Archivo del sitio

New balance MT1010v2

NEW689827_800_2Hace más de un mes me compré mis segundas NB Minimus, encantado con las primeras Minimus que compré (Mt10v2) pero con la necesidad de tener algo más de “suela” para los terrenos de Fuerteventura (en mi vida he corrido por encima de tanta piedra…), decidí que un poco más de amortiguación pero manteniendo el drop de 4mm sería una buena opción.

A primera vista la zapatilla en azul eléctrico resulta bonita, vistosa y elegante a la vez, con esos colores que van a asegurar que nos vean desde mucha distancia (sobretodo el amarillo/verde limón de la suela). Cordones planos y finos, lo que aseguran que no van a desatarse fácilmente (como en ocasiones me ha sucedido con las anteriores Minimus). Se echa en falta el típico “bolsillo” donde poder meter los cordones una vez atados, no es que sea una gran molestia, pero si que resulta algo incómodo que los cordones te vayan dando en la pierna mientras corres (se cogen con las lazadas del empeine y listos).

Si con las MT10v2 la filosofía Minimus se llevaba a rajatabla… que nadie espere encontrar con las MT1010v2 las mismas sensaciones que con las MT10v2 o con cualquier otra zapatilla de la categoría Minimus. No son unas zapatillas minimalistas para nada. De minimalistas aguantan el drop de 4mm que respetan, pero al resto, la misma amortiguación que otras zapatillas que podamos encontrar en el mercado. Así que este punto queda aclarado.

Una vez puestas resultan muy cómodas, se nota la protección de más en la suela, y de paso me aseguro no tener más problemas en los metatarsos del pie a causa del pie “seca tintas” que me dijo un día el traumatólogo (agradecido estoy a las dichosas piedras majoreras). La protección en la puntera y en la zona del talón también es mayor que en otros modelos de Minimus que se puedan probar, poco a poco vemos como el concepto “Minimus” queda solo en la nomenclatura que le dan a la zapatilla.la foto 2

Los primeros días salgo a correr sin plantillas, al igual que hago con las MT10v2 (en parte porque no caben, en parte sobretodo porque no las necesito al no tener molestias). Los dos primeros días sin problemas, salidas de hora y media – dos horas por terreno llano con ligeras subidas y bajadas rápidas. Al tercer día aparecen los males… la fascia lata de mi pierna derecha empieza a avisar que ponga plantillas… y el aquiles de la izquierda avisa claramente de que la zapatilla tiende a “torcerse” hacia adentro, llevándome a una pisada que no es natural y provocando algún que otro dolorcillo.

Así que plantillas adentro y se soluciona el problema de la cintilla… pero el aquiles sigue doliendo. Las zapatillas, al tener más suela que las MT10v2 y tener esta suela más “blanda” aguantan menos el peso y tienden a ceder hacia el interior (y eso que me mantengo en los 61kg…).

new-balance-mt1010-v2-minimus-blue-orange-bottom-view-600x350En cuanto a la suela fabricada por Vibram se agarra a las mil maravillas en cualquier tipo de terreno, aquí si que hay mucha mejor respecto a las MT10v2, con las que en más de una ocasión me he llevado algún susto cuando he querido bajar un poco a gas, y ya no hablemos si el terreno está húmedo… aunque sea en plano. Pero la suela también tiene que tener un pero… solo sacarlas de la caja ya se da uno cuenta… esos tacos del final de la suela… me da a mi que en la primera bajada a gas se desenganchan, y efectivamente, bajando por la Canal de la Serp (en la ruta de Cavalls de Vent) al llegar abajo veo como los tacos del talón estan despegados y a punto de arrancarse. No todo puede ser de color de rosas en unas zapatillas bonitas.

