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Cavalls de Vent tramo 5

Refugi del Gresolet (1243 m) – Ermita Sant Martí (990 m) – Refugi Sant Jordi (1565 m) – Bagà (786 m), 26 km.

De todos los tramos descrito en estas anteriores entradas este es el más largo de todos. Nos vamos a enfrentar a 26 km como un único tirón pero que, como veréis, nos van a pasar mucho más rápido que, por ejemplo, los 28 que habían des de la salida hasta el refugio del Serrat de les Esposes, en el que la mayoría de gente puede tardar unas 5-6 horas. Como veréis a continuación hay muchos tramos corribles y a buen ritmo, en el caso de que tengamos algo de fuerzas guardadas.

Salimos del Refugi del Gresolet por la parte de atrás y encaramos la pista que nos viene adelante, van a ser unos 200 metros hasta que encontremos a nuestra izquierda un pequeño sendero señalizado con las marcas de la cursa. Ahí iniciaremos el ascenso al Coll de la Bauma (1577 m). No se trata de un gran desnivel acumulado, ya que tan sólo vamos a subir 300 metros de desnivel positivo, pero dependiendo de cómo hayamos comido anteriormente se nos puede atragantar más o menos.

Al principio cruzaremos un pequeño bosque con suelo de tierra y con raíces de árboles de por medio, al ser en subida no hay mayor problema que asegurar bien nuestros pasos para no resbalar en algún momento, para posteriormente pasar a un camino ancho lleno de hojas de los árboles que cubren nuestras cabezas. En el último tramo de ascenso volvemos a coger un sendero estrecho y con algo más de desnivel hasta llegar arriba. Sin darnos cuenta ya habremos superado un Coll más en busca de nuestro objetivo, por lo que seguiremos restando kilómetros.

Pasado este Coll aparece ante nosotros un ligero descenso en el que se puede correr bien, o si más no trotar, el piso no muestra complicaciones, inicialmente por un sendero para pasar después, a la altura de Els Terrers, a una pista. Nos dirigimos hacia el Coll de la Bena (1439 m), paso que apenas se aprecia con un ligerísima subida más anecdótica que sufrida.

Seguimos adelante y llegando a un punto donde encontramos una pista ancha de frente que nos llevaría hasta Gisclareny, tomamos un sendero estrecho a izquierdas, iniciamos el sendero y a nuestra izquierda pasamos junto a la Font del Coll de la Bena, la última vez que pasé por allí iba seco de agua y todo y eso, decidí no beber allí, me dió poca confianza.

Sendero abajo vamos avanzando bajando del Coll de la Bena y en dirección a nuestro próximo avituallamiento, nos encontramos con una sendero con el piso de tierra y lleno de hojas muertas de la arboleda que nos acompaña, hay que vigilar ya que con la humedad del rocío podemos sufrir algún resbalón. Intermitentemente también encontraremos alguna piedra suelta que no nos será de más importáncia a la hora de esquivar.

Llegados al Collet de Murcarols (1151 m) pasamos a una pista ancha (esta pista es la misma que cruzamos en el Coll de la Bauma y… la misma por la que llegamos al Refugi de Lluís Estasen). Continuamos por esta pista con ligero descenso hasta dejarla por otra más estrecha que nos aparece a nuestra izquierda que nos hace llegar hasta la Ermita de Sant Martí del Puig (990 m).

En Sant Martí del Puig encontramos de nuevo otro avituallamiento, este compuesto por bebidas, gominolas, galletas y bollería. Miguel Heras llegó aquí con un tiempo de 7h 17min en 2011. Este representará el último punto en el que podamos abandonar. Si decidimos salir de aquí tenemos que saber que ya deberemos de llegar a meta con nuestros própios recursos.

El avituallamiento lo encontramos en lo que sería el “patio” de la ermita, salimos de él y cruzamos la pista que hemos dejado para adentrarnos de nuevo en un sendero algo más ancho que los que hemos encontrado hasta ahora. Este sendero nos hará ir hasta una pista que nos llevará hasta Cal Cerdanyola. Aquí encontraremos una fuente donde, en caso de havernos olvidado de cargar agua en Sant Martí, podremos aprovisionarnos.

Dejamos la pista que gira a derechas y tomamos el camino que encontramos a nuestra izquierda. El sonido del agua del río se hace notar y en condiciones de calor, se agradece remojar las piernas allí.

Empezamos la subida hacia el Refugi de Sant Jordi por els Empedrats. Inicialmente el camino que nos encontramos es de tierra, básicamente sendero en el que vamos ganando altura muy poco a poco. Es llegado ha els Empedrats, própiamente, que el camino se transforma en un contínuo saltar entre bloques de piedra, cruzando el pequeño riachuelo de lado a lado en un par de ocasiones. Esta parte resulta una buena excursión para poder hacer con niños dejando el coche en Cal Cerdanyola y subir hasta St. Jordi y después Coll de Pendís (a apenas 1,5 km).

