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Cavalls de Vent tramo 4

Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi de Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m), 14,4 km

En el primero de los post explicativos de la Ruta de Cavalls de Vent escribí que partía el recorrido en 4 tramos, cuando realmente tendría que haber dicho en 5 tramos. Fallos de cálculo que espero me podáis perdonar, ¡prometo no añadir más kilómetros!

En nuestra última entrada nos quedamos cambiándonos de ropa y comiéndonos el plato de macarrones con atún en el refugi de Prat d’Aguiló. Y como también escribí anteriormente, a mi parecer, aquí empieza la cursa para muchos. Devolvemos la bolsa a la organización y nos disponemos a empezar a subir al Pas de Gosolans (2430 m), será la última vez que estemos por encima de los 2000 metros de altura.

Una vez dejada la bolsa cogemos el sendero que hay a la derecha de los stands de la organización para empezar nuestra ascensión, el primer tramo es suave, con piso de tierra y prado que no hace incómodo nuestro avance. Si subimos de día veremos a lo lejos diminutas personas que avanzan por la subida, si por el contrario la noche nos ha ganado terreno las vistas serán espectaculares, un goteo de frontales que se mueven como luciérnagas en la oscuridad de la montaña. Simplemente precioso.

A medida que vamos ganando altura la pendiente se acentúa y el terreno cambia. Empezamos a encontrarnos más piedra y dejamos atrás el sendero de tierra, el prado ya es una utopía. Seguimos por camino estrecho dejando a nuestra derecha y al fondo de todo el refugio de donde hemos salido, todavía podremos ver cómo van llegando corredores y cómo el movimiento es frenético allí abajo.

En poco más de unos 40 minutos estamos arriba (hablando siempre de mortales, extraterrestres a parte), a partir de aquí una pequeña bajada de 300 metros y encaramos el camino hacia Serra Pedregosa. A nuestra izquierda quedará el Comabona, des de donde se accede por un sendero que pasamos de largo. Rápidamente empezamos a llanear por un prado hasta llegar al Clot Palomar donde giraremos levemente hacia la derecha y el sendero se convertirá en piedra suelta y tierra, este tramo de día es muy bonito y si nos coincide en una puesta de sol más todavía (si esta nublado no veremos ni una ni la otra cosa muy a nuestro pesar).

Salimos de este tramo compuesto por piedras y nos dirigimos, todavía llaneando y en un ligero descenso hacia Prat Llong, volvemos a ganar velocidad corriendo a través del prado que nos rodea. Tenemos que llegar hasta el final del prado y después girar a nuestra  izquierda para seguir con el camino, este se convertirá rápidamente en una pista estrecha y llena de piedra suelta en la que deberemos correr con cuidado ya que cualquier pisada en falso puede hacer que nos torzamos un tobillo con cierta facilidad.

La bajada que viene por delante es de este estilo, pista estrecha, con piedra suelta y ligera inclinación. Después de un buen rato bajando por esta pista y con unos zig-zags por camino más estrecho llegaremos a una pista más ancha y con mejor terreno que nos llevará hasta el siguiente refugio, Lluís Estasen.

Antes de llegar debemos superar esta pista que se hace muy larga pero en la que podemos correr… y a muy buen ritmo. Empieza el momento de sacar aquello que hemos ido reservando hasta ahora para poder imprimir algo de velocidad a nuestros pasos, pista ancha, buen piso y en ligera bajada. Ideal para ganar algunos minutos al crono o para trotar y recuperar algo las piernas, dependiendo de cómo vayamos, pero sobretodo, terreno ideal para comer, comer y volver a comer.

Siguiendo por la pista la dejaremos por un sendero que asciende a nuestra derecha, empieza a ganar algo de desnivel con rapidez y en breve empezamos a escuchar el motor de la “burra” a gasoil que tienen encendido para dar luz, 3 minutos más y veremos la luz del refugio.

