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Cavalls de Vent tramo 3

Refugi Serrat de les Esposes (1551 m) – Refugi dels Cortals (1610 m) – Refugi de Prat d’Aguiló (2010 m)  15,96 km

De entrada vemos las diferencias entre las alturas en que se encuentran los refugios por los que vamos a pasar y pensamos… bueno, menos de 500 m de desnivel positivo, pero nada más lejos de la realidad.

Dejamos el refugi del Serrat de les Esposes dirección a una cuesta empinada que vemos justo enfrente, lo primero que se nos viene a la cabeza es; ufff, y acabo de comerme tres trozos de pan con tomate y embutido… No hay que alarmarse, es el trozo más duro que nos vamos a encontrar hasta llegar al siguiente refugio (Els Cortals).

A media subida nos encontraremos una fuente a mano izquierda y seguiremos nuestra subida, son apenas 300 metros hasta llegar arriba donde nos vamos a encontrar un pequeño prado y la pista que salía del refugio a nuestra derecha. Avanzaremos a través de ese prado siguiendo un sendero que se ha hecho con el paso de los caminantes y corredores que han pasado por allí con el paso del tiempo.

Seguimos adelante y después de una ligerita subida volvemos a salir a la pista que salía del Serrat. Por ella podemos trotar cómodamente o caminar rápido. Justo alcanzado un paso de puente canadiense (ese que hay atravesados bigas de hierro en el suelo a modo de desagüe) giraremos a la izquierda introduciéndonos de nuevo por un sendero que nos llevará paralelos a la pista. De todos es sabido que es más agradable caminar por un sendero que hacer kilómetros y kilómetros pisteros, que ya nos llegarán.

Durante este momento vamos a ir atravesando un pequeño bosque cubierto de árboles, aquí vamos a encontrar marcas blancas y verdes también junto con las marcas del propio Cavalls. De nuevo el suelo se ecuentra salpicado de raíces y principalmente de tierra. En mis dos últimos pasos por aquí (finales de agosto y 1 de septiembre) encontré árboles caídos en medio del sendero, sin mayor problemas a izquierdas o derechas encontraremos sitio suficiente como para esquivarlos y seguir cómodamente nuestro camino.

Llegados a un claro volvemos a ver la pista de grava-tierra a nuestra derecha, iniciamos una ligera bajada prado a través hasta llegar a ella y poder avanzar unos metros hasta encontrar un desvío a derechas que nos indica a la Font Freda y Refugi dels Cortals. En este primer tramo avanzaremos por un pista más estrecha que la que hemos dejado, los árboles nos volverán a cubrir ofreciéndonos sombra y a nuestra derecha iremos encontrando zonas de picnic con mesas y barbacoas (que nadie se pare aquí a hacerse unas butifarras…). Llegados a la Font Freda pasaremos por encima de zonas con agua proveniente de la fuente (como si nos fuera a preocupar con las previsiones metereológicas).

Poco a poco la pista se va estrechando hasta que después de una bajada un poco pronunciada tomamos un sendero a nuestra izquierda. De nuevo el suelo se vuelve en tierra, alguna piedra suelta y alguna raíz también. Unos metros más adelante, y cuando el bosque a nuestra derecha ya clarea podremos ver el Refugi dels Cortals, nuestro siguiente avituallamiento donde llegamos en menos de 1 hora des de la salida del Serrat. Avanzamos cómodamente y por una zona donde se puede trotar con facilidad hasta llegar al siguiente refugio.

En el Refugi dels Cortals (1610 m. PK 33,24) encontraremos un avituallamiento basado en bebidas, fruta, frutos secos, galletas y gominolas. Miguel Heras llegó aquí en 2011 con un tiempo de 3h 29min. Aquí (si nos encontramos con los mismos colaboradores que el año pasado) ya nos ponen en aviso: comed que ahora viene una subida que se las trae, y hasta el siguiente refugio (Prat d’Aguiló) hay un buen trozo.

Razón no les falta, hasta Prat d’Aguiló nos quedan 11 km en un tramo que la própia Anna Frost ha calificado como el más complejo de toda la prueba. No está de más volver a comer algo aunque hace apenas 5 km que comimos en el Serrat.