Subiendo els Empedrats dejaremos en un par de ocasiones senderos estrechos en el Estret d’Escriu que nos harían llegar a Escriu, por donde sigue la cursa, para eliminar la picardía de algunos… el control en el Refugi de Sant Jordi.

Seguimos subiendo por el Torrent del Pendís y después de aparecer a un claro podremos ver las luces del refugio al que nos dirigimos, hay que subir hasta él para el control y avituallamiento y después bajar otra vez un poco (10 metros) por el mismo camino para coger la ruta que nos llevará hasta Bagà.

En el Refugi de Sant Jordi (1565 m, km 72,54) encontramos el último avituallamiento hasta llegar a meta. Aquí encontraremos bebida, fruta, frutos secos, gominolas, bollería y caldo. El vencedor de la pasada edición llegó a este punto en 8h 01min.

Salimos del refugio, bajamos 10 metros y giramos a izquierdas, empezamos con unos metros llanos para rápidamente empezar una bajada hasta Escriu, se trata de un camino ancho (no es ni mucho menos una pista) en el que encontramos bastante piedra suelta, pero en el que se puede correr bien. Si cogemos un buen ritmo en este tramo podemos adelantar mucho tiempo.

Al final de esta bajada encontraremos una casa a mano derecha del camino, Escriu, en este punto llanea unos metros para después empezar la subida al Coll d’Escriu (1509 m) y última subida en nuestro itinerario. La subida se inicia por la pista por la que vamos para después de unas curvas dejarla por un sendero (aquí no recuerdo si a izquierdas o a derechas, ya que la última vez que pasé me colé y seguí por la pista que nos hace llegar al mismo sitio), en la parte final de este sendero la subida es pronunciada y si vamos justos de fuerza se nos va a hacer algo larga.

Una vez llegados arriba vemos la pista que dejamos anteriormente y la que debemos de seguir, a partir de aquí TODO bajada… y de las rápidas. Recomendable volver a comer algo en este punto para que nos ayude a llegar con fuerzas durante la bajada y el tramo final.

Iniciamos la bajada por una pista ancha pero con un piso irregular, muchas piedras sueltas en el camino y surcos de agua que ha bajado préviamente por allí. También encontraremos hojas muertas durante todo el tramo. Si todavía nos quedan fuerzas podemos coger una buena velocidad de cruzero de aquí hasta el final, sin cebarnos, pero sin parar. La bajada se alarga y alternamos curvas a izquierdas y curvas a derechas y llegados al Clot d’en Pere debemos seguir por la pista principal ya que a nuestra derecha aparecerá un camino con un cartel que pone Bagà, este camino nos haría llegar a la carretera sin pasar por el pueblo de Grèixer (a 4 km de meta).

Continuamos bajando y llega un punto en el que cruzamos una especie de puente y el camino empieza a llanear, en la distancia podremos ver las luces del pueblo de Gréixer (1102 m), dejamos el pueblo a nuestra izquierda y seguimos bajando por la pista que tenemos delante, curva a derecha abierta, curva a izquierda cerrada, pendiente, una señal de ceda al paso y… salimos a la carretera que viene de Bagà y se dirige al Coll de Pal.

Tomamos la carretera dirección Bagà, 100 metros de llano para ir perdiendo pendiente, seguimos avanzando a buena velocidad, trotando pero sin parar. Con el asfalto nuestras articulaciones puede que nos duelan algo más, pero ya lo tenemos. En 4 km podremos decir que hemos acabado Cavalls de Vent 2012. El tiempo será lo de menos.

Llegados a Rigoréixer dejamos a nuestra izquierda un edificio y a nuestra derecha un área de picnic. Unos metros más adelante giramos a derechas por la pista en ligera bajada que nos aparece delante. Cruzamos el puente hacia el otro lado y volvemos a ir a parar a un sendero estrecho. Básicamente en ligerísima bajada y llaneo y con algún pequeño repecho de 10 metros. Vamos a desembocar a una pista algo más ancha y al Cámping Bastareny.

Bajamos un trozo hormigonado, giramos a la derecha, 50 metros más y estamos en la carretera que lleva a Gisclareny. Giramos a la izquierda y en poco más de 1 km estaremos en nuestro destino. Llegando a Bagà giramos a la izquierda y… aparece ante nosotros una subida en asfalto de 150 metros, con algo de desnivel para ya nuestras fatigadas piernas, pero ya que estamos aquí y nos queda nada… ¡es el momento de marcarse una serie hasta arriba!