Otro punto a favor de las zapatillas es lo rápido que secan, subiendo por Els Empedrats tuve la “fortuna” de meter todo el pie dentro del agua… al cabo de un rato la zapatilla estaba seca y como si no hubiese metido el pie en ningún sitio.

la foto 1Resultan unas zapatillas ligeras, bonitas y que ofrecen una amortiguación buena en comparación con otras Minimus… quizás por esos son las menos Minimus de todas ellas. Veremos cuantos kilómetros nos aguantan…

Review New Balance Minimus MT10v2 (175gr/4mm drop) 1ª parte

NBHacía tiempo que buscaba un tipo de calzado para correr por la montaña que fuése ligero, que no tuviese la sensación de llevar dos ladrillos en los pies y con los que apenas notase que llevaba una zapa puesta.

Tengo algunos amigos que corren con calzado minimalista, pero siempre me había causado mucho respeto, sobretodo a raíz de tener que hacerme plantillas para correr debido a problemas con la cintilla iliotibial.

Después de algo de tiempo y de recomendaciones varias por parte de @pwitterpunk sobre la comodidad de correr con zapas con poco drop, me decidí tirarme a la piscina y comprar un par para ver como me adaptaba.

 

Primero el hecho de la compra ya fue algo de odisea, en Fuerteventura hablar de New Balance Minimus es como en Barcelona hablar de una pella de gofio… por lo que tuve que tirar de internet para hacerme con mi par. (un día de estos escribiré una entrada en el blog sobre páginas web donde poder comprar zapas y ropa de correr a muy buen precio).

 

Así después de desenvolsar 74,24 € y después de esperar menos de una semana me llegaron las tan esperadas MT10v2.

La primera impresión al recoger el paquete fue… ¿aquí dentro hay unas bambas? Ligereza máxima dentro de la caja, imaginaos al sacarlas de ella.

 

Recuerdo que las tuve en la oficina durante la mañana y todos los que entraban se quedaban sorprendidos, ¿y con esto se corre? Era la pregunta que más me hacían. La respuesta era que no. Con estas no se corre, se vuela.

 

El modelo que escogí es en naranja/gris, que luego no digan que no se nos ve por la montaña.

La cubierta superior esta elaborada con una rejilla microperforada para que pueda transpirar de manera amplia, ya que esta ideada para correr sin calcetines o con una expresión mínima de lo que sería un calcetín.la foto 1

Justo por encima de donde doblan los dedos del pie hay un refuerzo que da la sensación de “apretar” el pie sin llegar a molesar, también este refuerzo le da algo más de consistencia a la zapa.

De la misma manera el refuerzo se hace extensible en la zona del talón para sujetarnos más esa zona de nuestro pie, sabido de la importáncia de la estabilidad todo y ser una zapa minimalista.

 

En el interior no encontramos plantilla, así nuestro pie va a reposar directamente contra el recubrimiento de la suela. De tejido microperforado, la sensación de calzarla sin calcetines resulta comodísima, un guante, sin molestias ni rozaduras por ningún sitio con el paso de los kilómetros que le vamos haciendo (y ya van más de 200).

También se agradece que la lengüeta esté cosida al interior y de esta manera no se mueva dentro de la zapatilla incomodándonos a la hora de correr. Quizás lo que encuentro en falta es un pequeño bolsillo para “esconder” los cordones una vez atados, ya que estos se atan de forma tradicional y dependiendo del grosor de nuestro pie nos puede sobrar lazada.

La suela se la han confiado a los archiconocidos de Vibram, confeccionada con una estructura de panal de abeja y con refuerzos en la zona interior del pie (dedo gordo), zona con la que muchos nos impulsamos. Esta suela se eleva ligeramente también en esa zona hasta media altura del dedo gordo para ofrecernos algo más de protección.

 

Cuando las sacas de la caja hay una pegatina enorme que te advierte que la adaptación a este tipo de zapatillas tiene que ser progesiva y lenta a causa del poco drop que tienen (4mm).  Por lo que cumplir con esta transición resulta un imperativo a llevar a cabo si o si, si queremos prevenir lesiones musculares derivadas del cambio brusco.

 

En la próxima entrada os explico las sensaciones y test después de más de 200 km.

Minimalismo 1.0

En la pasada edición de Cavalls de Vent me rondaba una duda. Seguramente una tontería para muchos pero una curiosidad para mi (y para alguno más tengo que confesar).

