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La menos montañera de las islas

ARCHIPIELAGO CANARIO

A poco que nos gusten las carreras por montaña sabremos que las Islas Canarias son el paraíso para muchos que se desplazan al archipiélago en busca de buenas temperaturas, recorridos atractivos, fuertes desniveles y una carrera casi cada fin de semana durante todo el año.

Se organizan carreras en todas y cada una de las islas, en la Gomera, en Lanzarote (Haría Extrem), en el Hierro, en Tenerife, en la archiconocida La Palma (Transvulcania) y en Las Palmas de Gran Canaria (Transgrancanaria), por resaltar dos con caracter internacional y que cuenta con los primeros espadas de la élite mundial de las carreras por montaña (o trailrunning para los más modernos).

Incluso a nivel repercusión en medios de comunicación sorprende que Canarias esté tan implicada en este deporte en comparación con otros lugares como puede ser Cataluña. Aquí los rotativos Canarias 7 y Las Províncias casi a diario muestran noticias de carreras por montaña y cubren todas las carreras que se puedan realizar en cualquiera de las islas. Recuerdo el día de la presentación de la TransGranCanaria 2014, 3 páginas en un diario, parte de las notícias de TV canaria en la sección deportes, etc… ya por no hablar de Transvulcania, final en directo por la cadena autonómica y posteriormente reportajes y entrevistas a los ganadores y a los corredores profesionales que formaban parte.

Os daréis cuenta que me ha faltado mencionar una isla, correcto, me he saltado Fuerteventura. Así como la isla majorera es el paraíso para los amantes del windsurf o del kitesurf (en el momento de escribir esta entrada se celebra el mundial de la especialidad), la isla puede llegar a ser un “dolor de cabeza” para los que corremos por la montaña.cotillo

De entrada la montaña más alta hace poco más que 800 metros de altitud sobre el nivel del mar, así que el Turó del home ya le dobla la altura. Algunas montañas del interior pueden estar entre los 450-650 metros, lo cual no quita que se pueden hacer rutas en las que se acumulen fácilmente unos 1000 metros de desnivel.

Lo siguiente es el viento, de algún sitio le tiene que salir a Fuerteventura su nombre. Aquí hace viento cada día, la diferencia es saber si hará mucho viento o poco viento, pero solo levantarte sabes que te vas a tener que enfrentar a él. En parte, esto compensa el no encontrar grandes desniveles, incluso corriendo en llano a veces parece que estes subiendo desniveles considerables… Cuando sopla a favor puedes volar, se puede correr fácilmente por debajo de 4’ el km, pero cuando sopla en contra… el 5 aparece en el gps y no se va de la pantalla tan fácilmente.

Pero si para estas dos anteriores cosas me puedo mentalizar fácilmente, si hay poco desnivel, pues a repetir y si hace viento pues toca apretar… Hay algo para lo que no me acabo de acostumbrar. Correr solo.

En mi casa, en Barcelona, la mayoría de veces salía a correr solo, pero una vez a la semana o dos veces en semana quedaba con amigos para salir a “quemar carbonilla”, los entrenos pasaban rápido y tenías la sensación de estar en contacto con el entorno que se respira entre los “chalaos” que salimos a correr por la montaña. No es lo mismo salir a hacer 40 km solo o salir a hacer esos 40 km con 2 o 3 personas más, contando batallitas, comentando las jugadas o simplemente, correr unos al lado de otros escuchando quien va más sobrado y a quien le sobran menos fuerzas.

Hace un mes y medio intenté hacer un llamamiento en Twitter a través de personas que tienen difusión para ver si de esa manera conocía a gente que saliera a correr por la montaña en Fuerteventura. Nada de nada. La realidad es que en cierto modo aquí me pasa igual que hace 5 años en Barcelona.

Hace 5 años las carreras de montaña no habían llegado a la popularidad de hoy en día (gracias a Dios muchos estaban con la moda del triatlón), y cuando te cruzabas con los típicos domingueros en la montaña te miraban con cara de chalado. Mira el loco aquel que va por el Turó del Home corriendo, Mira el chalado aquel que sube corriendo de Queralbs al Puigmal… y cosas como esa.

