Archivo del sitio

Antigua-Betancuria por los Guanches

IMG_1507Si existe una parte positiva de estar fuera de tu hábitat común es la de que cada nuevo entreno lo haces por zonas desconocidas y descubriendo espacios, terrenos y lugares que hasta hace poco ni sabías que existían.

En estas exploraciones te puedes llevar agradables sorpresas y otras no tanto, puedes hacer un cálculo aproximado del tiempo o distancia a recorrer y sin previsión previa se alarga la distancia o nos sale una hora más de entreno sin tenerlo preparado.

Personalmente me gusta correr por zonas nuevas, descubriendo nuevas subidas, nuevas bajadas, nuevas crestas y poniéndome en la base de la montaña y decir, a ver si llego hasta aquel punto, o voy a subir por aquí para seguir por allí y acabar en aquel otro lugar. En el 99% de las veces desde abajo se ve muy fácil… hasta que nos ponemos a darle zapatilla.

 En el último entreno de montaña decidí desplazarme en coche hasta Antigua, para llegar a Betancuria cruzando la Degollada del Marrubio (no confundir con otra palabra eh! Jeje). La distancia si trazamos recto es de 5 km ir y la misma distancia volver. Pero 10 km se quedaban cortos para lo que quería hacer y la opción de hacerlo dos veces quedaba descartada. Aquí es cuando empezamos a decir, bueno, de momento llegamos hasta allí arriba y luego ya vemos.

 IMG_1503Salgo de Antigua y tengo que correr un par de km por asfalto, mis rodillas se resiten algo, estos días estoy corriendo demasiado por asfalto y empiezo a parecer un abuelo de 70 años algunos días al levantarme.

Al salir del pueblo empiezo a ver las primeras marcas de PR (pequeño recorrido) blancas y verdes que me van a acompañar hasta arriba, una ascensión de 500 metros en vertical para 2,5 km que prometen. El zig-zag en el que entro me hace amena la subida, pero el sol de justicia va castigando poco a poco. Esta zona me recuerda a algún vídeo que he visto de la Transvulcania, terreno árido volcánico y en continua ascensión.IMG_1499

Llegados a la Degollada del Marrubio me encuentro con el cruce de el GR que cruza la isla de norte a sur que cuenta con 150 km, se puede hacer por etapas, y un día de estos caerá, ni que sea en 3 etapas… De aquí a Betancuria tan solo queda 1,5 km de pronunciada bajada, pero decido seguir el GR en dirección Pájara (a 13,4 km). Al poco de correr por el GR me doy cuenta de que voy bajando demasiado y lo que quiero es ir subiendo y bajando, así que media vuelta hasta llegar de nuevo a la Degollada.

Des de allí se ve un mirador un par de lomas más allá, de allí hasta los Guanches (una estatua de los horiundos de Fuerteventura) hay una ligera bajada, así que para allí que me voy. Al llegar a los Guanches un montón de turistas haciendo fotos, algunos se me quedan mirando como si hubiesen visto aparecer un extraterrestre, en ese momento me acuerdo de las caras que ponían algunos en Barcelona años atrás cuando subía corriendo al Turó del Home y después a les Agudes, pocos locos corriendo por la montaña tienen que haber por aquí.

De los Guanches empiezo a bajar hasta Betancuria por un camino estrecho en el que se puede correr muy bien, da gusto ir cómodo y poder ir brincando, lástima que hace un mes estaba mucho mejor de forma, se nota que en las bajadas me faltan dos puntos…

IMG_1504

Llegados a Betancuria me equivoco de camino y acabo subiendo a la Degollada otra vez pero montaña a través, estos son los beneficios de correr por la montaña, que por donde pase una cabra tu también puedes pasar… a veces.

Una vez arriba de la Degollada me paro a contemplar el paisaje, puedo ver ambas costas de la isla, la del este y la del oeste, según como puedo llegar a ver hasta el Cotillo (a 40 km), y estoy seguro que en días claros se puede llegar a divisar Lanzarote.

IMG_1505

Empiezo a bajar por el zig zag que me hizo subir hasta aquí antes y en ocasiones corto camino haciendo un recto, de nuevo al asfalto y al coche otra vez. La cervecita del final no me la quita nadie, dos horas con un calor de justicia (27º para el mes de abril) y ni una sombra en todo el entreno.

Transgrancanaria y Transvulcania 2014 están cada vez más cerca…

Corriendo en la nieve

Man running in snowPara los que vivimos cerca de la costa el pasado fin de semana ha sido algo diferente, por llamarlo de alguna manera.

Toda y la grandeza del territorio donde vivo, cerca de Barcelona, tengo los Pirineos a poco más de 1 hora en coche y las escapadas a la alta montaña pueden ser bastante frecuentes, sin tener que recorrer grandes distancias o tener que pasar demasiado tiempo conduciendo.

Que nieve a escasos 100 metros por encima del nivel del mar tampoco es algo usual. Por lo que las condiciones de meteo de la noche del viernes al sábado pasado nos dieron como premio 5 centímetros de nieve en a poco más de 200 metros de altura.

A los que nos gusta correr por la montaña, que nos cubran de blanco los lugares típicos de entrenamiento es como mínimo un regalo de reyes, ni que sea un poco retrasado por la fecha.

Se entiende que las personas que estan acostumbradas a tener estas condiciones de meteo no les suponga ninguna novedad correr por la nieve, pero para nosotros, los de “can fanga” como se nos conoce… pues es hacernos sentir un poco niños pequeños, sólo nos falta parar a hacer un muñeco de nieve.

Así que el sábado las zapas puestas, bien abrigados (gorro, guantes, térmica, etc…) y el gore-tex encima y a la montaña bien temprano que lo que queremos pisar es nivel polvo y no los barrizales en lo que se convertiría unas horas después.

Al ser nieve polvo no nos hacían falta zapas con clavos, con unas zapas con un buen grip la fotoo con un buen taqueado íbamos a tener suficiente (yo calzaba las Salomon Slab5 Softground), y os puedo confirmar que agarraban como las que más.

Correr por la nieve tiene su qué. Des de luego nos va a exigir un esfuerzo mayor que correr por terreno normal, por el que solemos entrenar a diario, la musculatura va a sufrir menos impactos por la amortiguación de la nieve, pero nos va a suponer una mayor potencia al no tener la misma estabilidad que en suelo firme.

Del mismo modo (si vamos con cuidado) vamos a fortalecer tobillos, rodillas y caderas, ya que trabajaremos indirectamente ejercicios de propiocepción, pero hay que ir con cuidado, si nos emocionamos en demasía también nos podemos torcer un tobillo, una rodilla o acabar de morros en el suelo. Y es que no saber lo que hay debajo del manto blanco tiene sus riesgos también.

Más sobre correr con todo nevado… o sabes muy bien por donde vas, o todos los caminos te parecen iguales. En nuestra salida del sábado suerte tenía de que con los compañeros de fatiga que iba sabían muy bien por los senderos que íbamos, porque incluso habiendo pasado por ellos en más de una ocasión, había momentos que bien bien me parecían todos los caminos iguales.

