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New balance MT1010v2

NEW689827_800_2Hace más de un mes me compré mis segundas NB Minimus, encantado con las primeras Minimus que compré (Mt10v2) pero con la necesidad de tener algo más de “suela” para los terrenos de Fuerteventura (en mi vida he corrido por encima de tanta piedra…), decidí que un poco más de amortiguación pero manteniendo el drop de 4mm sería una buena opción.

A primera vista la zapatilla en azul eléctrico resulta bonita, vistosa y elegante a la vez, con esos colores que van a asegurar que nos vean desde mucha distancia (sobretodo el amarillo/verde limón de la suela). Cordones planos y finos, lo que aseguran que no van a desatarse fácilmente (como en ocasiones me ha sucedido con las anteriores Minimus). Se echa en falta el típico “bolsillo” donde poder meter los cordones una vez atados, no es que sea una gran molestia, pero si que resulta algo incómodo que los cordones te vayan dando en la pierna mientras corres (se cogen con las lazadas del empeine y listos).

Si con las MT10v2 la filosofía Minimus se llevaba a rajatabla… que nadie espere encontrar con las MT1010v2 las mismas sensaciones que con las MT10v2 o con cualquier otra zapatilla de la categoría Minimus. No son unas zapatillas minimalistas para nada. De minimalistas aguantan el drop de 4mm que respetan, pero al resto, la misma amortiguación que otras zapatillas que podamos encontrar en el mercado. Así que este punto queda aclarado.

Una vez puestas resultan muy cómodas, se nota la protección de más en la suela, y de paso me aseguro no tener más problemas en los metatarsos del pie a causa del pie “seca tintas” que me dijo un día el traumatólogo (agradecido estoy a las dichosas piedras majoreras). La protección en la puntera y en la zona del talón también es mayor que en otros modelos de Minimus que se puedan probar, poco a poco vemos como el concepto “Minimus” queda solo en la nomenclatura que le dan a la zapatilla.la foto 2

Los primeros días salgo a correr sin plantillas, al igual que hago con las MT10v2 (en parte porque no caben, en parte sobretodo porque no las necesito al no tener molestias). Los dos primeros días sin problemas, salidas de hora y media – dos horas por terreno llano con ligeras subidas y bajadas rápidas. Al tercer día aparecen los males… la fascia lata de mi pierna derecha empieza a avisar que ponga plantillas… y el aquiles de la izquierda avisa claramente de que la zapatilla tiende a “torcerse” hacia adentro, llevándome a una pisada que no es natural y provocando algún que otro dolorcillo.

Así que plantillas adentro y se soluciona el problema de la cintilla… pero el aquiles sigue doliendo. Las zapatillas, al tener más suela que las MT10v2 y tener esta suela más “blanda” aguantan menos el peso y tienden a ceder hacia el interior (y eso que me mantengo en los 61kg…).

new-balance-mt1010-v2-minimus-blue-orange-bottom-view-600x350En cuanto a la suela fabricada por Vibram se agarra a las mil maravillas en cualquier tipo de terreno, aquí si que hay mucha mejor respecto a las MT10v2, con las que en más de una ocasión me he llevado algún susto cuando he querido bajar un poco a gas, y ya no hablemos si el terreno está húmedo… aunque sea en plano. Pero la suela también tiene que tener un pero… solo sacarlas de la caja ya se da uno cuenta… esos tacos del final de la suela… me da a mi que en la primera bajada a gas se desenganchan, y efectivamente, bajando por la Canal de la Serp (en la ruta de Cavalls de Vent) al llegar abajo veo como los tacos del talón estan despegados y a punto de arrancarse. No todo puede ser de color de rosas en unas zapatillas bonitas.

Otro punto a favor de las zapatillas es lo rápido que secan, subiendo por Els Empedrats tuve la “fortuna” de meter todo el pie dentro del agua… al cabo de un rato la zapatilla estaba seca y como si no hubiese metido el pie en ningún sitio.

la foto 1Resultan unas zapatillas ligeras, bonitas y que ofrecen una amortiguación buena en comparación con otras Minimus… quizás por esos son las menos Minimus de todas ellas. Veremos cuantos kilómetros nos aguantan…

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Review New Balance Minimus MT10v2 (175gr, 4mm drop) 2ª parte

NB

Después de la descripción de la bamba a primera vista, toca ponérselas y salir a empezar a gastar suela.

Como muchos sabéis introducirse en el mundo de las zapatillas minimalistas tiene que ser algo progresivo si no queremos lesionarnos y queremos poder disfrutar al máximo de ellas. Así lo indica una pegatina enorme que viene en la caja nada más abrirla.

Dicho y hecho, el día que las recibo ya había salido a correr 13 km por la mañana, pero no podía esperar más, así que me las pongo y decido ir a trotar 4 km para ir cogiendo el tacto. El tener un drop de 4 mm te invita a dar zancadas más cortas, a “revolucionar” más las piernas y a hacer que el “aterrizaje” del pie

con el suelo se realice con la parte delantera del mismo.

Una pista de tierra me sirve de banco de pruebas para trotar esos 20 minutos. Al final el trote las sensaciones buenas, sin rozaduras, cómodas, muy muy ligeras y con ganas de hacer más km.