Después de haber cargado fuerzas salimos del avituallamiento y cogemos la pista que hay justo enfrente del refugio a mano izquierda, avanzamos por esa pista durante 5 minutos para, después de pasar un abrevadero que nos queda a nuestra izquierda, abandonar esta pista principal (que nos llevaría de nuevo al Coll de la Trapa) y coger la que nos aparece a la derecha. Seguimos por esta pista de buen piso y muy corrible hasta que justo en una curva a derechas de 120º encontramos en una piedra en el suelo a la derecha una X. En ese momento hay que girar a mano izquierda y coger el sendero que nos llevará hasta el Coll de Pendís.

Este tramo es nuevo para este año, en 2011 se seguía recto por la pista hasta empezar la ascensión al Coll de Vimboca, la verdad que la organización nos ha hecho un favor a todos, a los que van primeros y a los que vamos últimos. La subida del Coll de Vimboca por donde el año pasado era imposible de correr, ni tratar… y a duras penas caminarla dignamente, por no decir de algunos tapones que se formaban.

El sendero del Coll de Pendís se encuentra en buen estado y bien marcado, suelo de tierra y restos de hojas de los árboles hasta que nos encontramos unos 300 metros con un acentuado desnivel positivo. Pasado este repecho vuelve a llanear y llegamos al propio Coll. A nuestra izquierda vamos a encontrar un camino que nos indica que por allí se baja al Refugi de Sant Jordi, en poco más de 1 km estaríamos allí, y todavía nos faltarán muchos más kilómetros para llegar en realidad.

Continuamos atravesando el prado y nos dirigimos a la subida del Coll de Vimboca, menos dura que por el otro tramo. De aquí en adelante vamos a encontrar un contínuo sube-baja lleno de piedras y con algunas de las subidas en fuerte desnivel positivo, hasta en ocasiones teniéndonos que ayudar de las manos para superarlo. Esta es la zona de la Serra de la Moixa y del Serrat de la Muga.

Llegados al Collet de les Vaques vemos a nuestra derecha un fuerte desnivel y si adelantamos la vista veremos la bajada por la que tenemos que pasar. Esta bajada es muy parecida, por no decir idéntica, a la que hemos hecho des del Refugi de Niu de l’Àliga hasta el Puig de la Canal Freda. Piedra pequeña suelta y tramos de tartera. Una vez abajo giraremos a la izquierda y seguiremos un pequeño ascenso que nos llevará hasta el Pla de les Creus. Impresionantes las vistas que vemos a nuestra izquierda del Serrat dels Terrers.

En este punto se nos abre un rayo de esperanza… a nuestra derecha, en la distancia, podemos ver ya el Refugi de Prat d’Aguiló. Pensamos que ya estamos ahí, ya lo tenemos. Y nada más lejos de la realidad. Durante gran parte del trayecto que nos queda hasta llegar vamos a ir viendo el refugio y parece que no llega nunca…

Durante un buen rato seguiremos subiendo y bajando por tramos con roca suelta a ratos y tramos de tierra en otros momentos. En este momento nuestra mente empezará a pensar sólo en una cosa (y si no después me lo podréis contar), el plato de macarrones con atún que dan en el avituallamiento. Simple. Sencillo. Pero ningunos macarrones saben tan ricos como esos llegados este momento.

En los últimos 400 metros antes de llegar al refugio ya escuchamos el alboroto de la gente, corremos por la “carena” de un prado donde se puede trotar con facilidad. Miguel Heras llegó a mitad de Cavalls en 2011 en 4h 49min, los ciudadanos de a pie llevaremos entre 8 y 9 horas al llegar aquí. A unos 200 metros antes de llegar nos encontraremos a alguien de la organización que por un walkie va “cantando” los números de los dorsales que van llegando. El motivo no es otro que a nuestra llegada un voluntario rápidamente tendrá preparada nuestra bolsa, la que dejamos en la salida, sin demorarse en tiempo (otro 10 por la organización).

En este avituallamiento encontraremos, además de lo que hemos visto en los anteriores, el famoso plato de macarrones, caldo caliente  y este año barritas gracias a una marca de nutrición deportiva.