Llegamos a Lluís Estasen (1668 m) y encontramos el CP7, con un avituallamiento de bebidas, frutos secos, algún pastelito, galletas, gominolas y té caliente. Miguel Heras llegó aquí en 5h 59min. El tiempo en que alguno de los mortales llegábamos a Serrat de las Esposes… ¡27 km atrás! Los que lleguen a este refugio de día se pueden considerar unos privilegiados, las vistas del Pedraforca des de aquí son impresionantes. Se erige delante nuestro imponente. En este punto podemos llevar ya unas 12-13 horas de cursa tranquilamente.

Salimos del refugio dirección sud siguiendo las marcas de la organización y pronto tomamos un camino estrecho a nuestra izquierda, a través de él volvemos a la pista que hemos dejado anteriormente, la cruzamos y nos introducimos en otro sendero estrecho. Aquí rápido se empieza a ganar desnivel y desnivel y desnivel, la bajada es pronunciada y en condiciones de que esté mojada es muy resvaladiza. No se trata de una bajada técnica pero si que se trata de una bajada en la que hay que poner los 5 sentidos para no dar con nuestras posaderas en el suelo (y ojalá si pasa sean las posaderas). Nos encontraremos trozos en los que tendremos que saltar algún pequeño desnivel, muchas raíces por el suelo y alguna que otra piedra por medio.

Durante la bajada cruzaremos un tramo donde se suele encharcar bastante de agua. Se encuentra en un trozo donde dejamos este camino estrecho y pasamos a uno más ancho, dependiendo de dónde pisemos podemos llenar nuestra zapatilla de barro… o puede que nos llegue hasta el tobillo.

Pasado este camino más ancho volveremos a introducirnos en un sendero más estrecho, la bajada ya no es tan pronunciada como anteriormente y ahora podemos trotar con más facilidad. Si se pasa con la luz del día se puede ver al fondo el Refugi del Gresolet. Seguimos trotando hasta que dejamos de perder desnivel y el camino llanea. En poco menos de 4 km hemos perdido 400 m de desnivel, un 10% negativo de media que nos hace ver el fuerte desnivel inicial del tramo.

Justo antes de llegar al refugio emprendemos una ligera subida de 300 metros que nos llevará hasta el jardín que hay delante del refugio. En el Refugi del Gresolet volvemos a encontrar un avituallamiento completo, bebida, caldo, fruta, frutos secos, pan con tomate y el año pasado tenían pasta. Este punto también es punto de abandono. Igual que en los anteriores. Organización, dorsal y para casa. El campeón del año pasado llegué aquí con 6h 23min des de la salida. Media hora tardó des de Lluís Estasen hasta aquí. La gente de “a pié” tardamos poquito menos de 1 hora en hacer este tramo. Teniendo en cuenta que probablemente lo pasemos de noche y debamos ir con cuidado en la bajada inicial.

En este refugio es importante volver a comer. Nos queda una subida no muy larga pero si muy cansina seguida de una bajada hasta el siguiente avituallamiento y deberemos ir cargado de fuerzas. Tenemos que pensar que a partir de este momento todos los kilómetros que vamos pasando descuentan.

A partir de aquí sólo nos faltará un último tramo, el más largo, 26 km pero el más corrible de todos los tramos, lo que hará que si hemos guardado fuerzas (como os venía anunciando en anteriores entradas) podamos pasar estos km con bastante rapidez (comparando el tiempo que llevamos hasta ahora).

Mañana el último tramo, Refugi del Gresolet (1243 m) – Refugi de Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m).

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Cavalls de Vent 2012… ya la tenemos aquí!

Una semana. Bueno digamos que queda ya menos de una semana. Un año esperando una cita y ya la tenemos aquí. Queda menos de una semana y los nervios me empiezan a comer por dentro.

A estas horas el sábado de la semana que viene estaré bajando del refugio de Lluís Estasen hasta el refugio de Gresolet. Lo haré con luz diurna todavía (esto gracias a la organización que ha decidido adelantar 1 hora la salida). A estas alturas llevaré 9 h y media de cursa y camino de los 55 km. Me dolerán las piernas, las rodillas, los pies, las lumbares, me dolera todo. El consuelo será que no voy a ser el único al que le duela todo.