Pero al día siguiente suerte que sólo he corrido 20 minutos, el dolor de gemelos me lo recuerda, que poco a poco o vamos a ir a peor. Así que durante unos días voy alternando las Minimus con las Slab3 (sin apenas suela) que me traje a Fuerteventura.92-new-balance-minimus-trail-shoes

Con el paso de los días voy incrementando los minutos hasta llegar a correr 60 minutos, algo más de 13 km. Los gemelos poco a poco van doliendo menos, pero todavía aparece alguna molestia, que con el pasar de los días acaba desapareciendo.

El terreno en Fuerteventura quizás no sea el más adecuado para unas zapatillas minimalistas, a mi modo de ver, mucha piedra, pocas zonas con tierra como en algunos puntos de península y vayas a donde vayas por la montaña tienes que ir saltando piedras y más piedras.

La fina suela que tienen hace que cualquier piedra que encuentres en el camino la notes y en ocasiones la notes demasiado, cierto es que en zonas donde no existen piedras o zonas donde el sendero invita a acelerar se comportan como una zapatilla rapidísima.

El ajuste de la zapatilla es bueno, la parte que cruza por encima del inicio de los dedos del pie sujeta lateralmente al mismo. El ajuste en el talón también es bueno, sin apretar en demasía, pero sin tener aquella sensación de que el pie se nos va a salir de la zapatilla.

La zona de la puntera es amplia y permite que los dedos vayan cómodos, con libertad de movimientos, pero de nuevo manteniendo un control sin tener la sensación de que el pie baile dentro.

Los cordones van tocando en una pierna y otra, ya que la zapatilla no tiene ningún bolsillo (como algunas de otras marcas) para poder meterlos y “guardarlos”, se soluciona metiendo el sobrante por debajo de los cruces que hacen al atarla.

En terreno con tierra y arena suelta (por no hablar de con piedra) se le nota cierta falta de agarre, llevándome algún que otro susto en el momento menos oportuno. Quizás este sea el punto más débil de la zapatilla, el agarre. Me gustaría que fuese algo más “agresiva” con algunas superficies.

En tramos de asfalto que he cogido se comporta a las mil maravillas por lo que, según se mire, incluso puede acabar siendo buena opción para correr por el asfalto, con la técnica adecuada, ya que podemos lesionarnos más si cabe.

Si algún pero se le tiene que encontrar… además del agarre anteriormente mencionado, al llevarlas sin calcetines me han hecho alguna rozadura en algún dedo del pie, pero supongo que con el paso de los km y la adaptación a las zapatillas mis pies se irán acostumbrando al tejido… o seguirán saliendo ampollas.

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Otro pero… la finísima suela. Cualquier piedra que te encuentres en el camino va a ir directamente a tu pie, la vas a notar e incluso te vas a acordar de quién la puso ahí en medio. Por poner un ejemplo, justo en la zona metatarso-falángica del pie (justo donde acaban los dedos y empieza la planta del pie) el hecho de ir de pisando piedra y otra piedra y otra piedra ha hecho que se me inflame y que tenga que parar unos días hasta que baje la inflamación para poder seguir corriendo con ellas, cosa que nunca me había pasado con anteriores zapatillas con más suela

En definitiva una buena zapatilla para correr, y correr rápido, cómoda, ligera y a la que tienen que mejorar el agarre, pero que para mí necesita tener su terreno específico, y en este caso la isla de Fuerteventura no acabaría siendo la más adecuada para ella..

Frontal Black Diamond Icon 200

BlackDiamond_logo_lgDías antes de Cavalls de Vent 2012 decidí que tenía que comprarme un frontal potente, de esos que hacen que parezca de día aunque no haya rastro del sol. Empecé a buscar por páginas webs, foros y algún que otro blog sobre experiéncias, recomendaciones o cualquier otra información que me hiciera escoger un modelo u otro.

Después de ver algún foro y algún que otro vídeo en youtube lo tenía ya casi decidio. El precio también es algo que debía tener en cuenta, ya que economías poco bollantes no permiten grandes desembolsos. Por aquel entonces se había lanzado al mercado el nuevo Petzl Nao, novedoso pero a un precio cercano a los 150 € que me hacían dirigirme a otras opciones y descartar esta de inicio.

Llegué a la tienda, pregunté por el que tenía decidido y… zas! me alertan de algún inconveniente que puede llegar a tener el pasador que hace que flexe el frontal. Les comenté para que lo quería y rápido me recomendaron el Black Diamond Icon de 200 lúmenes. En aquel momento recordé una imagen de Lizzy Hawker en la salida de UTMB12 con un frontal Black Diamond, el mismo. Por un precio de 79 € me llevaba de la tienda un frontal potente con el que no tener que sufrir en las cursas donde paso buena parte de la noche.

En el Black Diamond Icon 200 no encontramos un frontal estrictamente “ligero” (220 g. con las pilas incluidas), pero si que mucho menos pesado de lo que aparenta a primera vista. Para poder tener la potencia de 200 lúmenes debemos poner 4 pilas AA que quedan situadas en la parte trasera de nuestra cabeza, algo que pensaba que iba a ser más incómodo y pesado de lo que al final es.DL_120901_UTMB_157

La bombilla QuadPower LED ofrece los 200 lúmenes de máxima potencia y nos permite tener una visión potente de hasta 100 metros y con una duración de 75 horas. Si bajamos la potencia del mismo LED hasta los 4 lúmenes tendremos una visión de 14 metros durante 175 h según la casa.