Como dicho, para muchos no es parecerá ninguna cosa nueva, pero para otros… ¡No podemos correr en nieve cada día!

Os dejo un video de Anton Krupicka corriendo en invierno y sobre la nieve… con unas Minimus MT00… sin comentarios.

Entrevista a Xavi Vázquez, entrenador personal y propietario de Eat&TrainClub

Logo Eat & Train jpgHace unos 15 años conocí a un chico espigado, delgado, con marcas de moreno ciclista en su cuerpo. Por aquel entonces corría para Sport Ter, pasó a Kelme amateur, Puertas Artevi y FC Barcelona. Se codeaba con la élite del actual pelotón ciclista mundial, por aquellos entonces todos amateurs, y salir a entrenar con él era un suicidio más que un entreno.

La falta de fortuna, o las características del mundo amateur para pasar a profesionales, nos privaron de un escalador que se reconvirtió y a día de hoy planifica entrenamientos (junto con su pareja, Mónica) en su gimnasio en Lloret de Mar. En Eat&TrainClub cuida hasta el más mínimo aspecto de los socios para la mejora del rendimiento deportivo de cada uno de sus socios, (y de un servidor también).

Os dejo la entrevista que le pudimos hacer entre sesión y sesión de entreno en sus instalaciones;

Trail Run.cat (TRC): Para los que no te conocen, preséntate.

Xavi Váquez (XV): Saludos corredores!! Mi nombre es Xavi Vázquez, tengo 33 años y actualmente vivo en Vidreres, aunque soy de Pineda de Mar. Trabajo en el sector del fitness y recientemente, junto a mi mujer Mónica, hemos abierto en Lloret de Mar nuestro propio centro: Eat & Train Club, un gimnasio de atención personalizada donde ofrecemos asesoramiento para todo aquel que a través entrenamiento y las oportunas modificaciones en sus hábitos alimenticios pretenda mejorar su físico. No somos un centro recreacional donde pasar la tarde deambulando ociosamente sin hacer nada provechoso. Nos encargamos de optimizar el tiempo que nuestros clientes pasan en nuestras instalaciones para que aprovechen al máximo el esfuerzo que realizan tanto a nivel de entrenamiento, como, por supuesto, de nutrición. El proyecto Eat & TrainClub ha sido la culminación de una transformación iniciada en mis últimos años como corredor ciclista de carretera. Ya en categorias inferiores pásabamos los meses de invierno en el gimnasio preparando una base muscular para poder “tirar” de ella el resto de la temporada. Con el paso de los años fuí comprendiendo que aquel trabajo ingrato que realizábamos fuera de temporada no era un capricho de nuestro preparador sino algo valiosísimo para afrontar con éxito y solidez las duras cargas de trabajo que aguardaban en la carretera. De ese momento de “lucidez” hasta la actualidad todo ha transcurrido bastante rápido… Los primeros pinitos como monitor del sistema de ciclismo indoor Spinning… mis primeras incursiones al entreno de otros grupos musculares que no fueran las piernas… mis primeras horas como monitor de sala… estar a cargo de una sala de musculación donde cada tarde pasaban decenas y decenas de socios… hasta la actualidad donde regento mi propio negocio y trato de aplicar todo lo mejor que he ido aprendiendo en estos años.

537903_269459196515215_1849826034_n
TRC: Últimamente has participado en cursas con muy buenas marcas (si me las puedes recordar). ¿Qué tipo de entrenamiento haces?

XV: En efecto, últimamente debido a la escasez de tiempo, tengo un poquito más aparcada de lo que quisiera la bicicleta y he optado por salir a correr. En las últimas fechas he participado en la popular Cursa de Nadal San Silvestre de Lloret de Mar (5 kms, 17’25”, posición 33º) y más recientemente el día 13 de enero en la Mar i Murtra de Blanes (20kms, 1h 26′ 16″, posición 84º). Mi preparación en ningún caso ha ido específicamente enfocada a buscar el mejor rendimiento en dichas pruebas. No soy corredor. Sin embargo, tengo una motivación añadida para tomar la salida en dichos eventos. Desde el mismo instante que abandoné la práctica activa del ciclismo de competición, me propuse desarrollar un concepto de entrenamiento global. Este concepto para mi significa el logro de un físico atlético y con un óptimo grado de desarrollo muscular paralélamente al entrenamiento de las capacidades cardiovasculares. Así pues mi rutina de entrenamiento diaria se compone de entrenamiento de cargas con pesas seguido de una sesión cardiovascular. El entrenamiento de musculación prácticamente nunca me suele llevar más de 30′, eso sí, a una intensidad máxima. Esto es pesos al límite de mis posibilidades en cada serie y breves periodos de recuperación entre series. Dicha intensidad sería imposible de sostener sin una buena base de entrenamiento cardiovascular. He ahi cómo mi entrenamiento cardiovascular contribuye a mejorar mi rendimiento con los hierros. Contrariamente a lo que muchos creen lo inverso también sucede. Un buen acondicionamiento y desarrollo muscular va ayudarnos a rebajar nuestras marcas y mejorar nuestros puntos débiles en deportes como el running, ciclismo, triatlón… Ese peso extra propiciado por la masa muscular ganada no es lo que va a volvernos más lentos…; al contrario, nos hará más eficientes en nuestros gestos deportivos e incrementará considerablemente nuestra potencia muscular… En definitiva, lo que debería preocuparnos sería arrastrar un par de kilos de más de grasa, nunca de masa muscular.

TRC: ¿Qué beneficios tienen las pesas para los corredores y en especial para el corredor de montaña?

XV: Tal y como he apuntado en la anterior pregunta, el entrenamiento con cargas se ha convertido en los últimos años más que en una moda, en una necesidad para todo aquel deportista de fondo que se tome en serio su deporte y los corredores de montaña no deberían quedarse al margén de sus beneficios. Llegados a este punto, quisiera puntualizar que más que de entrenamiento de “pesas”, a mi me gusta hablar de entrenamiento con cargas. Parece como si al hablar del entrenamiento con pesas nos convirtamos en autómatas ataviados con bambas y shorts, condenados a soportar soporíferas sesiones consistentes en ir acumulando series y repeticiones mientras no entendemos el sentido de ir deambulando de armatoste a armatoste si al fín y al cabo lo nuestro es levantar el polvo de los caminos…y además mañana nos van a doler hasta las pestañas! A diferencia de eso, lo que yo entiendo como entreno con cargas es un entreno específico adaptado a las particularidades, tanto técnicas como biomecánicas, de cada disciplina deportiva. Por un lado, este tipo de entreno no tiene necesariamente porque ser llevado a cabo en máquinas isocinéticas (sólo durante la fase inicial de acondicionamiento pueden sernos útiles), sino que pretende trasladar los gestos más habituales del corredor, ciclista, nadador, futbolista, etc etc….a un espacio indoor. Estos movimientos deben tratar de centrarse en los grupos musculares más implicados en cada deporte para que una vez en el exterior podamos incrementar nuestra eficiencia técnica al máximo y todo ello sin descuidar en ningún caso el entrenamiento global de todo el cuerpo para que no surjan desequilibrios que podrían acarrearnos futuras lesiones.