Muchos llevamos tiempo preparando esta cita, de hecho, des del momento que nos “tocó” el sorteo de la organización (al menos en mi caso) toda la preparación que he estado haciendo ha sido enfocada a esta cursa. Diría que soy el primero que sabe que no va a llegar entre los primeros, pero es que hay muchos que saben que no voy a llegar entre los primeros… así que me conformaré con una cifra que tengo en la cabeza. Si la consigo o no os lo explicaré por aquí también.

Para la próxima semana anuncian lluvias, principalmente miércoles, jueves y viernes. Si es así ya nos está bien, que salga el sol el sábado. Si hace más o menos frío casi que nos da igual, lo principal es que no llueva. Pero si llueve… pues nada, chubasquero y a seguir que esto no es ningún deporte indoor.

Cavalls para mi es especial. Por el ambiente de la jornada previa, por el recorrido, por la dureza y también (no nos vamos a engañar) por el cartel de atletas profesionales que la corren. Impresiona verte al lado de un Miguel Heras, de un Iker Karrera, de un Kilian Jornet (por el año pasado), de un Tófol Castanyer, Núria Picas, Emma Roca, Andy Simons, etc… Este año se suman nombres del calibre de Phillip Reiter, Anton Kuprica, Tom Owens, Anna Frost, Emilie Forsberg, etc…

Para que os podáis hacer una idea todas aquellas personas a las que estos nombres (excepto el de Kilian) os suene a chino, un ejemplo. Imaginaos que pudierais jugar un partido de fútbol junto (en el mismo campo) con Messi, Ronaldo, Iniesta, Xavi, etc… o un partido de baloncesto con los Gasol, Kobe Bryant, Michael Jordan, etc… ¿Os gustaría verdad? Pues eso lo podemos hacer todo los trailrunners que corremos este tipo de prueba. Como suelo decir en más de una ocasión, a la que nos ponemos las mallas y las bambas, todos somos iguales.

El año pasado no conseguí acabar, me retiré en el km 60, en el refugio de Gresolet, con los dedos de los pies destrozados (al poco tiempo perdí alguna uña). ¿El error? Dos principalmente. Primero es que justo 15 días antes había hecho Matagalls Montserrat… y era la primera vez que hacía una cursa de 85 km…. y encadené otra de 84 km más a las dos semanas. ¡Mis dos primeras ultras y con 15 días de diferencia! El segundo fué no dosificarme. Te das cuenta que en este tipo de cursas tienes que llevar una estrategia, un plan, y seguirlo a rajatabla independientemente de factores externos. Empecé los primeros kilómetros muy fuerte para mi ritmo y llegué al refugio de Prats d’Aguiló (km 45) fundido, literalmente.

Otros de mis errores del año pasado fueron los entrenos, las tiradas más largas las había hecho de 25 km… y con poco desnivel.

Por el contrario este año llego más fresco (me he ahorrado Matagalls-Montserrat), he hecho tiradas largas de 47-50 km por el mismo circuito de Cavalls, conozco el circuito y dónde se puede apretar más, dónde se debe reservar y dónde puedo correr y dónde debo caminar. Así que la táctica está estudiada (a excepción de percances que puedan salir in situ).

Pero sobretodo y antetodo… en lo que más he cambiado de un año a otro… es que hay que salir a disfrutar. Consciente de que cuando llegue el primero yo estaré a un poco más de medio recorrido, me da igual llegar el 100 que el 400 (claro que tengo una cifra en la cabeza, pero el día pone a la gente en su sitio). Soy consciente que voy por que ante todo me gusta y de la misma manera también soy consciente de que los dolores van a salir por algún sitio, pero que el sufrimiento va a ser opcional.

Para los que no hayáis visto el ambiente de la cursa… os dejo un vídeo. Gallina de piel.

Llevamos un año esperando… y tan sólo faltan 7 días.