Si cambiamos el modo de iluminación y pasamos a utilizar los 2 LEDs sencillos que tiene podemos variar la potencia de iluminación de los 35 lúmenes máximos a los 4 lúmenes mínimos oscilando entre 75 horas y las 250 horas en su potencia más baja, así conseguiremos iluminar entre 10 y 4 metros respectívamente.

La iluminación con el QuadPower LED se hace muy útil para correr por senderos estrechos en los que queremos ver bien donde vamos a poner los pies y necesitamos el máximo de iluminación, de la misma forma resulta muy útil para enfocar en direcciones concretas para tener mayor visión de lo que tenemos a nuestro alrededor. Este potente LED da una sensación de seguridad completa.

Por otra parte, los 2 LEDs sencillos van muy bien para iluminar pistas por donde el terreno es poco irregular o momentos en los que vamos corriendo dentro de un grupo y no necesitamos tanta potencia de iluminación.

Si vamos detrás de alguien y utilizamos el QuadPower LED seguramente la persona que vaya delante se gire para dejarnos pasar o para decirnos que bajemos la potencia. El motivo es que él mismo se hará sombra con nuestra luz y preferirá que pasemos a iluminar bien el camino que a iluminarle bien la espalda.

Paralelamente también encontramos 2 LEDs sencillos rojos para una mejor visión nocturna.

Dentro de los modos de iluminación podemos encontrar:

ON/OFF: para encender el frontal y apagarlo, sin más.

Proximidad y distancia: podemos hacer que el QuadPower LED se acorte o se alargue en función de la distancia que necesitemos.

Atenuación: bajar la intensidad de la luz de nuestro frontal.

Visión roja nocturna: anteriormente comentada.

Intermitente: emite ráfagas de luz.

El compartimento donde van las pilas es resistente al agua, tecnicamente lo describen como sumergible 1 metro durante 30 minutos (IPX7).

Como os decía lo compré para Cavalls de Vent 2012 pero no lo llegué a utilizar. No lo llevaba des de la salida en la mochila, lo tenía en la drop bag de mitad de camino y en la mochila llevaba el ligero para pasar el control de material en caso de que lo pidieran. Así que allí no lo estrené.

La vez que lo estrené, en un entreno con el “Comando del Vallés”, pensé que iba a ser demasiado pesado, pero todo lo contrario, ajustas las correas y no se mueve por más saltos y brincos que llegues a dar.

Fue encenderlo y hacerse de día, luz por doquier para dar y regalar y para ver hasta las piedras más pequeñas del camino. Para los senderos estrechos e iluminar en un punto concreto se reveló como si el faro del puerto se tratara. Puesto en modo “correr por pista” no tiene nada que envidiar a las máximas potencias de otros frontales de menor categoría.

Sin duda un muy buen producto calidad/precio recomendable al 100%. Os dejo un vídeo (en inglés) para que tengáis una mejor explicación.

Novedades Salomon 2013

En la recta final del año 2012 muchos empezamos a pensar en la próxima temporada. Insaciables. Así nos podríamos definir la mayoría de corredores de montaña, no hemos acabado una cursa o un entreno que ya estamos pensando en la siguiente.

Lo mismo nos pasa con el material. Almenos a algunos entre los que me incluyo. Hace apenas 1 mes y medio adquirí mi último par de zapas y ya estoy fisgoneando con novedades y nuevas cosas que las marcas punteras puedan sacar a la venta (que no provar con sus pros) para el público en general.

Si hablamos de marcas punteras en el trailrunning, entre algunas otras, tenemos que mirar hacia Annecy casa de la francesa Salomon que cuenta con una “plantilla” de trailrunners que quitan el hipo.

De todas las novedades que Salomon tiene preparadas para su lanzamiento durante el 2003, principalmente en primavera, me gustaría destacar 3, las cuales ya se presentaron en la feria Outdoor Retailer Summer Market a principios del mes de agosto.

La primera novedad sera la adaptación más “ergonomicamente” de las ya conocidas Hydrapacks. Se lanzará el Salomon Sense Hydro S-Lab pack. En la actualidad podemos encontrar las Hydrapacks en dos tamaños, Soft flask en 148 ml. y Soft flask en 237 ml.

Los que ya dispongáis de estos Soft Flask habréis podido comprobar de la comidad que representa salir a correr con uno de ellos en la mano, no molestan, apenas pesan y no es tan “engorroso” como correr con un bidón de 500 0 750 ml enganchado a la mano.

Con el Salomon Sense Hydro S-Lab pack se va un paso más allá y se acopla un Soft Flask a un guante y con un cierre para sostenerlo mejor. Totalmente ergonómico. El guante utiliza Sensifit y se muestra totalmente suave y ventilado con un buen agarre del Soft Flask que hace que no tengamos que ir “sujetando” con nuestros dedos la botella constantemente.