Igualmente este refugio es un punto donde se puede abandonar. El mismo procedimiento que en el Serrat. Se le comunica a la organización, se entrega dorsal y a esperar a que te bajen hacia Bagà.

La mayoría de gente utilizamos este punto para cambiarnos de ropa, camiseta, calcetines, algunos dejan otras zapatillas en la bosla, etc… y coger la ropa de abrigo que se vaya a necesitar para pasar las horas de noche que vayamos a necesitar para completar el recorrido. No es bueno demorarse mucho tiempo ya que venimos con el cuerpo caliente y rápidamente podemos empezar a coger frío, recuerdo que el año pasado a las 18:00 de la tarde quedarse allí 15 minutos era empezar a tiritar… con la térmica puesta incluso. Una vez no necesitemos más la bolsa la devolvemos a la organización que nos la volverá a entregar en el Pavellón de Bagà.

Es importante cargar fuerzas, hidratos de carbono para la siguiente subida que nos viene por delante. Para muchos la carrera se acaba aquí (cada año menos) y para muchos otros la carrera empieza aquí. Estamos en el kilómetro 44,2, “sólo” nos quedan por delante 40 kilómetros más y ya hemos hecho la mayor parte del desnivel positivo. Si hemos sido inteligentes y hemos guardado fuerzas (y pata) en la medida que cada uno pueda ir guardando, los próximos kilómetros nos van a pasar muy rápido.

Próximo tramo Refugi Prat d’Aguiló (2010 m) – Refugi Lluís Estasen (1668 m) – Refugi del Gresolet (1243 m)

Cavalls de Vent tramo 2

Refugi Niu de l’Àliga (2520 m) – Refugi Serrat de les Esposes (1511 m) 14,56 km

Como os avancé ayer, este tramo es corto (menos de 15 km) pero no hay que subestimarlo ya que puede seguir comiéndose nuestras fuerzas a un ritmo que no pensamos y que posteriormente nos daremos cuenta.

Salimos del Refugi de Niu de l’Àliga por la parte opuesta a la que hemos entrado, giramos un poco a la izquierda y a escasos 100 metros vamos a encontrar el inicio de la bajada. Ya des de este punto vamos a ver hacia donde nos tenemos que dirigir. La vegetación es nula y el suelo por el que vamos a correr ahora al inicio es de piedrecitas sueltas con algo de tartera a los lados.

La bajada es muy empinada, con un pronunciado desnivel negativo, aquí nuestras rodillas van a sufrir un poco y nuestros cuádriceps se van a cargar un poco más. Hay que llevar especial atención a levantar bien las piernas ya que de lo contrario podemos tropezar con alguna de las piedras sueltas que nos vamos encontrando y el tortazo puede ser de aúpa, por no decir que podemos llegar abajo del valle más rápido que  los que vayan primeros…

Después de bajar un rato nos iniciamos a subir una “tachuela” pequeña, el Puig de la Canal Freda, una subida sin más importáncia que nos va a llevar de nuevo a una bajada menos pronunciada que la anterior.

Esta bajada nos llevará hacia la Pleta del Llamp, las vistas des de aquí sobre la Cerdanya son increíbles. Durante el descenso hasta aquí vuelve a aparecer la vegetación, nos encontraremos arbustos bajos y algún que otro árbol. La bajada invita a trotar y a estirar algo las piernas, el sendero es estrecho y debemos aumentar nuestra atención ya que si bajamos a un ritmo elevado quizás debamos hacer algún “recto” en algún tramo. Recomendación: siempre hacedlo hacia la izquierda, parte alta de la montaña, si se os ocurre hacerlo hacia la derecha… el recto será muy recto!

Una vez pasada la Pleta del Llamp nos dirigimos hacia la subida del Coll de Jou, nos encontramos distintas señalizaciones que nos indican X kilómetros hasta el Coll de Jou, pero parece que no llegue, volvemos a empezar a ascender metros, no con mucho porcentaje de desnivel pero todo suma, aquí los toboganes se suceden, subimos un poco, bajamos otro poco y volvemos a subir y a la que nos queremos dar cuenta hemos pasado el Coll de Jou sin percibirlo ya que no encontramos ninguna señalización arriba.