179302_252470694880732_1994936163_nTRC: ¿Cuáles son los principales grupos musculares a trabajar? ¿Por qué?

XV: Es evidente que el tren inferior va a acaparar gran parte de nuestra atención en las preparaciones físicas del corredor de montaña. Junto al trabajo de las piernas y glúteos, hay que poner especial énfasis en el trabajo del core ya que el centro de equilibrio y estabilidad de nuestro cuerpo pasa por tener una sección media lo más fuerte posible. Son inherentes al corredor las situaciones donde las complicaciones técnicas del terreno suponen una constante amenaza sobre el sentido del equilibrio. Es entonces cuando se ponen de manifiesto las capacidades de propiocepción y control de la sección media que han tenido que desarrollarse en el gimnasio. Además, como ya hemos advertido, no se debe caer en el error de descuidar otros grupos musculares asimismo relevantes para el corredor: espalda, pectorales, hombros, brazos….Si bien no para desarrollarlos, si para que no surjan descompensaciones de ningun tipo y, volviendo al discurso inicial sobre mi concepto de entreno global, para que el físico se desarrolle de una forma armónica y pareja. Por tanto, una vez focalizados los principales grupos musculares a trabajar, métodos como la propiocepción, la pliometría, el trabajo de transferencia, o los circuitos de fuerza-resistencia serán nuestros principales aliados para nuestros entrenamientos.en sala.

TRC: ¿En qué momento de la temporada recomiendas hacer pesas, al principio o durante toda la temporada? ¿Por qué?

XV: Yo recomendaría el entreno de cargas a lo largo de toda la temporada. La clave está en la periodificación. Resultará clave el introducir en cada fase de la temporada el trabajo físico adecuado en función de cuáles sean nuestros objetivos y en qué fechas estén. De este modo podríamos empezar la temporada con trabajo de acondicionamiento genérico básico -el que menos gusta…sí, ese que toca hacerlo en las desagradecidas máquinas-, para luego, progresivamente, ir derivando a algo más específico como trabajos de transferencia (por ejemplo, pasar de la prensa a una sentadilla con salto…o de unas flexiones a un skipping…) que podrían también ser ejecutado a modo de pliometría -ejercicios explosivos destinados básicamente a la ganancia de potencia) o de multisaltos. No estaría de más, una vez superada esas primeras semanas de entrenamiento dedicarle por lo menos un entreno semanal al trabajo de excéntricos. Este entrenamiento consiste en hacer de forma premeditadamente lenta y controlada la fase negativa de cada repetición, aquella en la que el peso movido vuelve al punto de inicio. Gracias a este entrenamiento la musculatura de nuestras piernas será capaz de afrontar las bajadas frenando sin peligro de lesión.
Para la parte central de la temporada reservaría los entrenos de en circuito de fuerza-resistencia consistentes en la realización de un grupo de ejercicios de forma seguida a fín de lograr un trabajo constante que abarque la mayor cantidad de grupos musculares. Por otra parte, habría que considerar la inclusión de ejercicios de propiocepción. Estos ejercicios tienen una importancia capital para sacar el máximo partido de la coordinación muscular de nuestros apoyos podales por más complejos que sean los caminos por los que entrenemos. Elementos de inestabilidad como fitball, bosus o bien ejercicios unilaterales serán aqui determinantes para el desarrollo de una correcta propiocepción.
Por último resaltar la importancia de un completo plan de estiramientos a lo largo de toda la temporada una vez concluído cada entrenamiento.

TRC: Muchos son los que piensan que haciendo pesas van a ganar kilos de peso y eso les impedirá ir rápidos o subir peor. Desmóntanos el mito.

XV: Bien, más que desmontar el mito tengo que hablar aquí de lo que habiendo experimentado por mí mismo he acabado por defender. Yo hace 10 años me dedicaba al ciclismo de competición en ruta. Por aquel entonces no llegaba, para mi 1,72 metros de altura, a los 60 kgs de peso. Mi físico por aquel entonces reunía todas las caracterísitcas del típico deportista de fondo. Inexistente masa muscular en el tren superior y piernas finas y fibradas. Hoy dia, después de una paulatina evolución, peso 80 kgs y estoy por debajo del 10% de porcentaje graso. He desarrollado un físico mucho más proporcionado que el de mi época ciclista nivelando el tren inferior con el tren superior. Muchos estaréis pensando, y os doy la razón, que cuando me dedicaba exclusivamente al ciclismo forzosamente mis carascterísticas tenían que ser aquellas. Sí, pero…¿tanto? Hoy peso 20 kilos más que cuando me ponía el dorsal en el maillot para competir con los que hoy son los primeros espada del pelotón nacional, y si me preguntaís si mi rendimiento sobre los pedales ha bajado mucho, teniendo en cuenta que no tengo los veinti pocos años de entonces, que salgo a pedalear un máximo de dos días por semana y que mi peso ha aumentado considerablemente, mi respuesta es rotundamente no. Sé que de ningún modo durante mis años ciclistas hubiera rendido como se esperaba si hubiera pesado los 80 kilos de la actualidad, pero estoy convencido que con un peso de entre 64 y 66 quilos podría haber alcanzado un rendimiento mucho mejor. Cuando actualmente pedaleo sobre cuestas o rutas que tengo muy bien memorizadas por tantos entrenos realizados, mi velocidad media, mis sensaciones físicas y mi recuperación en ningún caso reflejan la diferencia ni de peso ni de entrenamiento existentes entre las dos épocas. Con ello quiero concluir que un competidor profesional sí que puede estar mucho más condicionado por unos parámetros de desarrollo muscular que quizás un competidor recreacional. Sin embargo, tanto el uno como el otro se beneficiaran claramente de consolidar un óptimo desarrollo muscular, principalmente, en los grupos musculares directamente implicados en su deporte, pero también en aquellos otros grupos musculares secundarios que, aun quedando en un segundo plano, no conviene descuidar en absoluto. Ni que sea por evitarnos posibles lesiones. Añadir unos cuantos quilos de masa muscular a nuestro físico nos dará mayor fuerza, mayor entereza física en pruebas de gran fondo, un metabolismo más eficiente y una solidez física que nos mantendrá más alejados de las lesiones. Nunca he podido entender cómo deportistas que pasan horas y horas corriendo o pedaleando puedan tener grasa abdominal y una musculatura fláccida y carente de tono. Nutrición deficiente y desajustes de entreno tienen la respuesta. Hoy día no hay deporte que no fundamente sus entrenos en lo realizado en el gimnasio: pilotos de deportes a motor, jugadores de deportes de equipo y, también, deportistas de resistencia no deben dejar escapar los beneficios de este entrenamiento.248618_270315479762920_1753072098_n

TRC:  ¿Algo que quieras añadir?