Puede ser un buen artículo de venta… para los que les moleste tener que sujetar un Soft Flask, personalmente llevo 1 mes corriendo con uno de ellos en la mano para mis tiradas de 20-25 km y resulta cómodo incluso sin el guante.

La segunda novedad a destacar serían las próximas Salomon Sense Mantra… y no penséis que me he equivocado al escribir la palabra que sigue a Sense.

En la pasada edición de Cavalls de Vent 2012 una de mis curiosidades era saber con qué zapatillas iban a correr los pros. Así Kilian calzaba unas Sense (al igual que Núria Picas), Kupricka nos sorprendía con sus típicas minimalistas, Emma Roca con sus inseparables Hoka, Tófol con unas Slab 4 y dos “sorpresas”; la primera, ver a Miguel Heras con unas SpeedCross 2 (las utiliza mucho) y la segunda… ¿Qué zapatillas lleva Emelie Forsberg?

Las Salomon Sense Mantra las han definido como el “paso previo al minimalismo”, entendiendo minimalismo como zapas de drop igual o inferior a 4 mm. Como escribí en posts anteriores la adaptación al minimalismo debe de hacerse lenta y paulatinamente, de lo contrario podemos a llegar a provocarnos lesiones.

Con las Mantra podremos ir adaptando nuestra forma de correr más hacia la técnica correcta para correr “minimalista”. De una forma natural el tipo de zapa nos hará correr más de metatarso pero sin llegar a abandonar la protección y amortiguación que necesitamos todavía para este paso al minimalismo. Además con el sistema EndoFit nos permitirá la opción de correr sin calcetin para poder tener todavía un mejor contacto con el suelo sin que las pequeñas piedras que puedan entrar en la zapa nos hagan parar continuamente.

Y la tercera novedad, algo en lo que hace tiempo se viene trabajando (pude encontrar algunas fotos hacia el mes de junio), unas zapas a las que he marcado para tenerlas como “exposición” en el comedor de casa. Las Salomon S-Lab Sense Ultra.

A la mayoría si os hablo de las Salomon S-Lab Sense ya no os tengo que descubrir nada, podéis encontrar multitud de “reviews” que dan amplia explicación de la grandeza de estas zapas. Pero… (siempre existe un pero) ¿¿se podía gastar un runner de “a pie” más de 150 € en unas zapas que, según la marca francesa, no nos recomendaban alargar su vida más allá de los 200 km?? Para muchos esto representa zapatillas nuevas cada… ¡¡dos semanas!! Cierto es de que se tratan de unas zapas específicas de competición, que no deberíamos utilizarlas para entrenar, etc… etc… Pero somos como somos y nos gustaría llevarlas puestas hasta para andar por casa.

Las Salomon S-Lab Sense Ultra no pierden el alma de las Sense, continúan siendo unas zapas para competición, con un drop de 4 mm y a falta de conocimiento de PVP seguro que estaran en la línea de sus hermanas. Pero a diferencia de las Sense con estas podremos alargar su vida más de esos 200 km, han añadido una suela algo más duradera, más reforzada en la zona del talón y… y han dejado todo lo demás como las Sense, porque esos es lo que son, unas Sense en toda regla.

Estas zapas siguen estando bajo el marco conceptual de “voladoras”, presentándose ultra ligeras, con lo que para corredores con ritmos de carrera que no sean altos no es la mejor de las opciones.

Como véis esto es un no parar… ¡Quién da más!

Corriendo con huaraches

La mayoría de corredores de montaña sabemos lo que son unas huaraches. Si no sabemos lo que son seguro que nos sonará Tarahumara. ¿Ahora si no? Los Tarahumara o “rarámuri” son la tribu mejicana que viven en el territorio de Chihuahua y en el que gira el libro “Born to run”

Las huaraches son las sandalias con las que corre esta tribu centroamericana. Como os podéis imaginar, ni suela de Vibram, ni control de pronación, ni Flexitendon, ni puntera reforzada y mucho menos media suela. Correr con huaraches es lo más cercano a correr “bare foot” que se puede. Lo siguiente casi que seria arriesgarnos a correr descalzos.

¿Por qué de esta explicación? La mayoría de nosotros entendemos el minimalismo como esto. Correr con unas zapatillas sin amortiguación, sin control de pronación, sin… vaya con lo mínimo de lo mínimo. Harina de otro costal sería el si entendemos el minimalismo tan solo enfocado al tema de las zapas o como plasmé en una entrada anterior, un minimalismo más generalizado.

Dentro del mundo de las zapas minimalistas podemos encontrar muchas marcas especializadas en zapatillas bare foot y grandes marcas comerciales que han dado un giro a su filosofía para introducir este tipo de minimalismo dentro del consumidor final.

Entre ellas podemos encontrar unas con un drop 0, 0 mm entre la zona delantera de la puntera y la zona del talón, totalmente planas. O zapas con un drop 4, 4 mm de diferencia de altura entre la zona delantera de la puntera y la zona del talón.

Seguramente estas últimas sean las más recomendadas para gente que quiere pasar de unas zapas tradicionales (las que todos entendemos como neutras, supinadoras o pronadoras) a unas de filosofía minimalista. Con estas todavía podemos llegar a encontrar “algo” de amortiguación. Las zapas con un drop 0 serían el paso definitivo hacia el minimalismo más “puro” pero se necesita una correcta adaptación de más de un factor a ellas.