La bajada del Coll de Jou es muy parecida a la anterior bajada, sólo que aquí encontraremos ya más arboleda con su consecuente incoveniente, las raíces del camino. De nuevo el sendero es estrecho, de tierra y muy corrible a excepción de tramos donde tenemos que saltar algún pequeño desnivel o cruzar algún desnivel a distintas alturas (1 metro como mucho). El sendero invita a trotar a un ritmo cómodo (recordad que hay que ir guardando, sólo llevaremos unos 17-18 km) pero tenemos que extremar la precaución con los esguinces. Pisar mal una raíz de las que hay puede significar convertir nuestro tobillo en una pelota de tenis, y esto significaría abandonar, con la consecuéncia de que todavía deberíamos llegar hasta el siguiente refugio.

Una recomendación personal es volver a comer algo antes de llegar a Penyes Altes, el tramo 2 es corto pero desgasta, la subida a Penyes Altes nos va a desgastar y si queremos poder trotar algo en los trozos que nos vamos a encontrar delante es una muy buena opción el echarse algo al estómago en forma de carbohidratos.

Pasamos el Coll de la Miquela y nos dirigimos hacia Penyes Altes, el camino va ganando desnive progresivamente hasta el último kilómetro antes de Penyes altes donde los números en el marcador de altura empiezan a aumentar. La subida es escarpada y a mitad de ella encontraremos el peor tramo, mucha inclinación y un suelo de tierra que se desliza algo (si llueve, como anuncian, aquello puede ser un barrizal… y subiendo). Pasado este tramo de unos 40-50 metros la pendiente suaviza algo (no mucho) pero el camino se hace más practicable, en apenas un momento estaremos arriba.

Una vez arriba giramos rápidamente a la derecha, sin hacer pico en Penyes Altes. Las vistas des de aquí también son impresionantes, vemos todo el Plà del Moixeró y parte del recorrido que nos viene en breve por delante.

En la bajada de Penyes Altes hay que tener precaución también, no tiene mayor complicación en general pero algunos tramos són delicados. Empezaremos bajando con bastante desnivel por suelo de tierra para llegar a un punto en donde hay un fuerte desnivel en roca, que deberemos sobrepasar de piedra en piedra. No hay que preocuparse pero hay que ir con cuidado, el año pasado la organización (un 10 por ellos) puso allí una cuerda a la que te podías agarrar para bajar ese tramo, con lo que ayudaba bastante.

Seguimos adelante y superamos el pequeño Collet Raset, si de aquí giráramos a la izquierda llegaríamos al pueblo de Gréixer a través del Canal de la Serp, pero nos toca seguir adelante hacia el Plà del Moixeró. Como hemos podido comprobar des de lo alto de Penyes Altes esta zona es preciosa. Prado y  más prado atravesados por senderos. En este trozo no tendremos que ir con cuidado ni con piedras, ni tarteras, ni cosas por el estilo. Aquí debemos ir con cuidado con los “pasteles” que dejan las vacas, y les da igual que sea en medio del sendero por donde pasamos, es más, me parece que si lo hacen en medio les parece hasta mejor.

A trozos el sendero tiene un ligero desnivel positivo y a trozos un ligero desnivel negativo, aquí podemos utilizar la técnica del “CaCo” (caminar-correr) para llegar hasta el final del Plà donde nos desviaremos a nuestra derecha al llegar al Coll de Moixeró. Si en este punto de la ruta siguieramos por la pista que sale del Coll del Moixeró llegaríamos al Refugi de Sant Jordi, de ahí que puede que en este punto nos encontremos algo de público que después volvamos a ver en el Sant Jordi.

Seguimos por nuestro desvío a la derecha y rodearemos el Morro de Moixeró hasta ir a salir a una pista. El camino de la ruta de Cavalls de Vent nos haría seguir recto y hacer una bajada muy pronunciada pero el recorrido de la cursa nos hace coger esa pista a izquierdas dirección el Coll de la Trapa. El motivo es que la zona a cruzar es zona de cría del urogallo y no es lo más recomendable para el medioambiente hacer pasar a mil personas corriendo por allí.

La pista anima mucho a correr, y a correr rápido, pero como siempre, guardar, cabeza, guardar. Al principio la pista tiene una inclinación negativa suave para después de unos zig-zags ir haciendo toboganes. El suelo aquí es irregular, alguna piedra suelta pero si cogemos el camino bueno (como dirían los de la F1 “la trazada”) no tiene porqué incordiarnos.