XV: Como defensor del deporte entendido por el afán de conseguir un desarrollo holístico, creo que todas las disciplinas se pueden retroalimentar si se hace un uso ponderado y racional de cada una. Es primordial seleccionar cuidadosamente las metas individuales de cada atleta. ¿Qué tienen en común un ciclista profesional de btt, una nadadora de nivel nacional, un chico que juega en un equipo de fútbol amateur o un veterano atleta de carreras de gran fondo de montaña …? Aunque todos estén tanto sujetos a las caraterísticas de sus propios deportes como a su particular grado de implicación, todos ellos pueden alcanzar metas mayores si el trabajo en el gimnasio empieza a formar parte de sus agendas. El ciclista será capaz de incrementar la resistencia a la fatiga de su tren superior y espalda en las bajadas técnicas…., la nadadora avanzará mucho más en cada brazada que dé….; mientras que el joven futbolista saltará, esprintará y recuperará entre esfuerzos mejor que nunca lo ha hecho y el atleta blindará sus rodillas a la par que mantendrá una propiocepción igual o mejor que la de atletas más jóvenes…. Ahora fijaos en algo… Tenemos a un ciclista (acaso no se os carga la espalda y os duelen los brazos a los corredores en las largas travesías?), una nadadora (los corredores al fin y al cabo también bracean),  un futbolista (no necesitan los corredores en muchos casos la fuerza explosiva de un futbolista?) y un atleta de gran fondo….todos deportes bien distintos entre sí…pero que todos con nexo que los relacionan y hacen contemplar el deporte en sí como algo multidisciplinar. Existen muchos puntos de unión entre deportes a priori completamente diferentes. El sistema que los vincula es el concepto de entreno holístico….el lugar donde esto se desarrolla, ¡en el gimnasio! ¿A qué esperáis?

Como véis la combinación del trabajo con “hierro” y el correr por montaña se pueden conjugar de una manera en la que el trabajo realizado en un gimnasio nos permita ser más fuerte cuando pasemos a subir metros y metros.

Un poco de conciencia

Este fin de semana ha vuelto a pasar. Distintas pruebas, distintas condiciones y seguramente distintos casos. Este fin de semana han muerto (que yo sepa) 3 personas en cursas, dos en cursas de montaña y una en medio maratón.

En la Tenerife Blue Trail, prueba de montaña con distintas distancias, un participante varón de 42 años murió mientras disputaba la Media debido a un paro cardiorespiratorio.

En el Grand Raid de la Reunión, más conocido como la Diagonale des Fous, se encontró a un participante muerto a causa de una caída de 30 metros.

Y hoy en la Media Maratón de La Bañeza (León) ha fallecido otro corredor.

No quiero entrar a tratar cada uno de estos casos ya que, sin tener todos los datos, no se puede decir a causa de qué se dan estos casos que tanto desagradan a los que participamos en pruebas atléticas. Pero tristemente de un tiempo a esta parte cada vez más encontramos una falta de conciencia por parte de muchos que ponen su vida en riesgo sin ellos mismo saberlo.

No es necesario correr una Ultra de montaña, ni hacer un Ironman, ni cosas por el estilo. La mayoría de la gente de a pie no sabe que el mayor de los riesgos les puede venir en una cursa de 10 km, o de 5 km o en un medio maratón.

Correr un Ultra de montaña es totalmente destructivo a nivel articular y muscular, preguntádle a cualquier médico y os podrá decir lo que piensa, pero este mal se contrarresta con el entreno y “habituando” al cuerpo a las cargas de trabajo que se hacen durante los meses previos a una cursa de este tipo.

Esto no quita que en las salidas de algunas pruebas de montaña podamos encontrar a gente que no haya entrenado más de 20 kilómetros… y encima con poco desnivel. No resulta extraño entonces empezar a sufrir a partir del kilómetro 30 y seguramente para el kilómetro 40-50 ya no puedan ni con su alma.

Desde un buen comienzo debemos de ser conscientes de cuáles son nuestras limitaciones físicas… y psicológicas. Tenemos que tener los pies en el suelo y no imaginarnos que puedo hacer esto, puedo hacer aquello, etc… cuando realmente sabemos que ni estamos preparados ni hemos entrenado conscientemente. Y psicológicamente más. Resulta muy duro estar en medio de la noche, con la soledad de la luz del frontal siguiendo una pista o sendero durante horas estando solo, así como superar los momentos de “crisis” que nos puedan suceder a lo largo de las carreras.

Hace unos años en las salidas de estas pruebas sólo estábamos unos “locos” que nos daban por correr un montón de kilómetros sabiendo que al final nos dolería todo, de un tiempo a esta parte cada vez más son los que se “cuelan” aquí muchas veces sin saber a lo que se exponen.

Pero como os decía, esto no es lo peor. Los peores casos los podemos ver en cursas populares de 5 km, 10 km y media maratón. El hecho de que estas pruebas tengan un caracter “muy popular” invitan a mucha gente sedentaria a apuntarse. Gente que no tiene una preparación física mínima para realizar estas pruebas y que como resulta que son “las cursas del barrio” se inscriben arrastrado por el boom de los últimos años. Resulta habitual avanzarlos en cursas (tienen la manía de ponerse siempre delante) y escuchar su respiración y saber que van al límite… y encima no saben respirar.

La mayoría de ellos no se han hecho un electrocardiograma en mucho tiempo (por no decir que no se lo han hecho nunca) y mucho menos se han realizado una prueba de esfuerzo para saber su estado.

Una prueba de esfuerzo te puede salvar la vida. Recuerdo hace un tiempo en mi anterior trabajo se le detectaron a dos personas distintas problemas con el corazón, gracias a una prueba de esfuerzo. No es que no pudieran hacer deporte, todo lo contrario, pero debían de hacerlo concienciados de sus limitaciones y controlados por un pulsómetro. Sólo se les hacían pruebas de esfuerzo a los mayores de 50 años, lo que resulta un error ya que hasta con 20 es mejor hacerse una prueba de esfuerzo.

Tenemos que ser conscientes de donde nos metemos, qué hacemos y qué objetivos nos marcamos. En base a esto tendremos que ir construyendo poco a poco nuestro organismo para afrontar esos esfuerzos. Pero siempre con un poco de conciencia por favor.

Novedades Salomon 2013

En la recta final del año 2012 muchos empezamos a pensar en la próxima temporada. Insaciables. Así nos podríamos definir la mayoría de corredores de montaña, no hemos acabado una cursa o un entreno que ya estamos pensando en la siguiente.

Lo mismo nos pasa con el material. Almenos a algunos entre los que me incluyo. Hace apenas 1 mes y medio adquirí mi último par de zapas y ya estoy fisgoneando con novedades y nuevas cosas que las marcas punteras puedan sacar a la venta (que no provar con sus pros) para el público en general.