Acabamos el repecho, giramos por una calle y callejeamos muy poco para salir a las escaleras de delante de donde nos hacen el briefing el viernes. Ya estamos, la gente nos aplaude. El tiempo da igual. 20 metros, cruzamos el arco de llegada, suena el chip y se acabó. ¡Somos finishers de Cavalls de Vent 2012! (Miguel Heras marcó récord en 2011 con un tiempo de 8h 57min)

Una vez en meta es hora de saludar a los que conozcamos, abrazarnos y si hace falta llorar de emoción, ¿porqué no?

La organización nos dirá dónde podemos ir a buscar la bolsa que dejamos en Prat d’Aguiló, allí mismo tendremos comida, pasta principalmente, para reponer fuerzas y recuperar algo (si es que podemos recuperar algo). También hay un servicio de fisioterápia para que nos puedan atender en caso de que lleguemos con la musculatura sobrecargada o con una ligera tendinitis.

De allí a descansar todos y a la entrega de premios al día siguiente.

Esta ha sido una pequeña descripción del recorrido de Cavalls. Espero que os haya sido de ayuda a conocer un poco más el recorrido y si más no, haceros una idea de lo que viene después de cada refugio. En el briefing del viernes (hoy) explican mejor que yo el recorrido, por lo que es muy recomendable ir. También nos tendrán al día de las últimas predicciones meteorológicas para saber si vamos a ir más o menos “hidratados” durante la prueba.

Deseo que todos los que participéis tengáis una buena cursa y podáis cumplir vuestros objetivos. A los que no podáis participar, ¡no os preocupéis! Hay más años que kilómetros, y si más no, siempre se puede disfrutar del recorrido entrenando.

Gracias a todos, ¡Salud y montaña!

¡¡¡Tapering!!!

Ayer escuché por segunda vez este concepto, antes lo había leído no recuerdo muy bien dónde y hoy se lo he vuelto a leer en un tweet a Anna Frost.

Como que uno resulta ser un poco “marujón” me he dicho… a buscar lo que significa esto del tapering.

Según algunos autores el tapering (de la palabra taper, muy distinta a tupper…) es el periodo que existe previo competición donde el volumen de los entrenamientos bajan drásticamente (no la frecuencia) para poder llegar al día D en sobrecompensación, o lo que es lo mismo, con ganas de comerte el mundo y a tope de fuerzas.

Siguiendo con las explicaciones de estos autores y con lo que he podido leer por internet (cosas de la Wikipedia), el tiempo previo en el que se inicia el tapering dependen de varios factores, pero principalmente del tipo de cursa que se vaya a realizar. No será lo mismo el tiempo que cojamos previo a una Maratón o el tiempo previo a una cursa de 10 km.

Estos periodos de tiempo van des de las 3 semanas hasta los 4-5 días en función de la competición que vayamos a hacer, como decía anteriormente.

Creo interesante también añadir la variable del individuo. Los hay que necesitan un descanso más activo, los hay que necesitan más días, otros menos días. Unos necesitaran descansar del todo y sólo hacer estiramientos y otros necesitaran hacer entrenamientos cortos pero manteniendo la intensidad. El secreto es el conocerse a uno mismo y saber cómo reacciona tu cuerpo a las distintas pautas de entrenamiento/tapering que le das. Para beneficio de los que tienen más edad, ellos van con ventaja, más años para probar, mejor se conocen. Así que no es de extrañar que, por poner un ejemplo, la media de edad del UTMB de este año fuese de… ¡¡¡43 años!!!

Con esto he podido ver cómo ya he encontrado una palabra exacta para definir lo que ya hacía desde hace bastante tiempo. No sólo ahora preparando Cavalls en 2012. Normalmente siempre he descansado los días previos a una cursa, si se trata de una media maratón, tanto de montaña como de asfalto, con 3-4 días mi cuerpo tiene suficiente como para recuperar bien. Si se trata de cursas de 10 km con 1-2 días suficiente. Pero si se trata (como es el caso) de una Ultra de montaña necesito cerca de 2 semanas.

En estas 2 semanas no es que me quede en el sofá todo el día con las piernas en alto, no. Estas semanas me las planteo como un reposo activo, pero corriendo como mucho dos días la primera semana y dejando de correr la última semana. Baso el entrenamiento final en la bicicleta (al igual que en pretemporada), el motivo principal es poder recuperar, además de a modo muscular, a modo articular todo lo que son articulaciones del tren inferior, tobillos, rodillas y caderas.

Además en la última semana (o sea la que viene) hago una sesión de “chapa y pintura” con la fisio que me lleva, a poder ser dos días antes de la cursa ya que así aprovecho para poner a punto la musculatura y aplicar tapping (para los no duchos eso de las tiras de esparadrapo de colores…) en las zonas que tengo más propicias a molestias; mis fascias.

Asi ya tenemos la palabra para lo que muchos hacemos los días previos a una competición… ¡me voy de tapering!