Justo antes de llegar al Coll de la Trapa la pista gana algo de inclinación positiva. Aquí vamos a encontrar un punto de control, que no un avituallamiento. El motivo es controlar que los corredores no “atajen” por la ruta “original” en vez de por la ruta de la cursa, y se ahorren unos buenos kilómetros. A la que vayamos pasando alguien irá cantando nuestros dorsales a otra persona que los anotará. Seguiremos la pista a la derecha (si fuésemos a la izquierda acabaríamos en el Refugi dels Cortals) y debemos ir con cuidado ya que en apenas 100 metros abandonamos la pista por el margen derecho para entrar en un sendero con fuerte pendiente. Este sendero cruza un arbolado y arbustos más abajo con un nivel de inclinación importante, apenas es 1 o 1,5 km para ir a desenvocar de nuevo a la pista original de la ruta. En cursa este anterior sendero se encuentra bien marcado, ha sido habitual el encontrarme este verano a gente entrenando que desconocía de este rodeo por el Coll de la Trapa y que hacían el camino “original”. Nada por lo que preocuparse, más kilómetros y listos.

De nuevo cogemos una pista en la que la arboleda nos va a ir protegiendo del sol durante todo el tramo, inicialmente llana para ir ganando progresivamente inclinación negativa. Vamos escuchando el riachuelo a medida que vamos bajando, curva de 180º a izquierda y curva a 180º a derecha y encaramos el Torrent del Graó de l’Os. Seguimos bajando por la pista bastante cómoda y un poco más adelante de cruzar un trozo de 3 metros de hormigonado que sirve para la evacuación del agua debemos cruzar el río a derechas.

Seguimos más adelante y parece que cogemos algo de desnivel positivo para rápidamente bajar por un camino estrecho a nuestra izquierda, volvemos a cruzar el río e iniciamos el ascenso final hasta el Refugi del Serrat de les Esposes, nos quedan apenas 10 minutos y llegaremos, antes nos encontraremos ganando algunos metros de desnivel y cruzando un pequeño prado. Des de aquí ya se escucha el jaleo del refugio, se puede acceder en coche y es punto de retirada para los que lo deseen. Mucho público arriba y se agradece que en los últimos 10 metros la gente te anime, seas quien seas, y vayas con el tiempo que vayas.

Aquí nos vamos a encontrar el primer avituallamiento sólido además de la bebida, frutos secos, gominolas, fruta, etc… vamos a encontrar pan con tomate y embutidos. Conviene volver a comer de nuevo, ya que llevaremos ya 28 km de cursa y cerca de las 5-6 horas.

En este punto de avituallamiento también hay asisténcia médica, puede que se empiecen a hacer las primeras ampollas o tengamos las primeras rozaduras y aquí os pueden echar una mano.

Del mismo modo es un punto donde nos podemos retirar en caso que no podamos seguir más. El procedimiento es sencillo, se busca a alguien de la organización, se le dice y le entregamos el dorsal. A partir de aquí esperar que llenen una furgoneta con más retirados y nos dejarán de nuevo en Bagà.

Como veis es un tramo de apenas 15 km pero en el que vamos a encontrar de todo, subidas, bajadas, llanos, piedras, tierra, prados, pistas y senderos. De ahí que lo coja mentalmente como un tramo de la cursa. Del anterior refugio hasta aquí podemos tardar entre 2h – 2h 30min. Miguel Heras en 2011 tardó en llegar a este punto 2h 59min, cuando algunos llegábamos a Niu de l’Àliga él y Kilian ya nos sacaban 15 km.

Mañana el 3r tramo, Refugi Serrat de les Esposes – Refugi dels Cortals – Refugi de Prat d’Aguiló

Cavalls de Vent tramo 1

Aprovechando estos pocos días que quedan para el Ultra de la sierra del Cadí, voy a intentar explicaros el recorrido de Cavalls dividido en tramos a lo largo de 4 entradas.