Si hablamos de marcas punteras en el trailrunning, entre algunas otras, tenemos que mirar hacia Annecy casa de la francesa Salomon que cuenta con una “plantilla” de trailrunners que quitan el hipo.

De todas las novedades que Salomon tiene preparadas para su lanzamiento durante el 2003, principalmente en primavera, me gustaría destacar 3, las cuales ya se presentaron en la feria Outdoor Retailer Summer Market a principios del mes de agosto.

La primera novedad sera la adaptación más “ergonomicamente” de las ya conocidas Hydrapacks. Se lanzará el Salomon Sense Hydro S-Lab pack. En la actualidad podemos encontrar las Hydrapacks en dos tamaños, Soft flask en 148 ml. y Soft flask en 237 ml.

Los que ya dispongáis de estos Soft Flask habréis podido comprobar de la comidad que representa salir a correr con uno de ellos en la mano, no molestan, apenas pesan y no es tan “engorroso” como correr con un bidón de 500 0 750 ml enganchado a la mano.

Con el Salomon Sense Hydro S-Lab pack se va un paso más allá y se acopla un Soft Flask a un guante y con un cierre para sostenerlo mejor. Totalmente ergonómico. El guante utiliza Sensifit y se muestra totalmente suave y ventilado con un buen agarre del Soft Flask que hace que no tengamos que ir “sujetando” con nuestros dedos la botella constantemente.

Puede ser un buen artículo de venta… para los que les moleste tener que sujetar un Soft Flask, personalmente llevo 1 mes corriendo con uno de ellos en la mano para mis tiradas de 20-25 km y resulta cómodo incluso sin el guante.

La segunda novedad a destacar serían las próximas Salomon Sense Mantra… y no penséis que me he equivocado al escribir la palabra que sigue a Sense.

En la pasada edición de Cavalls de Vent 2012 una de mis curiosidades era saber con qué zapatillas iban a correr los pros. Así Kilian calzaba unas Sense (al igual que Núria Picas), Kupricka nos sorprendía con sus típicas minimalistas, Emma Roca con sus inseparables Hoka, Tófol con unas Slab 4 y dos “sorpresas”; la primera, ver a Miguel Heras con unas SpeedCross 2 (las utiliza mucho) y la segunda… ¿Qué zapatillas lleva Emelie Forsberg?

Las Salomon Sense Mantra las han definido como el “paso previo al minimalismo”, entendiendo minimalismo como zapas de drop igual o inferior a 4 mm. Como escribí en posts anteriores la adaptación al minimalismo debe de hacerse lenta y paulatinamente, de lo contrario podemos a llegar a provocarnos lesiones.

Con las Mantra podremos ir adaptando nuestra forma de correr más hacia la técnica correcta para correr “minimalista”. De una forma natural el tipo de zapa nos hará correr más de metatarso pero sin llegar a abandonar la protección y amortiguación que necesitamos todavía para este paso al minimalismo. Además con el sistema EndoFit nos permitirá la opción de correr sin calcetin para poder tener todavía un mejor contacto con el suelo sin que las pequeñas piedras que puedan entrar en la zapa nos hagan parar continuamente.

Y la tercera novedad, algo en lo que hace tiempo se viene trabajando (pude encontrar algunas fotos hacia el mes de junio), unas zapas a las que he marcado para tenerlas como “exposición” en el comedor de casa. Las Salomon S-Lab Sense Ultra.

A la mayoría si os hablo de las Salomon S-Lab Sense ya no os tengo que descubrir nada, podéis encontrar multitud de “reviews” que dan amplia explicación de la grandeza de estas zapas. Pero… (siempre existe un pero) ¿¿se podía gastar un runner de “a pie” más de 150 € en unas zapas que, según la marca francesa, no nos recomendaban alargar su vida más allá de los 200 km?? Para muchos esto representa zapatillas nuevas cada… ¡¡dos semanas!! Cierto es de que se tratan de unas zapas específicas de competición, que no deberíamos utilizarlas para entrenar, etc… etc… Pero somos como somos y nos gustaría llevarlas puestas hasta para andar por casa.

Las Salomon S-Lab Sense Ultra no pierden el alma de las Sense, continúan siendo unas zapas para competición, con un drop de 4 mm y a falta de conocimiento de PVP seguro que estaran en la línea de sus hermanas. Pero a diferencia de las Sense con estas podremos alargar su vida más de esos 200 km, han añadido una suela algo más duradera, más reforzada en la zona del talón y… y han dejado todo lo demás como las Sense, porque esos es lo que son, unas Sense en toda regla.

Estas zapas siguen estando bajo el marco conceptual de “voladoras”, presentándose ultra ligeras, con lo que para corredores con ritmos de carrera que no sean altos no es la mejor de las opciones.

Como véis esto es un no parar… ¡Quién da más!

Corriendo con huaraches

La mayoría de corredores de montaña sabemos lo que son unas huaraches. Si no sabemos lo que son seguro que nos sonará Tarahumara. ¿Ahora si no? Los Tarahumara o “rarámuri” son la tribu mejicana que viven en el territorio de Chihuahua y en el que gira el libro “Born to run”

Las huaraches son las sandalias con las que corre esta tribu centroamericana. Como os podéis imaginar, ni suela de Vibram, ni control de pronación, ni Flexitendon, ni puntera reforzada y mucho menos media suela. Correr con huaraches es lo más cercano a correr “bare foot” que se puede. Lo siguiente casi que seria arriesgarnos a correr descalzos.

¿Por qué de esta explicación? La mayoría de nosotros entendemos el minimalismo como esto. Correr con unas zapatillas sin amortiguación, sin control de pronación, sin… vaya con lo mínimo de lo mínimo. Harina de otro costal sería el si entendemos el minimalismo tan solo enfocado al tema de las zapas o como plasmé en una entrada anterior, un minimalismo más generalizado.

Dentro del mundo de las zapas minimalistas podemos encontrar muchas marcas especializadas en zapatillas bare foot y grandes marcas comerciales que han dado un giro a su filosofía para introducir este tipo de minimalismo dentro del consumidor final.

Entre ellas podemos encontrar unas con un drop 0, 0 mm entre la zona delantera de la puntera y la zona del talón, totalmente planas. O zapas con un drop 4, 4 mm de diferencia de altura entre la zona delantera de la puntera y la zona del talón.

Seguramente estas últimas sean las más recomendadas para gente que quiere pasar de unas zapas tradicionales (las que todos entendemos como neutras, supinadoras o pronadoras) a unas de filosofía minimalista. Con estas todavía podemos llegar a encontrar “algo” de amortiguación. Las zapas con un drop 0 serían el paso definitivo hacia el minimalismo más “puro” pero se necesita una correcta adaptación de más de un factor a ellas.

Las zapatillas minimalistas (o con drop igual o inferior a 4mm) nos pueden ofrecer un mayor contacto con la superfície por la que corremos, podemos sentir mejor el terreno… y seguro que vamos a sentir cada una de las piedras que pisemos.