Aquí en estos momentos me pasa parecido, te cruzas con alguien por las montañas de Betancuria (si es que te lo cruzas) y te miran como a un extraterrestre salido de vete a saber donde, te ven saltando de piedra en piedra por una cresta y te chillan: – ¡Te vas a matar!, (en la salida de ayer mismo), y cosas por el estilo.Pájara-Betancuria_-_FV-30_-_Degollada_de_Los_Granadillos_06_ies

En la menos montañera de todas las islas apenas se organizan un par de carreras por la montaña, una de 5 km y otra de 42 o 90, o todo o nada. Eso si, los caminos marcados como PR o GR se encuentran en unas condiciones que ya nos gustaría a más de un peninsular encontrarlos así en nuestra casa.

Así que nos tendremos que quitar el mono de montaña con las pocas que encuentre en el camino, no perder la forma y pensar que en un par de meses tendré una semana entera para correr por las montañas catalanas de nuevo. Hasta entonces… ¡a disfrutar con lo que tenemos!

Rock running o algo parecido

imagesDesde hace 15 días mi labor profesional me ha trasladado de la verde Catalunya a la marrón Fuerteventura. Muchos rápido me dijeron que menuda envídia, sol, playas, buen tiempo, tranquilidad… y verdad no les faltaba,  si se lo hubiesen dicho a alguien a quien le gusta la tranquilidad, las playas, etc…

Por el buen tiempo y el sol les doy la razón y a veces buenas dosis de tranquilidad ayudan a medio desconectar de ir a la carrera en medio de una gran ciudad como Barcelona. Pero ¿que pasa cuando nos gusta correr por la montaña? Aquí empezaron mis dolores de cabeza previos a llegar a la isla majorera.

Cierto es que la mayor montaña de la isla se encuentra en el sur y tiene “escasos” 800 metros de altura sobre el nivel del mar. Pero claro, comparado con algunas de las zonas por donde solía entrenar se le quedan cortos. Valga decir que hay carreras de montaña donde la cota máxima son 500 metros y al final se suben más de 1300 positivos, así que excusas no tengo.

Viendo el paisaje uno se va haciendo a la idea, saldré a correr e iré allí arriba, espero hacerlo en tanto tiempo, luego puedo cruzar para allí, a ver si llego a aquel pueblo des de casa corriendo, etc… Nada más lejos de la realidad que acabar calzándose las zapas y salir a patear terreno.

En casa dejé mis Salomon Slab 5 Softground, algo me decía que Fuerteventura y Softground no iban de la mano. Acabé echando al equipaje mis viejas Slab 3 desgastadas, casi llegando al nivel de unas Sense… o de lo más parecido a barefoot, les faltan suela y taqueado por todos los sitios. Después de 3 km corriendo me di cuenta de que había sido una sabia elección. En muchos momentos me he acordado de algunos amigos que corren con drop 0 o drop 4, ¡no personalme quiero imaginar el dolor de pies que tiene que ser los primeros días corriendo por aquí!

Si los anglosajones le llaman fellrunning y nosotros hemos adoptado el concepto de trailrunning (en ocasiones equivocado), se podría decir que en la isla canaria se debería de llamar rock running, porque de eso se trata literalmente, de correr entre piedras o correr esquivando piedras.

Algunos pensaréis que bueno, en la península también hay zonas en las que se corren por piedras, esquivándolas, saltándolas, etc… Ya os puedo avanzar que poco tiene que ver. Aquí todos tus pasos van a parar a una piedra, pongas donde pongas el pie te encuentras una piedra volcánica, la propiocepción se vuelve imprescindible, pisar mal y tobillo torcido. En las subidas y en el llano al trote se puede llevar medianamente bien, pero en bajadas y cuando imprimimos algo de velocidad a nuestro ritmo… ¡cuidado!

images2La verdad es que resulta divertido, curioso y un terreno nuevo con el que experimentar.

Otro de los puntos a acostumbrarme, la falta de sombras, no hay ni un árbol que te de cobijo. En la última cursa que realicé en Catalunya, la Marató de la Vall del Congost, en las zonas sombrías me acordaba de que no tendría ese resguardo en la isla y efectivamente, dos horas de carrera por la montaña me han servido para tener ya las primeras marcas en las piernas de los pantalones y los calcetines así como las mangas de la camiseta (porque correr sin camiseta puede acabar siendo un calvario).

Pero como bien dicen los entendidos, la capacidad de adaptación es la que marca a las personas… así que ¿porqué no pensar en Marathon des Sables 2014?