Para la división de los tramos me baso en algo muy personal o si más no cómo planifico mentalmente mi cursa para ir avanzando y estructurando poco a poco la que se me viene encima…

TRAMO 1: Bagà (786 m)-Refugi Niu de l’Àliga (2520 m) – 13,61 km

No me he equivocado con las alturas no. Tampoco me he equivocado con el kilometraje. En el primer tramo de Cavalls, el que va de la salida, ese momento mágico en el que suena “El último mohicano”, hasta llegar al Refuigio de Niu de l’Àliga vamos a ascender +1734 m en 13,61 km de distancia, o lo que es lo mismo, nos enfrentaremos a una pendiente media del 12,74%… teniendo en cuenta que alguna ligera bajadita y algún que otro llano nos vamos a encontrar. Todo esto para empezar a calentar la musculatura, y los pulmones, porque a partir de pasados los 2000 metros de altura la falta de oxígeno empezará a hacer mella en nuestros músculos.

Una vez dada la salida des del centro del pueblo de Bagà (plaza de las arcadas) bajamos por la calle principal y hacemos un corto recorrido de poco más de 1 km por 3-4 calles del pueblo, calles anchas donde no se estorba la gente pero que sirve para estirar algo el grupo. Pero sólo algo.

Rápidamente nos encontraremos con un tramo de carretera que nos llevará hasta el primer contacto con una pista de tierra que dejaremos para seguir ganando metros por un sendero “monte a través” a nuestra izquierda. Es bastante común que se formen tapones en el inicio de estos senderos, el grupo no se estira los suficiente en esos escasos kilómetros previos y todavía estamos muy frescos y nos vemos capaces de hacer alardes de fuerza.

Por este sendero seguiremos ganando altura, en algunos tramos llanea un poco más y en otros el desnivel se constata al inicio del repecho, nada por lo que preocuparse.

De vuelta cruzaremos una pista y de nuevo a otro sendero estrecho, aquí casi que hay que pedir tanda para poder entrar, el tapón que se forma es bastante grande y algunos no nos cargamos de suficiente paciéncia como para esperar (ni que fuésemos a quedar los primeros…). Más adelante encontraremos un tramo llano en el que se puede trotar bastante cómodo, estirando un poco las piernas.

Después de haber vuelto a ganar altura nos cruzaremos con una pista que seguiremos a mano izquierda. Son unos 2 km de pista ancha, donde al trote se va cómodo ya tiene poca inclinación. Esta pista nos llevará hasta el “Paller de Dalt” a través de unos zig-zags que hace, propicios para seguir la distancia más corta entre dos puntos, la linea recta.

En el “Paller de Dalt” nos encontramos una esplanada que nos lleva hasta el inicio de la subida a la Collada Grossa, aquí el desnivel se acentúa y seguramente debamos seguir el paso que llevan los que nos preceden… o los que van detras deban llevar nuestro paso, ya que se hace complicado el poder adelantar.

Salidos de la Collada Grossa giramos a la izquierda y encaramos el camino hacia el Canal de la Mata, aquí la vegetación se cierra y el camino se nos oscurece un poco, el suelo se encuentra salpicado de piedras sueltas durante al menos 400 metros, después volvemos a salir a un sendero donde seguiremos ganando altura hasta cruzar la carretera que se dirige al Coll de Pal. En este punto nos encontraremos a bastante gente animando.

Cruzada la carretera seguiremos ganando altura por un camino más abierto y después de un par de zig zags llegaremos al Cap de la Devesa donde se allana el camino y las piernas nos pediran trotar un poco. Más adelante encontraremos a nuestra derecha la carretera que hemos cruzado antes y un párking de tierra y giraremos en bajada hacia la izquierda. De aquí hasta llegar a nuestro primer avituallamiento encontraremos todo bajada.

Llegamos al Refugi del Rebost (km 7,50 – 1640 m), primer avituallamiento, el ganador de la anterior edición (Miguel Heras) llegó a este punto en 53:20. Este primer avituallamiento se basa principalmente en líquidos, algo de fruta y alguna gominola. Si vamos bien y llevamos líquido suficiente se podría llegar a no parar aquí.