Entre el cartel de participantes elites que acudían a la cita de Bagà se encontraba Aton Kupricka, corredor del equipo New Balance. A Kupricka se le ha empezado a conocer (muchos corredores de montaña le conocíamos de hace tiempo) hace relativamente poco en nuestro país. No resultaba muy extraño decir su nombre y que la gente te mirara con cara de extrañeza, bueno también decías el nombre de Kilian Jornet y te miraban con la misma cara, gracias a un programa de TV3 parece que ahora todo el mundo se íntimo suyo.

Kupricka es el actual abanderado del minimalismo, con todo lo que ello abarca. Escucharlo hablar sobre minimalismo es escuchar cómo explica una filosofía de vida en vez de hablar de las zapatillas que lleva (en lo que sólo se fijan muchos).

La duda que me rondaba por la cabeza antes de la Cavalls era si Kupricka sería capaz de correr con sus New Balance Minimus la dicha cursa.

Es cierto que ha corrido muchas pruebas de trail running con ellas, pero la orografía de la cursa que pasa por la Serra del Cadí tiene zonas algo “especiales” para ese tipo de zapa (y más con las condiciones climáticas del fin de semana de la carrera).

Nos plantamos en la salida y… allí aparece él, con sus New Balance Minimus dispuesto a correr una prueba con 12000 metros de desnivel acumulado. Cierto es que para la segunda mitad de la prueba pueden paracer un buen calzado (mucha pista para poder correr bien), pero para la primera mitad, a mi modo de ver, más técnica y con bajadas más “especiales”  las veía una apuesta arriesgada.

Pero no era el único que corría con las “mal llamadas” zapas minimalistas. No. Jornet, Picas, Conway y más atletas del Salomon team y otros que no eran del Salomon team corrieron con “minimalistas” también.

Nadie se piense que me he vuelto loco no, Kupricka corrió con unas New Balance con un drop (diferencia de la suela entre la parte delantera y la trasera) de 4mm, y los otros corredores antes mencionados corrieron con las Salomon Sense… con un drop de 4 mm igualmente.

En el libro “Born to Run” de Christopher McDougall se explica la procedencia del minimalismo, la tribu de los Tarahumara que podían correr millas y millas en sus sandalias y la história de Caballo Blanco.

Al igual que entiende Kupricka, en el libro se entiende el minimalismo no sólo como con qué tipo de calzado corremos, si no con el hecho de correr con “lo mínimo”, en general.

A mi modo de entender comparto en gran parte la visión de este minimalismo, el salir a correr con el menor equipamiento posible pero con el necesario, no por llevar cuanto menos mejor tenemos que forzar una “pájara” en un entreno largo o no cargar con un cortaviento en salidas en las que nos va a hacer falta.

Recuerdo que en mis primeras salidas largas por alta montaña (más de 2500 metros) mi Salomon Skin Slab 5L parecía que iba a reventar. No cabía nada más. Cosas y cosas y más cosas por el simple hecho de “por si acaso”. Hasta el punto en que en muchas ocasiones se ha hecho hasta incómodo el correr con ese “lastre” en la espalda.

En la última Cavalls recuerdo haberle dicho a mi compañero; “- Creo que llevo demasiadas pocas cosas en la mochila”. Incluso llevando el material obligatorio y algo más, tenía la sensación de que llevaba poca cosa.

Esta claro que cambia mucho si se trata de un entreno donde no nos pueden “asistir” en ningún punto o si estamos en una cursa donde encontraremos un avituallamiento cada X kilómetros y encima una bolsa a mitad de recorrido (de aquí que muchos élites vayan con lo mínimo, por el buen soporte que tienen en algunos puntos de la cursa).

El tema de las zapas da mucho de si, incluso pudiendo llegar a afirmar que corro minimalista…. pero con unas zapas con control de pronación y plantillas. Pero esto ya es motivo para verlo en la siguiente entrada del blog.

¡Salud y metros!