Las zapatillas minimalistas (o con drop igual o inferior a 4mm) nos pueden ofrecer un mayor contacto con la superfície por la que corremos, podemos sentir mejor el terreno… y seguro que vamos a sentir cada una de las piedras que pisemos.

Pero no se trata de ponerse unas zapas minimalistas y echarse a correr como si lo hubiésemos hecho toda la vida. Algunas marcas incluyen instrucciones de cómo debe de ser la correcta adaptación de los corredores a este tipo de zapatillas ya que toda nuestra técnica de carrera va a cambiar.

Con zapas “habituales” tendemos más a talonar que a correr de metatarso, la mayoría de nosotros alargamos la zancada pensando que así avanzaremos más y más metros y nuestro cuerpo recibe unos impactos “que pa qué”.

Sólo tenemos que fijarnos en una cosa. Los corredores que hacen de los 10 primeros en un maratón. ¿Cómo corren? Cuerpo ligeramente adelantado, rodillas ligeramente elevadas, la pisada la realizan justo debajo de su torso tranzando un línea recta perfecta y… corren de metatarso. El contacto del pie con el suelo se hace con la parte delantera del pie, sin llegar a talonar de una forma exagerada o casi nula.

El hecho de correr con “huaraches” o con zapas minimalistas va a hacer que nuestra técnica de carrera cambie completamente, digamos que vamos a ir más “revolucionados” en cuanto a cadencia de pisada y nuestra zancada va a ser más corta por el mero hecho de no talonar.

De aquí que se indique que el cambio a correr con zapatillas minimalistas sea progresivo y pueda durar hasta más de 6 meses hasta que nuestro cuerpo esté totalmente adaptado. Se utiliza una musculatura que hasta el momento la teníamos “dormida” por llamarlo de alguna manera.

Os puedo contar una experiéncia personal que tuve al respecto. En mis inicios en el mundo del running compré unas zapas “baratas” de unas grandes superfícies francesas especializadas en deporte (eran el tope de gama pero seguían siendo “baratas”), por aquel entonces ni había escuchado hablar de bare foot y mucho menos de huaraches. Estas zapas no tenían ni control de pronación, ni media suela, ni nada por el estilo. Y digamos que tenían un drop de 4 mm.

Me acostumbré a correr con ellas, hacía tiradas hasta de 30 km. Corrí el medio maratón donde hice marca personal (1h 33min 47seg, no es nada del otro mundo pero para ser mi primera media… y única de asfalto). Hasta entonces bien, algún dolor en alguna rodilla pero por otro motivos.

Después de esa media decidí comprarme unas buenas zapas porque esto del running me estaba enganchando. Venga, 140 € en unas zapas con control de pronación, media suela, super amortiguadas, etc… Y la primera me la pegaron en la frente. Salí a correr el primer día 10 km y cuando llegué a casa los isquios me dolían como en la vida, los tibiales más y mi forma de correr empezaba a cambiar… a peor. Después de 1 mes me adapté a las nuevas zapatillas, pensaba que ya todo había pasado hasta que en medio de una ultra de 65 km… la fascia lata de mi pierna derecha dijo basta. Ni subir, ni mucho menos bajar y ya ni hablamos de llanear.

La solución al final fueron unas plantillas que corregían mi pisada y el “genu varo” de mis piernas. Cosas de estar medio mal hecho.

A día de hoy no me imagino corriendo con minimalistas (consultado a un médico deportivo amigo mío) ya que las cintillas no me aguantan el dolor. Des de que corro con plantillas no he vuelto a tener dolor… y he hecho semanas seguidas de 100 km (más de 2 y de 3).

Con esto no critico a los que corren con huaraches o “minimalistas”, entiendo que cada uno tiene que ver con qué se siente más cómodo y echar a correr. En ocasiones dejarnos guiar por modas puede hacer que nuestro cuerpo lo pase peor sin tener necesidad.

Ahí radica el hecho de conocerse. Escucharse a uno mismo es básico, ¡con huaraches o con unas Hoka!

Minimalismo 1.0

En la pasada edición de Cavalls de Vent me rondaba una duda. Seguramente una tontería para muchos pero una curiosidad para mi (y para alguno más tengo que confesar).

Entre el cartel de participantes elites que acudían a la cita de Bagà se encontraba Aton Kupricka, corredor del equipo New Balance. A Kupricka se le ha empezado a conocer (muchos corredores de montaña le conocíamos de hace tiempo) hace relativamente poco en nuestro país. No resultaba muy extraño decir su nombre y que la gente te mirara con cara de extrañeza, bueno también decías el nombre de Kilian Jornet y te miraban con la misma cara, gracias a un programa de TV3 parece que ahora todo el mundo se íntimo suyo.

Kupricka es el actual abanderado del minimalismo, con todo lo que ello abarca. Escucharlo hablar sobre minimalismo es escuchar cómo explica una filosofía de vida en vez de hablar de las zapatillas que lleva (en lo que sólo se fijan muchos).