Saliendo del Rebost tomamos el camino a derechas y después de cruzada la pista empezamos a incrementar la inclinación, pasamos por una fuente a nuestra izquierda y cruzamos un pequeño prado con bastante pendiente, cruzamos otra vez la pista y seguimos ganando inclinación hasta llegar a un sendero estrecho a mano izquierda en el que se pueden recuperar bastante bien las piernas, y el que vaya bien puede trotar. Al final de este sendero volvemos a coger inclinación hasta cruzar una pista que deja a la derecha otro párking de la carretera que sube al Coll de Pal.

Cruzamos de frente y volvemos a coger un sendero lleno de raíces que nos llevará hasta el Pla de Bagà, pasamos de ir cerrados por los árboles a un prado amplio donde simplemente tenemos que seguir recto… hasta que giramos a la izquierda. Justo de frente veremos una pista por donde puedan subir 4×4… y nos acordaremos de toda la subidita que llevamos ya, pero justo en ese punto es donde se gira a izquierdas para dirigirnos a un tramo estrecho y llano hasta llegar a les mines de la Barita.

Des de este punto veremos parte de lo que nos queda por delante de subida, la subida hasta la Collada de Comafloriu (2184 m). Después de llanear un poco rápidamente nos encontraremos con una pared que nos hará relentizar nuestro paso. Encontraremos principalmente suelo de tartera con piedra suelta y más arriba pasto.

Llegados a la Collada… veremos todavía que hay que ascender algo más, cruzamos el prado que tenemos delante y seguiremos ganando metros y metros. Una vez arriba podremos contemplar como la vegetación cambia bastante, pasamos a ver rocas y piedras y sorteamos algún paso entre rocas para llegar al Cap del Serrat Gran (2402 m). Aquí ya vemos nuestro primer objetivo, el Refugi de Niu de l’Àliga, pero nos queda un último esfuero.

Después de una bajada algo pronunciada por camino estrecho de tierra y con piedras en los márgenes iniciamos la corta subida al Puig de Comabella, aquí iremos cresteando y si decide hacer viento ese día… soplará y soplará. Pasados 10 minutos llegaremos a una planicie donde un último repecho de 100 metros nos llevará a Niu de l’Àliga (2520m y 13,61 km, Miguel Heras llegó aquí en 1:42:04) para poder disfrutar de las impresionantes vistas que hay des de aquí y poder “asaltar” el segundo avituallamiento, líquidos, fruta, frutos secos y alguna gominola (el año pasado rascamos hasta galletas).

Este es el primer tramo que me marco en la cursa, son casi 14 kilómetros continuos de subida, con algún pequeño descanso que sirve para estirar las lumbares y las piernas y en el que hay que regular mucho. Es el tramo donde más desnivel positivo acumulado seguido vamos a encontrar. Empezar fuerte aquí, por la inércia de la cursa, porque todavía vamos frescos y nos sentimos con fuerza, etc… puede significar pagarlo más adelante.

En este segundo avituallamiento es recomendable comer, comer y beber. Pensad que el corredor medio puede llegar aquí con 3h  – 3h 45 min des de la salida de la prueba, si no hemos comido durante el trayecto hasta aquí ahora es el momento.

Si el día amanece frío, aquí arriba hará mucho más, hace cerca de 1 mes (1 de septiembre) con día frío y rachas de viento fuertes la sensación térmica era de estar bajo cero. Unos guantes, unos manguitos y un gorro de running son materiales que ocupan muy poco y que nos pueden prevenir de pasar más frío (recordad que el calor se va por los extremos del cuerpo).

Para el tramo des de el Rebost hasta Niu también son recomendables unos bastones, ya se que todos queremos parecernos a los que van rápido y llegan primero que van casi casi que en calzoncillos (que le pregunten a Krupricka) pero unos bastones en pendientes con mucho desnivel nos ayudarán a descargar las lumbares y a reducir la fatiga en nuestros cuádriceps e isquiotibiales en un 15-20%.

Mañana os detallo el 2º tramo de Cavalls, corto pero… ¡con un poco de todo!

Cavalls de Vent 2012… ya la tenemos aquí!

Una semana. Bueno digamos que queda ya menos de una semana. Un año esperando una cita y ya la tenemos aquí. Queda menos de una semana y los nervios me empiezan a comer por dentro.