Pero no se trata de ponerse unas zapas minimalistas y echarse a correr como si lo hubiésemos hecho toda la vida. Algunas marcas incluyen instrucciones de cómo debe de ser la correcta adaptación de los corredores a este tipo de zapatillas ya que toda nuestra técnica de carrera va a cambiar.

Con zapas “habituales” tendemos más a talonar que a correr de metatarso, la mayoría de nosotros alargamos la zancada pensando que así avanzaremos más y más metros y nuestro cuerpo recibe unos impactos “que pa qué”.

Sólo tenemos que fijarnos en una cosa. Los corredores que hacen de los 10 primeros en un maratón. ¿Cómo corren? Cuerpo ligeramente adelantado, rodillas ligeramente elevadas, la pisada la realizan justo debajo de su torso tranzando un línea recta perfecta y… corren de metatarso. El contacto del pie con el suelo se hace con la parte delantera del pie, sin llegar a talonar de una forma exagerada o casi nula.

El hecho de correr con “huaraches” o con zapas minimalistas va a hacer que nuestra técnica de carrera cambie completamente, digamos que vamos a ir más “revolucionados” en cuanto a cadencia de pisada y nuestra zancada va a ser más corta por el mero hecho de no talonar.

De aquí que se indique que el cambio a correr con zapatillas minimalistas sea progresivo y pueda durar hasta más de 6 meses hasta que nuestro cuerpo esté totalmente adaptado. Se utiliza una musculatura que hasta el momento la teníamos “dormida” por llamarlo de alguna manera.

Os puedo contar una experiéncia personal que tuve al respecto. En mis inicios en el mundo del running compré unas zapas “baratas” de unas grandes superfícies francesas especializadas en deporte (eran el tope de gama pero seguían siendo “baratas”), por aquel entonces ni había escuchado hablar de bare foot y mucho menos de huaraches. Estas zapas no tenían ni control de pronación, ni media suela, ni nada por el estilo. Y digamos que tenían un drop de 4 mm.

Me acostumbré a correr con ellas, hacía tiradas hasta de 30 km. Corrí el medio maratón donde hice marca personal (1h 33min 47seg, no es nada del otro mundo pero para ser mi primera media… y única de asfalto). Hasta entonces bien, algún dolor en alguna rodilla pero por otro motivos.

Después de esa media decidí comprarme unas buenas zapas porque esto del running me estaba enganchando. Venga, 140 € en unas zapas con control de pronación, media suela, super amortiguadas, etc… Y la primera me la pegaron en la frente. Salí a correr el primer día 10 km y cuando llegué a casa los isquios me dolían como en la vida, los tibiales más y mi forma de correr empezaba a cambiar… a peor. Después de 1 mes me adapté a las nuevas zapatillas, pensaba que ya todo había pasado hasta que en medio de una ultra de 65 km… la fascia lata de mi pierna derecha dijo basta. Ni subir, ni mucho menos bajar y ya ni hablamos de llanear.

La solución al final fueron unas plantillas que corregían mi pisada y el “genu varo” de mis piernas. Cosas de estar medio mal hecho.

A día de hoy no me imagino corriendo con minimalistas (consultado a un médico deportivo amigo mío) ya que las cintillas no me aguantan el dolor. Des de que corro con plantillas no he vuelto a tener dolor… y he hecho semanas seguidas de 100 km (más de 2 y de 3).

Con esto no critico a los que corren con huaraches o “minimalistas”, entiendo que cada uno tiene que ver con qué se siente más cómodo y echar a correr. En ocasiones dejarnos guiar por modas puede hacer que nuestro cuerpo lo pase peor sin tener necesidad.

Ahí radica el hecho de conocerse. Escucharse a uno mismo es básico, ¡con huaraches o con unas Hoka!

Minimalismo 1.0

En la pasada edición de Cavalls de Vent me rondaba una duda. Seguramente una tontería para muchos pero una curiosidad para mi (y para alguno más tengo que confesar).

Entre el cartel de participantes elites que acudían a la cita de Bagà se encontraba Aton Kupricka, corredor del equipo New Balance. A Kupricka se le ha empezado a conocer (muchos corredores de montaña le conocíamos de hace tiempo) hace relativamente poco en nuestro país. No resultaba muy extraño decir su nombre y que la gente te mirara con cara de extrañeza, bueno también decías el nombre de Kilian Jornet y te miraban con la misma cara, gracias a un programa de TV3 parece que ahora todo el mundo se íntimo suyo.

Kupricka es el actual abanderado del minimalismo, con todo lo que ello abarca. Escucharlo hablar sobre minimalismo es escuchar cómo explica una filosofía de vida en vez de hablar de las zapatillas que lleva (en lo que sólo se fijan muchos).

La duda que me rondaba por la cabeza antes de la Cavalls era si Kupricka sería capaz de correr con sus New Balance Minimus la dicha cursa.

Es cierto que ha corrido muchas pruebas de trail running con ellas, pero la orografía de la cursa que pasa por la Serra del Cadí tiene zonas algo “especiales” para ese tipo de zapa (y más con las condiciones climáticas del fin de semana de la carrera).

Nos plantamos en la salida y… allí aparece él, con sus New Balance Minimus dispuesto a correr una prueba con 12000 metros de desnivel acumulado. Cierto es que para la segunda mitad de la prueba pueden paracer un buen calzado (mucha pista para poder correr bien), pero para la primera mitad, a mi modo de ver, más técnica y con bajadas más “especiales”  las veía una apuesta arriesgada.

Pero no era el único que corría con las “mal llamadas” zapas minimalistas. No. Jornet, Picas, Conway y más atletas del Salomon team y otros que no eran del Salomon team corrieron con “minimalistas” también.

Nadie se piense que me he vuelto loco no, Kupricka corrió con unas New Balance con un drop (diferencia de la suela entre la parte delantera y la trasera) de 4mm, y los otros corredores antes mencionados corrieron con las Salomon Sense… con un drop de 4 mm igualmente.

En el libro “Born to Run” de Christopher McDougall se explica la procedencia del minimalismo, la tribu de los Tarahumara que podían correr millas y millas en sus sandalias y la história de Caballo Blanco.

Al igual que entiende Kupricka, en el libro se entiende el minimalismo no sólo como con qué tipo de calzado corremos, si no con el hecho de correr con “lo mínimo”, en general.

A mi modo de entender comparto en gran parte la visión de este minimalismo, el salir a correr con el menor equipamiento posible pero con el necesario, no por llevar cuanto menos mejor tenemos que forzar una “pájara” en un entreno largo o no cargar con un cortaviento en salidas en las que nos va a hacer falta.

Recuerdo que en mis primeras salidas largas por alta montaña (más de 2500 metros) mi Salomon Skin Slab 5L parecía que iba a reventar. No cabía nada más. Cosas y cosas y más cosas por el simple hecho de “por si acaso”. Hasta el punto en que en muchas ocasiones se ha hecho hasta incómodo el correr con ese “lastre” en la espalda.