La duda que me rondaba por la cabeza antes de la Cavalls era si Kupricka sería capaz de correr con sus New Balance Minimus la dicha cursa.

Es cierto que ha corrido muchas pruebas de trail running con ellas, pero la orografía de la cursa que pasa por la Serra del Cadí tiene zonas algo “especiales” para ese tipo de zapa (y más con las condiciones climáticas del fin de semana de la carrera).

Nos plantamos en la salida y… allí aparece él, con sus New Balance Minimus dispuesto a correr una prueba con 12000 metros de desnivel acumulado. Cierto es que para la segunda mitad de la prueba pueden paracer un buen calzado (mucha pista para poder correr bien), pero para la primera mitad, a mi modo de ver, más técnica y con bajadas más “especiales”  las veía una apuesta arriesgada.

Pero no era el único que corría con las “mal llamadas” zapas minimalistas. No. Jornet, Picas, Conway y más atletas del Salomon team y otros que no eran del Salomon team corrieron con “minimalistas” también.

Nadie se piense que me he vuelto loco no, Kupricka corrió con unas New Balance con un drop (diferencia de la suela entre la parte delantera y la trasera) de 4mm, y los otros corredores antes mencionados corrieron con las Salomon Sense… con un drop de 4 mm igualmente.

En el libro “Born to Run” de Christopher McDougall se explica la procedencia del minimalismo, la tribu de los Tarahumara que podían correr millas y millas en sus sandalias y la história de Caballo Blanco.

Al igual que entiende Kupricka, en el libro se entiende el minimalismo no sólo como con qué tipo de calzado corremos, si no con el hecho de correr con “lo mínimo”, en general.

A mi modo de entender comparto en gran parte la visión de este minimalismo, el salir a correr con el menor equipamiento posible pero con el necesario, no por llevar cuanto menos mejor tenemos que forzar una “pájara” en un entreno largo o no cargar con un cortaviento en salidas en las que nos va a hacer falta.

Recuerdo que en mis primeras salidas largas por alta montaña (más de 2500 metros) mi Salomon Skin Slab 5L parecía que iba a reventar. No cabía nada más. Cosas y cosas y más cosas por el simple hecho de “por si acaso”. Hasta el punto en que en muchas ocasiones se ha hecho hasta incómodo el correr con ese “lastre” en la espalda.

En la última Cavalls recuerdo haberle dicho a mi compañero; “- Creo que llevo demasiadas pocas cosas en la mochila”. Incluso llevando el material obligatorio y algo más, tenía la sensación de que llevaba poca cosa.

Esta claro que cambia mucho si se trata de un entreno donde no nos pueden “asistir” en ningún punto o si estamos en una cursa donde encontraremos un avituallamiento cada X kilómetros y encima una bolsa a mitad de recorrido (de aquí que muchos élites vayan con lo mínimo, por el buen soporte que tienen en algunos puntos de la cursa).

El tema de las zapas da mucho de si, incluso pudiendo llegar a afirmar que corro minimalista…. pero con unas zapas con control de pronación y plantillas. Pero esto ya es motivo para verlo en la siguiente entrada del blog.

¡Salud y metros!

Salomon XT Slab5 Softground English Review

 

The decision about what trailrunning shoes buy is a tough’s one, maybe is not that tough when you already have used one model before and you know that them had worked well.

That’s why I opted for the new Salomon XT Slab5 Softground. They are the top shoes of Salomon talking about Trailrunning (without including the Sense).

The shoes I was getting rid of was a Salomon XT Slab3, I had run hundreds of kilometers (until lose count). And because everything was positive with them… Why should I change?

Talking about XT Slab5 we can find two models, one with a normal cleated sole and another one with a SpeedCross cleated sole. The Softground model use this last one.

But let’s go step by step…

 

First of all what you can see, take it out of the box and… they are gorgeous, a black and red combination that makes a characteristic “racing” look that emphasize the Slab range. Personally I think that the people at Salomon hit it with the main black color on the shoe, the red one on previos Slab model used to finish on a “clayey” brown. Personal obsessions about wearing them always as new.

Time will confirm me if the cloth on the shoe finishes ripping, as occured on my previous Slab3 (after lots of kilometers), or can endure more.

On my opinion the XT Slab5 Softground now are a more narrow-fitting shoes, and with a look that can remember you to another strong shoes from an Italian brand.

The part of the toe now is a bit more elevated, so we can fit pretty well our delicate toes inside. This part is also a bit harder than before and will protect better from any impact comming from rocks, roots or any other obstacle that we will find on the path.

Talking about the sole now it has been improved regarding to they predecessor. In the Softground model there are less cleats but deeper ones, specific for running through damp terrain, mud, snow… only? We will see that no.

 

My previous Slab3 had died because of the sole, in that model the rubber on the heel was an independent part of the whole sole (on a black colour). In the new Slab5 this heel part is an integral part of the sole, with this solution I expect that this little problem will be resolved. It doesn’t feel good running with sole pieces unstucked.

And this is not everything, not to long ago I saw a video were some Salomon’s pros where “filing” the sides of the sole on the heel part… narrower, lighter.