A estas horas el sábado de la semana que viene estaré bajando del refugio de Lluís Estasen hasta el refugio de Gresolet. Lo haré con luz diurna todavía (esto gracias a la organización que ha decidido adelantar 1 hora la salida). A estas alturas llevaré 9 h y media de cursa y camino de los 55 km. Me dolerán las piernas, las rodillas, los pies, las lumbares, me dolera todo. El consuelo será que no voy a ser el único al que le duela todo.

Muchos llevamos tiempo preparando esta cita, de hecho, des del momento que nos “tocó” el sorteo de la organización (al menos en mi caso) toda la preparación que he estado haciendo ha sido enfocada a esta cursa. Diría que soy el primero que sabe que no va a llegar entre los primeros, pero es que hay muchos que saben que no voy a llegar entre los primeros… así que me conformaré con una cifra que tengo en la cabeza. Si la consigo o no os lo explicaré por aquí también.

Para la próxima semana anuncian lluvias, principalmente miércoles, jueves y viernes. Si es así ya nos está bien, que salga el sol el sábado. Si hace más o menos frío casi que nos da igual, lo principal es que no llueva. Pero si llueve… pues nada, chubasquero y a seguir que esto no es ningún deporte indoor.

Cavalls para mi es especial. Por el ambiente de la jornada previa, por el recorrido, por la dureza y también (no nos vamos a engañar) por el cartel de atletas profesionales que la corren. Impresiona verte al lado de un Miguel Heras, de un Iker Karrera, de un Kilian Jornet (por el año pasado), de un Tófol Castanyer, Núria Picas, Emma Roca, Andy Simons, etc… Este año se suman nombres del calibre de Phillip Reiter, Anton Kuprica, Tom Owens, Anna Frost, Emilie Forsberg, etc…

Para que os podáis hacer una idea todas aquellas personas a las que estos nombres (excepto el de Kilian) os suene a chino, un ejemplo. Imaginaos que pudierais jugar un partido de fútbol junto (en el mismo campo) con Messi, Ronaldo, Iniesta, Xavi, etc… o un partido de baloncesto con los Gasol, Kobe Bryant, Michael Jordan, etc… ¿Os gustaría verdad? Pues eso lo podemos hacer todo los trailrunners que corremos este tipo de prueba. Como suelo decir en más de una ocasión, a la que nos ponemos las mallas y las bambas, todos somos iguales.

El año pasado no conseguí acabar, me retiré en el km 60, en el refugio de Gresolet, con los dedos de los pies destrozados (al poco tiempo perdí alguna uña). ¿El error? Dos principalmente. Primero es que justo 15 días antes había hecho Matagalls Montserrat… y era la primera vez que hacía una cursa de 85 km…. y encadené otra de 84 km más a las dos semanas. ¡Mis dos primeras ultras y con 15 días de diferencia! El segundo fué no dosificarme. Te das cuenta que en este tipo de cursas tienes que llevar una estrategia, un plan, y seguirlo a rajatabla independientemente de factores externos. Empecé los primeros kilómetros muy fuerte para mi ritmo y llegué al refugio de Prats d’Aguiló (km 45) fundido, literalmente.

Otros de mis errores del año pasado fueron los entrenos, las tiradas más largas las había hecho de 25 km… y con poco desnivel.

Por el contrario este año llego más fresco (me he ahorrado Matagalls-Montserrat), he hecho tiradas largas de 47-50 km por el mismo circuito de Cavalls, conozco el circuito y dónde se puede apretar más, dónde se debe reservar y dónde puedo correr y dónde debo caminar. Así que la táctica está estudiada (a excepción de percances que puedan salir in situ).

Pero sobretodo y antetodo… en lo que más he cambiado de un año a otro… es que hay que salir a disfrutar. Consciente de que cuando llegue el primero yo estaré a un poco más de medio recorrido, me da igual llegar el 100 que el 400 (claro que tengo una cifra en la cabeza, pero el día pone a la gente en su sitio). Soy consciente que voy por que ante todo me gusta y de la misma manera también soy consciente de que los dolores van a salir por algún sitio, pero que el sufrimiento va a ser opcional.

Para los que no hayáis visto el ambiente de la cursa… os dejo un vídeo. Gallina de piel.

Llevamos un año esperando… y tan sólo faltan 7 días.