En la última Cavalls recuerdo haberle dicho a mi compañero; “- Creo que llevo demasiadas pocas cosas en la mochila”. Incluso llevando el material obligatorio y algo más, tenía la sensación de que llevaba poca cosa.

Esta claro que cambia mucho si se trata de un entreno donde no nos pueden “asistir” en ningún punto o si estamos en una cursa donde encontraremos un avituallamiento cada X kilómetros y encima una bolsa a mitad de recorrido (de aquí que muchos élites vayan con lo mínimo, por el buen soporte que tienen en algunos puntos de la cursa).

El tema de las zapas da mucho de si, incluso pudiendo llegar a afirmar que corro minimalista…. pero con unas zapas con control de pronación y plantillas. Pero esto ya es motivo para verlo en la siguiente entrada del blog.

¡Salud y metros!

¡¡¡Tapering!!!

Ayer escuché por segunda vez este concepto, antes lo había leído no recuerdo muy bien dónde y hoy se lo he vuelto a leer en un tweet a Anna Frost.

Como que uno resulta ser un poco “marujón” me he dicho… a buscar lo que significa esto del tapering.

Según algunos autores el tapering (de la palabra taper, muy distinta a tupper…) es el periodo que existe previo competición donde el volumen de los entrenamientos bajan drásticamente (no la frecuencia) para poder llegar al día D en sobrecompensación, o lo que es lo mismo, con ganas de comerte el mundo y a tope de fuerzas.

Siguiendo con las explicaciones de estos autores y con lo que he podido leer por internet (cosas de la Wikipedia), el tiempo previo en el que se inicia el tapering dependen de varios factores, pero principalmente del tipo de cursa que se vaya a realizar. No será lo mismo el tiempo que cojamos previo a una Maratón o el tiempo previo a una cursa de 10 km.

Estos periodos de tiempo van des de las 3 semanas hasta los 4-5 días en función de la competición que vayamos a hacer, como decía anteriormente.

Creo interesante también añadir la variable del individuo. Los hay que necesitan un descanso más activo, los hay que necesitan más días, otros menos días. Unos necesitaran descansar del todo y sólo hacer estiramientos y otros necesitaran hacer entrenamientos cortos pero manteniendo la intensidad. El secreto es el conocerse a uno mismo y saber cómo reacciona tu cuerpo a las distintas pautas de entrenamiento/tapering que le das. Para beneficio de los que tienen más edad, ellos van con ventaja, más años para probar, mejor se conocen. Así que no es de extrañar que, por poner un ejemplo, la media de edad del UTMB de este año fuese de… ¡¡¡43 años!!!

Con esto he podido ver cómo ya he encontrado una palabra exacta para definir lo que ya hacía desde hace bastante tiempo. No sólo ahora preparando Cavalls en 2012. Normalmente siempre he descansado los días previos a una cursa, si se trata de una media maratón, tanto de montaña como de asfalto, con 3-4 días mi cuerpo tiene suficiente como para recuperar bien. Si se trata de cursas de 10 km con 1-2 días suficiente. Pero si se trata (como es el caso) de una Ultra de montaña necesito cerca de 2 semanas.

En estas 2 semanas no es que me quede en el sofá todo el día con las piernas en alto, no. Estas semanas me las planteo como un reposo activo, pero corriendo como mucho dos días la primera semana y dejando de correr la última semana. Baso el entrenamiento final en la bicicleta (al igual que en pretemporada), el motivo principal es poder recuperar, además de a modo muscular, a modo articular todo lo que son articulaciones del tren inferior, tobillos, rodillas y caderas.

Además en la última semana (o sea la que viene) hago una sesión de “chapa y pintura” con la fisio que me lleva, a poder ser dos días antes de la cursa ya que así aprovecho para poner a punto la musculatura y aplicar tapping (para los no duchos eso de las tiras de esparadrapo de colores…) en las zonas que tengo más propicias a molestias; mis fascias.

Asi ya tenemos la palabra para lo que muchos hacemos los días previos a una competición… ¡me voy de tapering!

¡Empieza la cuenta atrás!

A falta de dos semanas para Cavalls de Vent 2012 este sábado pasado me tocó el último entreno “largo” antes de la cursa. A partir de ahora queda ir bajando kilómetros y desnivel para mantener y poder llegar fresco el día de la cursa. Al mismo tiempo aprovecharé para recuperar “algo” mis rodillas que también tienen que llegar en perfectas condiciones al día D.

Así el sábado, mientras algunos valientes se atrevían con la Rialp Matxicots y otros se preparaban para la salida de la Matagalls-Montserrat, yo cogía mis trastos y hacia Núria.

Necesitaba hacer cerca de los 40 km y más de 2500 m de desnivel positivo, así que unas de las pocas maneras de hacerlo por la Vall de Núria sin subir 3 veces el Puigmal es hacer la Olla de Núria subiendo des de Queralbs. Aparcar el coche en el párking del cremallera y empezar a subir.

La montaña te regala todo aquello que tu le das. Si la respetas te puedes encontrar el desayuno preparado a primera hora. Si, ¡el desayuno! En esta época las zarzas están llenas de moras dulces y carnosas que te dan un buen “subidón” de azúcar ¡además de una buena ración de antioxidantes!

Empiezo a buen ritmo, teniendo en cuenta que hay que guardar algo de pata para cuando toque la tremenda subida al Puigmal y su famosa tartera, allí donde más de uno empieza a entender lo que significa hacer esfuerzos por encima de 2000 m de altura.

En 1h 05 min estoy en Núria y no paro, de momento a ratos corriendo a ratos caminando rápido he subido bien, las piernas frescas todavía y la respiración controlada, signos de que el “motor” funciona. Sigo subiendo hacia el Puigmal y la verdad es que me encuentro a muy poca gente, me extraña siendo sábado pero bueno, mejor… ¡Toda la montaña para mi!

Una vez arriba del Puigmal la afluencia de público es mayor, el 95% han subido por Fontalba, el tramo de subida más tendido y más “sencillo”. No deja de ser curiosa la cara de la gente que te ve llegar en manga corta y con unas mallas de lycra cuando ellos van abrigados como si estuviesen en el mes de enero… si subieran a ritmo les sobraría más de la mitad de la ropa.

En la cima bocadillo (para qué comerse una barrita si te puedes comer un bocadillo…) abrigarse un poco y a seguir, corriendo a buen ritmo por las crestas y por los característicos toboganes que forman la Olla de Núria. En el cielo ni una nube. Día espectacular. Algo de viento que se puede sobrellevar bien.

Para los que no conozcáis la Olla de Núria, tanto el recorrido como la cursa, se trata de una vuelta por las montañas que rodean el santuario de Núria, todas ellas (Puigmal, Finestrelles, NouFonts, NouCreus, etc…) entre los 2500-2950 metros de altura. Las vistas son espectaculares y se puede realizar en unas 8-10 horas caminando.

