aquí arriba hará mucho más, hace cerca de 1 mes (1 de septiembre) con día frío y rachas de viento fuertes la sensación térmica era de estar bajo cero. Unos guantes, unos manguitos y un gorro de running son materiales que ocupan muy poco y que nos pueden prevenir de pasar más frío (recordad que el calor se va por los extremos del cuerpo).

Para el tramo des de el Rebost hasta Niu también son recomendables unos bastones, ya se que todos queremos parecernos a los que van rápido y llegan primero que van casi casi que en calzoncillos (que le pregunten a Krupricka) pero unos bastones en pendientes con mucho desnivel nos ayudarán a descargar las lumbares y a reducir la fatiga en nuestros cuádriceps e isquiotibiales en un 15-20%.

Mañana os detallo el 2º tramo de Cavalls, corto pero… ¡con un poco de todo!