That’s what Salomon has already done, the heel part is narrower than in the Slab3 and 4, but means that less stability? Keep on reading…

And then became the moment to wear them…

As on every single running shoes that I buy, the first thing to do is to remove the standard insoles and place my running insoles. They fit properly and don’t move at all.

The previous Slab3 where a 9,5 UK. After running Cavalls del Vent last year I finished without some toenails… solution, next pair a 10 UK. Once I have putted on I’m not quite sure if with a 9,5 UK was enough thanks to the plenty of space on the toe’s part.

The very first day of test I trail runned the Puigmal starting from Queralbs. Puigmal is a mountain where the summit is at 2906 m above sea level with a positive slope of 2000 m accumulated. It’s placed on the Vall de Núria, in the Pyrinees bordering France. On the path we find different grounds.

The first sensation at wearing them is a very good one, seems like I’ve been running with them for long, no slight pain, no rubbing, nothing. Just to say something… on the heel zone didn’t had the feeling of having well holded, maybe that’s because of wearing a 1/3 of a size more, but I prefer that than loosing my toenails again!

Uphill they grip well, anywhere you step the sole’s cleats scratch the terrain and avoid you of slipping in a rock or in chipping path.

Once you start accelerating you start feeling the stability of the shoe, where your feet goes there the shoes fix without risk, is just there where you see how with that narrower heel zone doesn’t risks the stability of your feet, avoiding those feared ankle’s sprains for the ones that doesn’t work that much on proprioception.

As more and more kilometers you run, less and less you remember you are wearing a new pair of shoes. It seems like Salomon already made the running-in for you!

About the cushioning, the one on the XT Slab5 Softground is a very good one, keeping in mind my weight (61 kg) and the lighter they are (lighter than the Slab3), they absorb all the obstacles we will find through our run, rocks, roots, little pot holes, etc… Counting on the small experience I have on this specific footwear I guess that for trailrunners heavier (80-85 kg) the cushioning of the XT Slab5 Softground’s sole could be more than good.

Softgrounds means that, soft grounds… but lets don’t make a mistake about that, these new Slab5 grip perfectly on any single ground. During Puigmal’s uphill and downhill we can find paths, rocks, tracks, and… a very funny chipping downhill! This point is where I should kiss those soles… we can assert that them can manage with all, on the downhill where were I decided to test them and make a very agressive downhill (why follow the path when you can downhill straight), and as said before, where you step your feet there the shoes grips and you don’t have any feeling about falling down or sliding.

After that first test I tested them again on the Cavalls del Vent track. Cavalls del Vent is a circular track on the Cadí and Pedraforca mountains. Salomon makes here every year an UltraTrail of 84 km long and with an accumulated uphill of 6000m.

Here you can find damp paths where, as before, the shoes grip perfectly.

In this last test (longer than the one before, 46 km) I had again the same feeling about my heel, like if they don’t hold properly, that’s why I decided to tighten the laces (Quick Lace system) and at this moment is where I found a bad point. The upper part of my feet start hurting, that’s why I have to untighten the laces back. With the laces that loose the first feeling is to twist your ankle in a moment. But contrary to that, the stability of the XT Slab5 Softground keeps on guiding your foot avoiding “unpleaseant surprises”.

So, after 2 trainnings where the accumulated uphill has been 5000 m and 75 km the result is… Did I wear them for the first time? No rubbing, no slight pain, no blisters, nothing about that, just comfort.

Definitively a very good trailrunning shoes, competitive since minute zero and the ones that I will save for competition!

Review Salomon XT Slab5 Softground

La decisión de qué zapatillas de trailrunning comprar siempre resulta difícil, quizás menos cuando ya has utilizado un modelo concreto y sabes que te han ido bien.

De ahí que me decantara por las nuevas Salomon XT Slab5 Softground. Se tratan del tope de gama (si no contamos con las Sense) del catálogo de la marca francesa para corredores de trailrunning.

Las zapatillas que jubilaba eran unas Salomon XT Slab3 con las que he podido hacer centenares de kilómetros (hasta llegar a perder la cuenta). Y dado que el resultado fué del todo positivo… ¿Porqué cambiar?

De entrada de las XT Slab5 podemos encontrar dos modelos, con taqueado de suela normal o con el taqueado de suela de las SpeedCross. Las Softground disponen de éste último.

Pero vamos por partes…

 Primero lo que se ve, las sacas de la caja y… preciosas, combinación de negro y rojo con el característico look “racing” que destaca en la gama Slab. Personalmente creo acertado el dotar del color negro a la tela que “principal” de la zapatilla, el rojo de las anteriores Slab acababa siendo más marrón arcilloso que el color inicial. Manías de querer llevarlas como nuevas siempre.

El paso de los kilómetros me confirmará si esta tela acaba rasgándose, como ha sucedido con las anteriores Slab3 (después de muchos kilómetros), o aguanta “lo que le echen”.

A mi parecer la horma también se ha visto modificada, algo más estrecha que su predecesora (o eso le parece a un servidor) y con un ligero aire que recuerda a algunas otras zapatillas robustas de una fábrica transalpina.

La zona de la puntera se ha hecho algo más elevada, por lo que disponer nuestros delicados dedos allí dentro resulta todo un placer. También se ha hecho más robusta por lo que nos va a proteger mejor de cualquier impacto que podamos tener en rocas, raíces o cualquier otro obstáculo que nos encontremos por el camino.