Dada la altura por la que se pasa la mayor parte del tiempo sientes cómo pendientes que al lado del mar (donde vivo) las subes corriendo, aquí… bufff falta el oxígeno, las piernas se cargan y puedes llegar a tener una sensación de “vacío” con el paso de las horas. En el fondo… me encanta esa sensación. Es algo con lo que no estoy acostumbrado a entrenar y donde mi cuerpo reacciona totalmente distinto que cuando entreno cerca de casa. Simplemente fabuloso.

Por algún u otro motivo siempre había recortado antes de llegar al Nou Creus, pero te das cuenta que a partir de ahí empieza lo realmente bonito, cadenas montañosas interminables, más “cresteo” que durante el resto del recorrido y una parte final hasta volver a llegar a Núria muy corrible. Des de Nou Creus se puede acceder a más rutas que te pueden llevar hasta las Gorgues del Carançà o a Bastiments y después a Setcases… (ya están avisados por aquí que un día me dejen en Queralbs por la mañana y me vayan a buscar a Setcases por la tarde…)

El día acompaña y el entorno también, de vuelta en Núria comida y para abajo. Pero no antes comprobando cómo en los dedos gordos de los pies (en ambos) se me han hecho unas ampollas bastante feas, queman mucho y hay que ir con cuidado. La parte positiva; ya se donde tengo que ponerme Compeed en CdV.

Llegando a Queralbs parada de rigor en el río para poner mis piernas en agua fría, la recuperación es pri-mor-dial, y nada mejor que una buena sesión de agua helada para activar el retorno venoso y desinflamar las articulaciones del tren inferior. Muchos miran y piensan que estoy loco… pero ¡¡bendita locura si recupera de esa manera!!

Y de nuevo como al principio, la naturaleza te devuelve el respeto que le has dado durante el día y te regala la merienda, más moras cargadas de antioxidantes y dulces para ayudar a recuperar algo más (además del batido de recuperación claro).

Así que al final un total de 37 km para +2611 m de desnivel positivo en 6h 18min. Por la noche estaba apuntado a una cursa nocturna de montaña de 9 km por Canyamars, pero el curar las ampollas era prioritario, ¡mejor perderse una cursa de 9 km que ir a peores y hacer una mala Cavalls!

Subida al Puigmal con Mad Dogs Barcelona Triathlon

Ayer decidí sacar a unos “tiposhttps://si0.twimg.com/profile_images/2458521179/x35iigb667mej2m8m3ct.jpeg” de su hábitat natural, con algunos integrantes  del grupo Mad Dogs Barcelona Triathlon decidimos salir a “trail runnear” un poco.

Tengo que reconocer que muy bien no me porté con ellos… (o si), ya que no me los llevé a Collserola o al Montseny, si no a todo un Puigmal. Ya que estábamos teníamos que hacer las cosas bien, y mejor subir desde Queralbs a pata que coger el cremallera hasta Núria y subir desde allí como los señores.

La subida (desde Queralbs) tiene un desnivel acumulado de +2000 metros en un total de 13 km aprox. Lo principal era subir cada uno a nuestro ritmo, no es cuestión de ahogarse des del inicio y acabar pagando demostraciones de fuerza a partir de los 2000 metros de altura, donde la concentración de oxígeno es menor y donde a veces el correr se hace harto complicado.

Como que en el grupo hay distintos niveles quedamos en zonas para reagruparnos y seguir después hasta arriba. La primera en Núria, de Queralbs a Núria tardo 57 minutos, a buen ritmo, sin cebarme pero sin parar, poco después van llegando el resto del grupo, ¡se nota que estan en forma!

De allí salimos todos a ritmo suave para iniciar el camino al Puigmal, poco a poco se estira el grupo hasta quedarnos dos delante, vamos hablando tranquilamente hasta… silencio, completo silencio, síntoma de que vamos justos justitos, mejor guardar el aliento para dar pasos que para explicar batallitas.

Poco a poco el cielo se empieza a cerrar y los truenos hacen su aparición, gracias a Dios no es tormenta eléctrica, algo que nos hubiese hecho darnos la vuelta de inmediato. El tramo de la tartera se hace duro, duelen las lumbares, hace frío… y empiezan a caer las primera gotas. La gente que sube o baja abrigada con prendas de Gore Tex se queda mirando a esos dos locos que suben con poco más que un pantalón de lycra y una camiseta de manga corta… (¡nadie dijo que fuéramos normales!). Llegamos arriba con un tiempo de 2 h 28 min, foto de rigor, abrigarse y esperamos a que suban los demás… o no, porque empieza a llover más fuerte y el frío arrecia. Nos vamos para abajo. A media subida encontramos a dos más del grupo, les quedan 500 metros para llegar arriba, si, no, si, no y de repente empieza a granizar, piedrecitas pequeñas pero que no dejan lugar a dudas a la opción a escoger. Para abajo todos a la voz de ya.

Es en estos momentos donde no puedes dudar mucho en la montaña. Si vas preparado no debería haber mucho problema (siempre y cuando no exista riesgo de tormenta eléctrica) pero con mallas de lycra y un cortavientos que no repele el agua… ¡no te lo pienses mucho!

En la bajada los pierdo, me giro para ver si vienen y ya no están, ahí no te puedes para a esperar, empapado de agua y con el cuerpo caliente, sería peor el remedio que la enfermedad, así que para abajo hasta llegar a Núria.

Ya llegando al santuario cojo a dos integrantes del grupo que decidieron girar visto el tiempo que hacía, uno con problemas de estómago (esas sales…), decidimos vernos ya en Núria.

En media hora nos encontramos todos, estamos empapados, al bar a coger algo de calor, un refresco, una cerveza y al cabo de 1 hora para abajo otra vez.

De nuevo bajando me giro a ver si vienen pero ya no me sigue nadie. Ahí es donde veo la gran diferencia entre el esfuerzo en su deporte y en trailrunnear, la fuerza excéntrica de los músculos no la trabajan (¡¡espero que hoy no tengan agujetas!!) y de ahí que les cueste bajar con más agilidad. Me paro debajo de un puente donde pasa el río, es un placer meter las piernas en agua fría, hasta los muslos, me gustaría que estuviese más fría pero todo no se puede tener. Una vez sales de allí parece que puedas correr otros 20 km sin problemas.

Cuando llegan salgo, calcetines, zapas y para abajo. Al final subir y bajar me ha llevado un tiempo en movimiento de 3 h 15 min. quizás podría haber bajado un poco más el tiempo, ya que en las bajadas las piedras estaban muy mojadas y las zapas no han acabado de agarrar todo lo que hubiera querido, pero contando con los descansos se equilibra algo la balanza.

Está claro que este tipo de entrenos se tienen que repetir, pasamos un día en grande y si más no… ¡¡nuestras risas las echamos!!

Para acabar os dejo un vídeo en medio de la tartera del Puigmal en el momento que empieza a granizar, ¡placeres de la montaña!