En cuanto a la suela también se ha mejorado respecto a sus sucesoras. En este modelo Softground hay una menor cantidad de tacos pero con una mayor profundidad, específicas para correr por terrenos húmedos, barro, nieve… ¿sólo? Ya veremos que no.

Mis anteriores Slab3 han ido a morir por la suela, en éstas la goma del talón resultaba ser una parte independiente del resto de la suela (de color negro). En las nuevas Slab5 esta talonera forma parte integral de la suela, con lo que se espera que este inconveniente se solucione. Resulta algo incómodo correr con trozos de suela despegados.

Y no todo es esto, hace tiempo vi un video donde algunos pros de Salomon “limaban” los laterales de la suela en la parte del talón… más estrecho, menor peso. Pues eso han hecho en este nuevo modelo, la zona de la suela del talón es más estrecha que en sus predecesoras, ¿menor estabilidad? Seguid leyendo…

Y llega el momento de ponérselas…

Como en todas las zapatillas de correr que compro, la primera operación es la misma para todas ellas, plantillas de serie fuera, mis plantillas dentro. Estas entran a la perfección y no presentan movimientos ninguno dentro de la zapatilla.

En las anteriores Slab3 tenía un 44 1/3 o lo que es lo mismo un 9,5 UK. Después de Cavalls del Vent el año pasado me acabaron saltando un par de uñas… solución, las próximas zapatillas un 44 2/3 (10 UK). Y una vez puestas no sé si con un 9,5 hubiese sido suficiente gracias al amplio espacio que hay en la puntera de la zapatilla para los dedos.

El primer día de prueba me voy a subir el Puigmal desde Queralbs, 2906 metros con un desnivel positivo de 2000m. acumulado.

La primera sensación al correr con ellas es muy buena, parece que las hubiera llevado ya durante kilómetros, ninguna molestia, ningún roce, nada. Por poner algún pero… en la zona del talón no acabo de tener la sensación de que vaya bien sujeto, quizás por llevar ese tercio de talla más que en las anteriores, ¡pero prefiero esto a volver a perder uñas!

Subiendo agarran, pises donde pises los tacos de la suela “arañan” el terreno y evitan que puedas patinar en alguna piedra o en algún tramo de grava suelta.

A la que imprimes un poco de velocidad puedes sentir la estabilidad de la zapatilla, donde va tu pie allí clava y no se mueve, es aquí donde vemos cómo ese menor ancho de la talonera no pone en peligro la estabilidad del pie, evitándonos esos temidos esguinces para los que no solemos hacer ejercicios de propiocepción.

Con el paso de los kilómetros te olvidas totalmente de que calzas unas zapas nuevas, parece que los propios de Salomon les hayan hecho el “rodaje” por ti.

Por lo que respecta a la amortiguación esta resulta muy buena, teniendo en cuenta mi peso (61 kg) y lo ligeras que son (más que las Slab3) absorben la mayoría de obstáculos que nos encontramos a nuestro paso, piedras, raíces, pequeños baches, etc… Por la poca experiencia que tengo en este tipo de calzado, diría que para corredores más pesados (hasta 80-85 kg) la amortiguación de las Slab5 Softground puede ser más que buena.

Aunque Softground signifique eso, terrenos blandos… no nos equivoquemos, estas nuevas Slab5 van a las mil maravillas en cualquier tipo de terrenos. En la subida y bajada al Puigmal encontramos sendero, roca, algo de pista y… ¡una tartera muy divertida! En este punto es donde besaría estas suelas… podríamos decir que se lo tragan TODO, bajando la tartera decidí ponerlas a prueba y bajar dándolo todo (para qué seguir el camino si puedes bajar recto), y como dicho anteriormente donde pones el pie agarra la zapatilla, en ningún momento bajas con la sensación de que te pueda fallar o puedas resbalar y bajar más “rápidamente” de lo normal.

 

Después de este entreno las puse a prueba en el trazado de Cavalls del Vent. Aquí encontramos tramos húmedos donde, al igual que antes, vuelven a traccionar perfectamente y nunca tienes la sensación de que vayas a llevarte un susto.

En este último entreno (algo más largo que el anterior, 46 km) vuelvo a tener la sensación que el talón no acaba de estar del todo “arropado”, de aquí que aprete más los cordones (sistema Quick Laze) y en las bajas ya encuentro un pero, la parte superior de los pies empiezan a molestarme, por lo que tengo que volver a aflojarlo. Con los cordones bastante flojos la primera sensación es de torcerte un pie a la primera de cambio. Pero todo lo contrario, de nuevo la estabilidad de la zapatilla te sigue guiando el pie para no tener sorpresas desagradables. A cambio tus dedos de los pies ni se enteran del tute que les estas pegando.

Así después de 2 entrenos en los que he acumulado 5000m de desnivel positivo y 75 km el resultado es… ¿he estrenado zapatillas? Ni un sólo roce, ni una sola ampolla, nada de nada, sólo comodidad.

Definitivamente unas muy buenas zapatillas, competitivas des del minuto 0 y que reservaré para competir… porque  comer jamón ibérico cada día tampoco es bueno.